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México SA

Se mantiene la caída

Barril a 38.03 dólares

Seis años de retroceso

Carlos Fernández-Vega
M

éxico cierra la semana con el precio petrolero más bajo de los últimos seis años y con la acentuada negación gubernamental sobre los severos efectos económicos de tal caída, que ha sido constante desde mediados de 2014. Ayer, el barril de oro negro nacional se vendió a 38.03 dólares, nivel similar al de junio de 2009, en medio de una catarata de discursos de sonrientes funcionarios que repiten, uno tras otro, la sobada frase –marca Miguel Ángel Cornejo– de que el país es más grande que sus problemas.

En el subibaja económico mundial unos ganan otros pierden, y entre éstos últimos México está más que anotado. Dice el Fondo Monetario Internacional que el desplome de los precios internacionales del petróleo es una oportunidad de crecimiento y un factor positivo… para los países que no lo producen, y al mismo tiempo de severos ajustes en las economías de quienes sí cuentan con ese recurso y dependen de sus ingresos.

México es uno de los importantes productores internacionales de crudo, pero al mismo tiempo un invitado de piedra en el mercado mundial: su permanente negativa de incorporarse a la OPEP y su nula integración con otros productores latinoamericanos lo han hecho depender cada día más de sus vecinos del norte, quienes hasta hace poco le compraban prácticamente todo el oro negro que producía… hasta que los güeros encontraron el caminito de la autosuficiencia y los excedentes exportables.

A nuestro país le tomó más de dos años recuperarse del último desplome de los precios petroleros, el de 2009, y regresar a niveles de cien dólares por barril. Ahora la advertencia de los mandamases del mercado de oro negro es que nunca más se registrarán esos precios y que las naciones productoras deberán acostumbrarse a ingresos más frugales. Y por la vía de los hechos México está obligado a hacerlo, aunque sin muchas cartas con qué seguir en el juego.

Que en 2015 las arcas nacionales se cubrirán de gloria, gritan a coro los funcionarios peñanietistas, porque el ingreso petrolera está garantizado (algo que más de uno ha puesto en duda), pero desde ya se advierte el potencial riesgo que corren las finanzas públicas a partir de 2016, año en el que el bache financiero podría llegar a 200 mil millones de pesos, y no se nota mayor iniciativa gubernamental para evitarlo, salvo por la vía del recorte presupuestal, o lo que es lo mismo, mantener a la economía en la lona y, por lo mismo, el bienestar de los mexicanos.

En fin, mientras el gabinetazo mantiene la sonrisa y el inquilino de Los Pinos el discurso de las reformas salvadoras de la patria, el Fondo Monetario Internacional advierte que los nuevos factores que respaldan el crecimiento económico -la caída de los precios del petróleo, y también la depreciación del euro y del yen- están más que compensados por fuerzas negativas persistentes; entre ellas, las secuelas que ha dejado la crisis y la disminución del crecimiento potencial en muchos países. Por ello, a nivel de los países, la contracorriente complica las cosas.

El desplome de los petroprecios es algo positivo para los importadores de petróleo y negativo para los exportadores de crudo. Positivo para los importadores de materias primas y negativo para los exportadores. Continúa la lucha para los países cicatrizados por la crisis, y no para otros. Es algo positivo para los países más vinculados al euro y al yen, y negativo para los que están más vinculados al dólar.

Para 2015, detalla el FMI, el crecimiento económico registra una tendencia ligeramente alcista en gran medida gracias al robustecimiento de la demanda privada interna. El abaratamiento del petróleo está mejorando los ingresos reales y el sentir de los consumidores; a eso se suma el respaldo continuo que brinda la política monetaria acomodaticia, a pesar del aumento gradual proyectado de las tasas de interés.

Por el contrario, el debilitamiento de las perspectivas de inversión empaña el panorama de crecimiento de la zona del euro, a pesar del respaldo que brindan la caída de los precios del petróleo, la mayor distensión de la política monetaria, la orientación más neutral de la política fiscal y la reciente depreciación del euro. Las políticas de respuesta, sumadas al efecto estimulante del abaratamiento del petróleo y la depreciación del yen, afianzarían el crecimiento en 2015-16.

Por otro lado, se reduce la proyección del crecimiento de China, donde la expansión de la inversión se ha enfriado y, según las previsiones, continuará a la baja. Se prevé en este momento que las autoridades harán más énfasis en reducir las vulnerabilidades generadas por el reciente crecimiento rápido del crédito y la inversión y, por lo tanto, las previsiones contemplan una política de respuesta menos decisiva frente a esta moderación. Sin embargo, esta disminución del crecimiento está afectando al resto de Asia. En Rusia las perspectivas económicas son mucho menos alentadoras, con una proyección de que el PIB caiga 3 por ciento en 2015 como resultado del impacto económico de la fuerte caída de los precios del petróleo y el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas.

El FMI advierte que en muchas economías emergentes y en desarrollo, el repunte proyectado del crecimiento de los exportadores de materias primas es más débil o más tardío de lo previsto un trimestre atrás, ya que el impacto de la caída de los precios del petróleo y de otras materias primas en los términos de intercambio y los ingresos reales está golpeando más duramente el crecimiento a mediano plazo. Para muchos importadores de petróleo, el estímulo que genera la caída de los precios del petróleo no se siente tanto como en las economías avanzadas, ya que los beneficios relacionados con esta bonanza imprevista se concentran en manos de los gobierno.

En síntesis, el organismo financiero considera que la caída de los precios del petróleo podría brindar un estímulo económico mayor del previsto, pero otros riesgos podrían empañar las perspectivas, como la volatilidad de los mercados financieros internacionales, especialmente en las economías de mercados emergentes, como México comprenderá.

Las rebanadas del pastel

Y a las cuantiosas pérdidas por el desplome del precio del barril mexicano súmense las causadas por la feroz corrupción en la ahora denominada empresa productiva del Estado, Pemex, en donde lejos de combatirla a muchos en el gobierno y en la iniciativa privada les provoca enorme alegría y bienestar.

Twitter: @cafevega