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Estudio considera el costo de preparar y conservar la comida

Salario de $548 diarios, mínimo para alimentar a una familia

Calculan ingreso a partir de la suma de tres canastas de consumo

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Para calcular el salario mínimo constitucional el Observatorio incluyó lo que cuesta preparar los alimentos y refrigerarlos para su posterior consumoFoto Cristina Rodríguez
Juan Carlos Miranda
 
Periódico La Jornada
Domingo 11 de mayo de 2014, p. 25

El ingreso mínimo de cualquier trabajador mexicano debería de ser de 548 pesos diarios –no los 67.2 que señala la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami)– para cubrir realmente las necesidades de un jefe de familia como señala el artículo 123 constitucional, sostiene el primer análisis en México que incluye, además del precio de la canasta básica, el costo de preparación de la comida, los utensilios de cocina y la conserva de los alimentos.

En su estudio, el Observatorio del Salario Justo de la Universidad Iberoamericana de Puebla, calculó el salario mínimo constitucional (SMC) a partir de la suma de tres canastas de consumo: la canasta de alimentos; la canasta básica alimentaria (que incluye el precio total o parcial de las mercancías necesarias para cocinar, consumir y mantener los alimentos) y la canasta básica no alimentaria (donde se contemplan los costos de todas las demás necesidades básicas determinadas constitucionalmente en cuestión material, social y cultural y de educación básica para los hijos).

Miguel Santiago Reyes, director del Observatorio, destacó que la inclusión de lo que cuesta preparar los alimentos y refrigerarlos para su posterior consumo, es un elemento innovador en la elaboración de canastas alimentarias, no sólo para México, sino para América Latina y el Caribe, dado que tradicionalmente los alimentos se incluyen en su forma cruda y sin elaboración, como si la gente comiera en el piso.

Entre los elementos que se tomaron en cuenta para el calculo de dichos gastos, están una lista de accesorios, aparatos electrodomésticos y consumo de energía, entre otros, relacionados a la preparación, consumo y conservación de los alimentos, así como la determinación del valor de los elementos y el diseño de ponderadores para estimar el valor de las mercancías a lo largo de su vida útil o de su frecuencia de consumo.

De acuerdo con los investigadores poblanos es necesario incluir los gastos de preparación, consumo y conservación de la comida para realmente garantizar el derecho a la alimentación.

El análisis del Observatorio, calculó el SMC para el caso de una familia poblana (ya que sus instalaciones están en dicho estado) de cuatro miembros.

Para el cálculo se obtuvieron pautas de consumo de una familia que percibe entre uno y dos salarios mínimos al mes mediante encuestas a consumidores y se realizaron encuestas en los centros de abasto popular para identificar los alimentos más comprados.

La estimación de la canasta básica no alimentaria se realizó incluyendo las mercancías que usualmente adquieren los trabajadores; se buscaron las marcas que presentaron una mejor calidad en relación al precio para evitar accesorios de baja calidad y, por tanto, que no permitieran la satisfacción de las necesidades.

El documento detalla que para esto la selección de mercancías se basó en los estudios de calidad de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y en la opinión de los concompradores.

Los resultados del estudio señalan que el monto del salario mínimo constitucional debería de ser de 16 mil 444 pesos con 76 centavos al mes, es decir, 548.16 pesos diarios.

Dicho valor es 8 y media veces el monto del salario mínimo vigente en la zona geográfica B, a la cual pertenece el municipio de Puebla, el cual es de mil 931.1 pesos.

Cuando la comparación se hace con el salario mínimo de la zona A, que es de 2 mil 18.7 pesos al mes, el SMC estimado por los académicos es equivalente a 8.14 veces.

Tomando en consideración los ingresos de los hogares que reciben remuneración por trabajo asalariado, sólo 45 por ciento cuenta con ingresos equivalentes al SMC , mientras 55 por ciento restante percibe ingresos inferiores y 19.8 por ciento de la población asalariada no puede adquirir siquiera la canasta alimentaria estimada para el salario mínimo constitucional.

Si relacionamos el salario promedio por nivel de escolaridad con el salario mínimo constitucional en 2014 podemos observar que sólo el grupo de trabajadores con posgrado sobrepasaron el nivel del SMC, todos los demás, incluyendo a aquéllos que cuentan con una licenciatura, también estarían por debajo, señala el análisis.