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Antes de llegar se suscitó un choque con la policía estatal; 11 agentes lesionados

Manifestantes bloquearon cuatro horas las actividades en el aeropuerto de Acapulco

Las consignas por la aparición de los normalistas de Ayotzinapa retumbaron en Punta Diamante

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Jóvenes con el rostro cubierto se manifestaron a las puertas de la terminal aérea del puerto de Acapulco. Posteriormente ingresaron. Frente al centro comercial La Isla hubo un enfrentamiento con la policía guerrerenseFoto Reuters
Héctor Briseño; Miriam Posada y Alfredo Méndez
Corresponsal y reporteros
Periódico La Jornada
Martes 11 de noviembre de 2014, p. 5

Acapulco, Gro.

Estudiantes, maestros, integrantes de varias organizaciones sociales, así como madres y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre, bloquearon durante cuatro horas los accesos al aeropuerto internacional Juan N. Álvarez, lapso durante el cual líneas aéreas cancelaron sus vuelos; antes de llegar a la terminal, los manifestantes se enfrentaron con policías estatales; la refriega tuvo un saldo de 11 agentes lesionados.

Las consignas de reclamo e indignación por la ausencia de 43 estudiantes desde hace 45 días, tras los hechos violentos en Iguala, retumbaron la mañana de este lunes en la Zona Diamante, reservada para lo último del turismo de ‘‘clase mundial’’ que aún viaja al puerto de Acapulco.

A las 8:35 de la mañana, el Bulevar de las Naciones, que conduce al aeropuerto, fue cerrado al tránsito vehicular. Por él ya avanzaban cientos de estudiantes, miembros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero, el Frente Único de Normales Públicas del Estado de Guerrero (Funpeg), Movimiento Popular Guerrerense, opositores a la presa La Parota y familiares de los normalistas.

‘‘¿Por qué, por qué, por qué nos asesinan si somos la riqueza de América Latina?’’, clamaba el contingente de más de 800 personas que recorrían los cuatro kilómetros de la vialidad.

Pasadas las nueve de la mañana, a la altura de la plaza comercial conocida como La Isla, los manifestantes se toparon con unos 200 policías estatales de las fuerzas antimotines de Guerrero, quienes pretendieron impedirles el paso.

Los inconformes los replegaron a pedradas y una que otra patada. En una intentona de los agentes por amedrentar con sus toteles y escudos a los manifestantes, éstos respondieron haciendo estallar 16 cohetones en el estacionamiento de la plaza.

Entonces se produjo una gresca que duró unos 15 minutos; los marchistas, quienes portaban palos, piedras y botes, replegaron a los uniformados, de los cuales 11 resultaron lesionados, uno de gravedad, según fuentes del sector salud guerrerense. varios jóvenes se apoderaron de cuatro escudos y dos cascos que mostraron como trofeos. Finalmente, los contingentes continuaron su recorrido hacia el aeropuerto.

Minutos después, a unos metros del Foro Mundo Imperial, los estudiantes, maestros, miembros de organizaciones sociales y familiares de los 43 normalistas desaparecidos se encontraron de frente con unos 300 antimotines de la Policía Federal (PF).

‘‘¡Tranquilos con la gente, no queremos confrontarnos con ustedes, somos de paz, queremos la paz, no queremos chocar con ustedes!’’, gritaba un comandante de la corporación.

‘‘Venimos tranquilamente a manifestarnos. Ustedes son los que provocan a los camaradas; sabemos cómo actúan’’, respondió uno de los muchachos con el rostro cubierto. ‘‘Váyan a Iguala, aquí no los ocupamos a ustedes’’, reprochó a los policías federales otro de los activistas. La espera no mermó el ánimo de los integrantes del llamado ‘‘Contingente Ayotzinapa’’, quienes cantaron La Internacional con los puños en alto; incluso, se reagruparon para un eventual nuevo enfrentamiento.

‘‘¡Se van a quitar o no!’’, preguntó un normalista a los uniformados, al tiempo que golpeaba un madero contra el piso. Después de una tensa negociación de casi 35 minutos, y de acordar que la movilización sería pacífica, los federales se hicieron a un lado y permitieron el paso de los manifestantes.

‘‘Comprendan nuestra rabia, señores turistas’’

Turistas con vuelos programados tuvieron que caminar varios kilómetros hacia la terminal área, adonde los inconformes llegaron alrededor de las 11:30 horas para cerrar los accesos al aeropuerto y realizaron pintas en fachada, vidrios e interiores, con mensajes como ‘‘Peña cómplice’’ y ‘‘Peña Nieto, quédate en China’’.

Por su parte, el Grupo Aeroportuario Centro Norte, al que pertenece la terminal aérea de Acapulco, reportó que las líneas Aeroméxico, Interjet y United cancelaron sus vuelos programados. Agregó que los entre mil y mil 500 manifestantes ‘‘guardaron compostura’’ en todo momento y si bien hicieron pintas en diferentes áreas exteriores, no ocasionaron daños mayores a las instalaciones’’.

El ‘‘Contingente Ayotzinapa’’ realizó un plantón y mitin. A su vez, los integrantes de la Ceteg advirtieron que la lucha seguirá. ‘‘Les pedimos (a los turistas afectados) que entiendan nuestra rabia; no somos violentos, es la indignación de padres de familia’’, expresó un estudiante. Uno de los padres de los desaparecidos tomó el micrófono y dijo: ‘‘No vamos a parar hasta que veamos a nuestros hijos’’. El cierre de los accesos al aeropuerto concluyó alrededor de las 15:35 horas.

‘‘No destruyan la economía de Guerrero’’, pide el gobernador

Casi al mismo tiempo que se iniciaba la marcha hacia la terminal aérea, el gobernador interino, Rogelio Ortega Martínez, ofreció una conferencia de prensa en un restaurante de la Zona Diamante, en la que pidió a los inconformes no destruir la economía de Guerrero e insistió en convocarlos a una mesa de diálogo.

‘‘Quien quiera a Guerrero no puede apostar a la violencia; entiendo el dolor, el sufrimiento, el drama en que viven los familiares, pero no se vale que al amparo de este dolor, que de una petición justa formulada a las autoridades, se hagan actos de vandalismo’’, señaló.

Consideró ‘‘una tragedia para la economía guerrerense que muchos (turistas) no puedan venir a Acapulco para el 20 de noviembre por la violencia; sería un grave mensaje si cancelan y dejan de venir en diciembre’’.