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Desde otras ciudades

Fatbergs tapan el drenaje de Londres

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Las cañerías en la capital inglesa son invadidas por grasa de pavo en NavidadFoto Notimex
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ada día bajo las calles de Londres, los encargados de mantener las cloacas luchan contra las bolas de grasa que amenazan con bloquear el drenaje y hacer que todos los desechos vuelvan a las casas de las personas.

El problema es peor en Navidad, cuando el equivalente a dos piscinas olímpicas llenas de grasa de pavo se escurre por los fregaderos de los londinenses.

Muchos de ellos no son conscientes de que al vertir la grasa por las cañerías ayudan a crear fatbergs (icebergs de grasa), apodo con el que los trabajadores de las cloacas se refieren a esas enormes bolas de sebo animal que se pasean unos pocos metros abajo de sus mesas.

En el corazón de la capital británica, muy cerca de Downing Street, la residencia del primer ministro, la pelea está en marcha. Es aquí donde Vince Minney, un supervisor de la empresa Thames Water, lleva 24 años ganándose la vida.

Con botas impermeables y un traje protector blanco, Minney, de 54 años, entra por una boca del alcantarillado y desciende siete metros por una escalera hasta las entrañas pútridas de la ciudad. La situación de la grasa es cada vez peor. Se acumula como nunca lo hizo antes, detalla.

Minney y su equipo rompen los fatbergs con palas o chorros de agua a alta presión. Cada tajo libera el hedor repugnante de sulfuro de hidrógeno que puede pegarse al cuerpo de un trabajador durante dos semanas.

Es muy, muy asqueroso. Huele horrible, añadió Tim Henderson, de 39 años, que lleva siete trabajando en el alcantarillado. Es una mezcla de olor a sudado y queso mezclado con aguas residuales.

Thames Water afirma que enfrenta 80 mil bloqueos de fatbergs por año y que le cuesta limpiarlos 1.3 millones de dólares al mes. A unos 7 mil clientes se les inunda la casa con aguas residuales cada año por culpa de la grasa.

Afp