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Ayer venció el plazo para presentar con vida a normalistas

Nuevo bloqueo a la Autopista del Sol y protestas en Acapulco
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La protesta por los hechos de Iguala se trasladó a la caseta de Palo BlancoFoto Lenin Ocampo
Corresponsales
Periódico La Jornada
Lunes 6 de octubre de 2014, p. 5

Chilpancingo, Gro.,5 de octubre.

Integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México –que aglutina a todas las normales rurales del país–, acompañados por padres y madres de alumnos de la Normal Rural Isidro Burgos, de Ayotzinapa, bloquearon la Autopista del Sol México-Acapulco en demanda de la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos.

Durante esa acción anunciaron que este domingo venció el plazo para la presentación de sus compañeros y familiares desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre. Asimismo, exigieron al presidente Enrique Peña Nieto la destitución del gobernador del estado, Ángel Heladio Aguirre Rivero, y la aprehensión y castigo del alcalde con licencia de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, prófugo desde el pasado primero de octubre.

Uno de los dirigentes de la Normal de Ayotzinapa, Diego Genaro Meza, advirtió que a partir de hoy ‘‘vamos a hacer actividades más fuertes y no se dará a conocer el itinerario de las manifestaciones hasta que aparezcan con vida nuestros compañeros’’.

Durante el bloqueo, llevado a cabo de 11 a 13:30 de la mañana en la Autopista del Sol, en el punto conocido como Parador del Marqués, los jóvenes informaron que ‘‘los números de las patrullas municipales en las que se llevaron a nuestros compañeros son 17, 18, 20, 21, 22, y desde la que más atacaron a nuestros compañeros, la 302, que nos dicen están desaparecidas; no sabemos dónde las tiene el gobierno del estado’’.

Agregó: ‘‘Acudimos a buscar a nuestros compañeros al cuartel del Ejército, barandillas (del Ministerio Público), hospitales, y el Forense de Iguala, y no los encontramos. Entonces, ¿qué es lo que está pasando?’’

Durante el bloqueo a la vía México-Acapulco, unos 300 estudiantes detuvieron la marcha de una camioneta y cinco camiones que transportaban a integrantes del Ejército Mexicano y les impidieron el paso rumbo al puerto de Acapulco. A gritos, los jóvenes les reclamaron: ‘‘¿Por qué no nos ayudaron durante los ataques de los policías municipales? Con el narco se comportan como maricones (sic) y con el pueblo muy cabrones’’.

Tras 10 minutos de permanecer en el lugar, los soldados regresaron a sus cuarteles, pues los manifestantes comenzaron a empujar los vehículos.

Posteriormente, los contingentes de estudiantes y padres de familia se trasladaron a la caseta de cobro de Palo Blanco, en la misma autopista, donde permitieron el paso libre a cientos de automovilistas; esta acción se prolongó hasta las 16 horas. Allí, los jóvenes molestos lanzaron piedras contra dos patrullas de la Policía Federal, aunque no lograron impactarlas.

Unos 500 automovilistas quedaron varados durante varias horas en la caseta de La Venta, en la salida de la carretera a Acapulco, debido al bloqueo a la altura del Parador del Marqués.

Entrevistado durante la toma de la caseta de Palo Blanco, Mario César González, originario de Humantla, Tlaxcala, y padre de uno de los normalistas desaparecidos, dijo: ‘‘Ya no quiero hablar del hecho, pero me doy valor; ni aunque me dieran (el gobierno) 10 millones de pesos dejaría de luchar; mi hijo vale más. Vale mi corazón, vale mi sangre, vale mi vida’’.

Agregó: ‘‘Han pasado ocho días y yo sigo buscando a mi hijo. No sé cómo se enteró de la escuela (Ayotzinapa); quería ser hombre de bien, no delincuente. Quería que yo viviera mejor y hoy no aparece. Que Dios me lo bendiga y me lo haga llegar vivo’’.

Por separado, en Acapulco, unos 50 integrantes del Movimiento Popular Guerrerense, además del representante legal de las viudas de Aguas Blancas, José Sánchez, pidieron el esclarecimiento de los hechos de Iguala.

Finalmente, el vocero de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (Ceteg), Walter Emanuel Añorve, pidió que no se criminalice a los estudiantes y subrayó que si deciden protestar en Acapulco, ‘‘serán bienvenidos’’.