Política
Ver día anteriorLunes 4 de agosto de 2014Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Desde el otro lado

Contra la pared

Arturo Balderas Rodríguez
L

a Cámara de Senadores de Estados Unidos aprobó, la semana pasada, la enésima versión de la reforma migratoria. No obstante la evidente mayoría en favor de la reforma, el líder republicano de la Cámara de Representantes reiteró que no será aprobada en ese recinto, en el que su partido tiene mayoría. Más aún, encabezó la negativa para aprobar los fondos que el presidente Obama solicitó para dar solución justa, ordenada y humana al problema de los menores centroamericanos. Debido a ello, el Presidente ha declarado que emitirá una serie de órdenes ejecutivas para, hasta donde la Constitución se lo permita, realizar los cambios necesarios al sistema migratorio y avanzar en la revisión de los casos que involucran a los menores indocumentados.

Los legisladores republicanos han amenazado con demandar al presidente e incluso buscar su destitución debido a que con su actitud provocaría una crisis constitucional. Todo este drama tendrá un desenlace en las próximas elecciones de noviembre en las que se renovará la Cámara de Representantes en su totalidad y un tercio del Senado. El Partido Republicano apuesta a conservar su mayoría en la de Representantes y, tal vez, también ganar el Senado.

En esta puesta en escena, ¿cuál es el papel del electorado latino? En 70 por ciento de los distritos electorales de donde provienen los congresistas republicanos que se niegan a aprobar la reforma, apenas 10 por ciento de los electores registrados son hispanos, según reporte de la organización National Journal. Por esa razón, los candidatos en esos distritos tienen un compromiso con el otro 90 por ciento de los electores que, en su mayoría, rechaza a los migrantes y tienen reservas sobre los beneficios que la reforma les otorgaría.

A ello hay que agregar que la política de deportaciones ha enfurecido al electorado latino. Por ello, hay indicios de que se abstendrá de participar en el proceso que se avecina lo que repercutirá en contra de los candidatos demócratas. Los republicanos, que han promovido y exigido esa política de deportaciones, apuestan a esa abstención, lo que aumenta las posibilidades de triunfo de sus candidatos.

A menos que el electorado de origen latino sea capaz de sobreponerse al chantaje del Partido Republicano y demuestre que puede ser un factor decisivo en la política estadunidense, es un hecho que los legisladores de ese partido continuarán obstruyendo cualquier propuesta en favor de sus derechos… incluido el derecho de asilo de los menores centroamericanos.

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