Opinión
Ver día anteriorLunes 30 de junio de 2014Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
La comunidad latina en Estados Unidos
E

l secretario del Trabajo de la administración del presidente Obama, el gobernador de California y la luchadora social Dolores Huerta, fundadora con César Chávez del Sindicato de Trabajadores del Campo, estuvieron entre los más destacados participantes en la conferencia que en estos días celebra la organización que agrupa a los Funcionarios Latinos Electos (NALEO, por sus siglas en inglés), en San Diego, California. Los tres coincidieron en que la importancia de la presencia de los latinos en Estados Unidos ha crecido, particularmente en la última década. Sin embargo aún existe un rezago en relación con la participación de éstos en los procesos políticos electorales. Es necesario que cobren conciencia de la importancia que para su causa –y para la democracia en términos generales– tiene que participen en la vida política del país, concluyeron.

También hubo acuerdo en la necesidad de concretar una reforma al disfuncional sistema migratorio. Es necesario que el gobierno en su conjunto –entendido éste no sólo como el Ejecutivo, sino también el Congreso– llegue a un acuerdo sobre la forma y la oportunidad de aprobar dicha reforma.

Dolores Huerta dijo que los latinos han abrazado sin reservas la reforma de salud porque los ha beneficiado directamente, y están convencidos de que es necesario apoyarla para contrarrestar a quienes insisten que es un fracaso. A una pregunta específica, respondió que la forma de resolver el problema de los miles de niños indocumentados que se encuentran en los centros de detención de las autoridades migratorias, es que en lugar de gastar miles de millones de dólares en guerras, el gobierno debería apoyar económicamente a sus familias y a los países de los que proceden.

En torno del mismo problema, el secretario ejecutivo de NALEO, Arturo Vargas, lamentó la situación de los menores y también manifestó su sorpresa sobre la forma en que un número tan grande de ellos atravesaron el territorio mexicano y cruzaron la frontera solos y sin documentos. Es evidente que los coyotes han sido en parte responsables, aunque eso parece ser sólo un aspecto de la explicación. Su opinión en torno del programa de deportaciones, cuyo número rebasó las 400 mil en 2012, se debe a que el Congreso destinó a las labores de vigilancia en la frontera más recursos que a ningún otro programa del gobierno federal. Por ello resulta natural que la cifra de detenidos haya crecido en relación con otros años. Es triste, agregó, el uso de recursos en un programa que, desde el punto de vista social, no tiene la importancia de otros más necesarios y urgentes, como la educación, la salud y el apoyo a los pobres. Es importante resaltar, continuó, que si bien ese es un problema importante en la agenda latina, el educativo no lo es menos que el de salud, cuya reforma ha permitido a millones recibir por primera vez servicios médicos.

La procuradora del estado de California, Kamela Harris, retomó el problema de las deportaciones advirtiendo que uno de los aberrantes resultados del programa comunidades seguras es que las autoridades policiacas de varios estados han encarcelado a miles de personas que no han cometido algún crimen, entre ellas un sinnúmero de indocumentados.

El embajador de México en Estados Unidos, Eduardo Medina Mora, quien acudió como invitado especial, insistió en la necesidad de una reforma migratoria que reconociera las aportaciones que los migrantes, en especial los procedentes de México, han realizado social y económicamente. También fue enfático cuando se refirió a la conveniencia de que los connacionales que tienen años de residir en Estados Unidos adquieran la nacionalidad estadunidense, sin por ello perder sus raíces ni la nacionalidad original. Eso les permitirá participar activamente en la política estadunidense defendiendo sus intereses y los de su familia.

En contraste con el entusiasmo de los participantes en la conferencia sobre la creciente importancia de la comunidad latina, en algunos medios se dio a conocer que en uno de los sectores más dinámicos de la economía –la relativa a la electrónica y la industria relacionada con Internet– sólo participan 4 por ciento de los latinos. Esa es una realidad contra la que deberán remar no sólo organizaciones como NALEO, sino todas las que tienen que ver con la comunidad de origen latino, y desde luego los latinos en general.