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Dictan cadena perpetua en Nueva York a dos cabecillas mexicanos de red internacional

La trata de personas, enquistada en Tlaxcala desde hace más de 40 años

Es considerada la principal actividad del crimen organizado en el estado

Traficantes recurren a seducción, compraventa o secuestro: activista

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El municipio de Tenancingo, Tlaxcala, se encuentra bajo los reflectores internacionales por ser el punto de origen de una red internacional de traficantes de mujeres con fines de explotación sexualFoto Alejandro Ancona
José Carlos Avendaño
La Jornada de Oriente
Periódico La Jornada
Jueves 26 de junio de 2014, p. 29

Tlaxcala, Tlax., 25 de junio.

La trata de personas es el principal problema de delincuencia organizada en Tlaxcala, ya que se ha enquistado en las comunidades, sobre todo en el sur del estado, a tal grado que entre amplios sectores de la población se le percibe como algo normal; incluso es una aspiración de vida para muchos menores que ven en la explotación sexual de mujeres la vía para obtener autos de lujo, residencias y prestigio.

El director del Centro Fray Julián Garcés, Derechos Humanos y Desarrollo Local, Emilio Muñoz Berruecos, refiere que este fenómeno, de acuerdo con Óscar Montiel Torres y otros antropólogos, tiene más de 40 años en la entidad.

Señala que el movimiento social contra la trata de personas se inició apenas en 2005, a raíz de que en 2000 grupos comunitarios pertenecientes a la Iglesia católica comenzaron a denunciar esta práctica en el sur del estado.

Esa organización civil ha realizado diversos análisis sobre este ilícito, que ha puesto a Tlaxcala en el escenario internacional debido a la proliferación de tratantes originarios del municipio de Tenancingo. Lo grave, subraya Muñoz Berruecos, es que el fenómeno sigue, es bastante grave y se está expandiendo.

Dice que la trata de personas tiene una lógica económica, pero es una de las peores formas de violencia contra mujeres y niñas.

Explica que por lo general las víctimas son madres solteras, jóvenes de bajo nivel educativo, o que padecen pobreza y violencia familiar, lo cual las vuelve altamente vulnerables.

Afirma que se han identificado al menos tres métodos mediante los cuales los tratantes (también llamados padrotes o lenones) enganchan a sus víctimas: enamoramiento, compraventa y rapto. El primero es el más empleado porque implica menor riesgo para los delincuentes, que se han especializado en este rubro.

Algunos relatos revelan que un tratante tarda un mes desde que conoce a la víctima hasta que empieza a explotarla sexualmente, señala Emilio Muñoz Berruecos.

El antropólogo Óscar Montiel Torres, investigador del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), menciona que el fenómeno de la trata de mujeres en Tlaxcala se inició en la década de 1970.

No fue hasta el año 2000 que algunos grupos que integran la Pastoral Social de la Diócesis de Tlaxcala, hoy Pastoral de Derechos Humanos, decidieron atender problemas que afectaban gravemente la vida comunitaria, entre ellos la prostitución, principalmente en poblados del sur de la entidad y en la ciudad de Apizaco.

A partir de 2003 el Centro Fray Julián Garcés y la Universidad Autónoma de Tlaxcala iniciaron la elaboración de un diagnóstico que permitiera conocer mejor el fenómeno.

La investigación puso al descubierto la existencia de una serie de prejuicios comunitarios y sexistas acerca de este problema, los cuales no permiten ver a las mujeres como víctimas de explotación sexual.

Compra de voluntades

En el documento destaca la identificación de los lugares donde se ha detectado gran número de proxenetas, así como familias enteras organizadas para la explotación sexual de mujeres, las cuales obtienen grandes ganancias y hacen transacciones con los habitantes de sus comunidades con la finalidad de que esta actividad sea considerada normal entre los jóvenes y las comunidades la toleren.

Asimismo, se mencionan denuncias a las cuales el Ministerio Público respondió que era imposible procesar las averiguaciones previas porque el delito (lenocinio) no se cometió en el estado ni se pudo comprobar la flagrancia, salvo en casos en que se hicieron operaciones policiacas y se detuvo a las mujeres explotadas y a los presuntos lenones.

Hasta 2004 la trata de personas ni siquiera estaba tipificada como delito.

El diagnóstico detalla que los proxenetas recurren a la seducción mediante el lujo y la ostentación: ofrecen a las jóvenes un mundo de oportunidades mediante engaños y enamoramiento; aprovechan usos y costumbres comunitarias que permiten la entrega de mujeres a cambio de una dote para después explotarlas sexualmente, y también recurren al secuestro de sus víctimas.

El estudio también señala que no existe una investigación seria del gobierno del estado para delimitar este problema; tampoco hay políticas públicas orientadas a prevenir, atender y sancionar la trata de mujeres para explotación sexual, y persiste la concepción masculina de mercantilización del cuerpo femenino para el placer de los hombres.

Otros 14 implicados saldrían en cinco años

Notimex

Nueva York, 25 de junio.

Una juez federal de Nueva York condenó a cadena perpetua a los hermanos Isaías y Bonifacio Flores Méndez, nacidos en Puebla, por encabezar una red de prostitución internacional que involucra a 14 individuos más y que explotó a docenas de mujeres.

La juez Katherine Forrest indicó que los acusados forzaron a sus víctimas, muchas de ellas indocumentadas mexicanas, a trabajar en los cuatro prostíbulos que poseían en Nueva York, así como en granjas y domicilios particulares.

Bonifacio Flores, de 34 años de edad, también fue hallado culpable de traficar al menos a una de sus víctimas desde México y de forzar a la prostitución a menores de edad. El pasado 30 de mayo, Forrest espetó a Bonifacio: Al hacerlo responsable de sus crímenes, algo de justicia se ha hecho. Isaías Flores recibió sentencia el 14 de mayo.

Otros 14 individuos mexicanos o de origen mexicano han sido sentenciados en Estados Unidos este año por participar en la red de prostitución, pero en ninguno de estos casos la sentencia fue mayor a 60 meses.

Según documentos de la corte obtenidos por Notimex, la empresa es parte de una gran red de traficantes que opera entre Tenancingo (Tlaxcala), Nueva York y otros lugares.

Las acusaciones señalan que los hermanos Flores Méndez, nacidos en Izúcar de Matamoros, Puebla, tenían cuatro prostíbulos, uno en el condado de Queens y tres en suburbios de Nueva York; además, empleaban choferes para llevar a las víctimas con los clientes.

La fiscalía apuntó que en una operación relacionada con la investigación contra Flores Méndez fueron rescatadas aproximadamente 10 mujeres, la mitad identificadas como víctimas de tráfico de personas; sin embargo, pese al significativo gasto de tiempo y recursos, el gobierno no fue capaz de localizar o identificar a la vasta mayoría de las mujeres que trabajaron para esta empresa criminal.

Añadió que, en general, las víctimas no deseaban cooperar con las autoridades por miedo a represalias. La fiscalía resaltó que los hermanos Flores Méndez explotaban mujeres al menos desde 2001, y que incluso las llevaban a granjas en los alrededores de Nueva York, donde había jornaleros migrantes.

Preet Bharara, fiscal de Manhattan, afirmó que durante más de una década Bonifacio Flores aterrorizó a mujeres, las forzó a prostituirse, las golpeó y en una ocasión amenazó con atropellar a una de ellas y hacerle daño a su hijo.

Bharara afirmó que la sentencia impuesta a Flores Méndez no reparará el daño, pero garantizará que no volverá a hacer víctimas a más niñas y mujeres.