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En libro sobre La Doña se ve a la mujer, más que a la diva
Arturo Cruz Bárcenas
 
Periódico La Jornada
Miércoles 9 de abril de 2014, p. a10

Con María Félix sólo hay de dos: o la quieres o la desdeñas, la amas o la odias, y si es negativa la opinión es porque esa persona es igual a ella, expresó en entrevista el pasado lunes, en la Casa Francia, Fausto Alejandro Alatorre Betancourt, en el acto en que presentó la biografía novelada Diabla frente al espejo, en el que invirtió 12 años de su vida.

Sus fuentes fueron hemerográficas, las películas, conversaciones con familiares, revistas. “Fueron muchos los testimonios e inclusive gente que trabajó con ella en locaciones. Creo que las mejores entrevistas son las que no lo son, sino que son producto de una charla, a veces inesperada. A veces en un café paraba la oreja y se daba la búsqueda. El temperamento fuerte de María está reflejado en la novela. La Félix que yo descubrí es la mujer, lo que la hizo ser estrella. El lector logrará identificarse porque María también era humana y enfrentaba las mismas cosas que todos. Eso hace interesante este libro.

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Diabla frente al espejo es una biografía sobre María Félix escrita por Fausto AlatorreFoto Archivo

La biografía es un género difícil, pero cuando tienes muchos sueños vences obtáculos. Descubrí a la mujer sin mezclarla con la diva. Hay muchos mitos en torno de ella, pero yo me enfoqué a su historia de éxito, que es un ejemplo, lo cual ella rechazaba. No le gustaba eso de que dijeran que era un ejemplo. No le acomodaba, pero lo fue, y en eso me centro. Asegurar algo sobre lo erótico es arriesgado si no se tienen fuentes. Quise mostrar cómo se sobreponía a los secretos internos frente a la vida. En eso yo me reflejo.

Comentó que hay planes para hacer una película a partir del libro. La reflejo a ella y yo también. La veo inteligente, atractiva, exitosa. Tenemos que aprender de su trayectoria. Insisto: sólo hay de dos sopas: o la admiras o la rechazas. Si pasa esto último es porque algo te mueve por dentro, porque a lo mejor eres igual que ella. Por momentos me sacudió su luz y en otros su sombra.