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EU vulnera garantías en casos de justicia penal, inmigración y seguridad nacional: informe

HRW: gobiernos del mundo violan derechos en nombre de la seguridad

En su reporte anual cuestiona que cientos de miles de niños trabajan en campos estadunidenses

En los capítulos de AL destaca la represión a manifestantes en países como Venezuela y Ecuador

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El infome anual de Human Rights Watch resaltó el caso de la muerte del joven afroestadunidense Michael Brown a manos de la policía en Ferguson, Misuri, y señaló la alarmante brecha entre el respeto por la igualdad de derechos y el trato que reciben las minorías raciales por las fuerzas del orden. En la imagen, de diciembre del año pasado, un cartel con la imagen de Tamir Rice, el niño de 12 años que llevaba un arma de juguete y fue ultimado por un policía en Cleveland, Ohio, durante una protesta racial celebrada en WashingtonFoto Ap
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 30 de enero de 2015, p. 27

Nueva York.

Con la advertencia de que a nivel global los gobiernos se equivocan cuando ignoran los derechos humanos al enfrentar desafíos de seguridad, Human Rights Watch afirma que Estados Unidos sistemáticamente viola derechos en la aplicación de la justicia penal, de sus políticas migratorias y de seguridad nacional.

En el Informe Mundial 2015, el resumen anual de las prácticas de derechos humanos en más de 90 países, emitido ayer, Human Rights Watch (HRW) subraya el efecto contraproducente de los gobiernos de ignorar o justificar violaciones para enfrentar las crisis. Las violaciones de derechos humanos fueron determinantes para propiciar o agudizar muchas de las crisis de hoy. Proteger los derechos humanos y asegurar la democrática rendición de cuentas son condiciones claves para superar estos contextos de crisis, declaró Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW al presentar el informe.

Agregó que algunos gobiernos cometen el error de considerar que los derechos humanos son un lujo que solamente puede permitirse en épocas menos conflictivas, en lugar de un parámetro de referencia esencial para la acción política.

Señaló el caso de varios países –Irak, Siria, Nigeria, Kenia, Egipto– como ejemplos más graves de este efecto. A la vez, HRW indicó que esta tendencia a ignorar los derechos humanos ante adversidades en materia de seguridad fue un problema que también imperó el año pasado en Estados Unidos.

HRW resalta como ejemplo el informe del Senado sobre la CIA y la tortura, y señala que, a pesar de que el presidente Barack Obama ha repudiado esas prácticas, se ha negado a investigar, y mucho menos juzgar a quienes ordenaron las torturas, como es su deber según la Convención contra la Tortura, que Washington ratificó en 1994. Advierte que al no proceder judicialmente, la tortura se mantendrá como una opción en lugar de un delito para futuros presidentes, y mina la autoridad moral de Washington para presionar a otros países que la practican.

En el capítulo sobre Estados Unidos, HRW afirma que mientras los derechos fundamentales cuentan con protecciones constitucionales, en varios rubros –sobre todo en el ámbito de la justicia penal, inmigración y seguridad nacional– las leyes y las prácticas de Estados Unidos violan sistemáticamente los derechos. Indica que las minorías raciales, los inmigrantes, los menores de edad, los pobres y los presos son los más propensos a sufrir abusos.

Resalta el caso de la muerte de Michael Brown a manos de la policía en Ferguson, Misuri, como la consiguiente represión policial contra manifestantes, y afirma que expresan la alarmante brecha entre el respeto por la igualdad de derechos y el trato que reciben las minorías raciales por las fuerzas del orden.

Por otro lado, subraya que la respuesta represiva del gobierno estadunidense ante el aumento de migrantes no autorizados provenientes de México y Centroamérica, sobre todo familias con niños y menores no acompañados pone de relieve la urgente necesidad de que se lleve a cabo una reforma de la política migratoria de Estados Unidos.

En otro rubro, indica que las políticas de seguridad nacional, que incluyen los programas de espionaje masivo, quebrantan las libertades de prensa, de expresión y de asociación. Condena también la persecución judicial discriminatoria y abusiva contra musulmanes estadunidenses. Subraya que por decimotercer año Estados Unidos mantuvo detenidos de manera indefinida en Guantánamo a hombres sin cargos, ni juicio (143 seguían ahí) y señala que el gobierno continúa realizando operaciones de asesinatos selectivos en Afganistán, Yemen y Somalia, frecuentemente causando bajas civiles.

El extenso capítulo documenta una serie de condiciones y prácticas que implican una violación de derechos humanos en Estados Unidos. Entre ellas se nota que este país sigue siendo el más encarcelado del mundo, con un total de 2 millones 300 mil reos; las disparidades raciales en la justicia penal (afroestadunidenses son encarcelados en proporciones seis veces más que los blancos) y que los pobres y los jóvenes son los que padecen de mayores abusos en el sistema penal. Por otro lado, documenta que 33 personas fueron ejecutadas por los estados en 2014.

En el rubro de derechos laborales, resalta el hecho de que cientos de miles de niños trabajan en los campos agrícolas de este país.

Aborda los derechos de la mujer, e indica, entre otros asuntos, el aumento en las restricciones a servicios de aborto, la violencia sexual (una de cada cinco mujeres es agredida sexualmente en la universidad), y el manejo inadecuado por policías en casos de agresión sexual contra mujeres.

El informe incluye capítulos sobre 13 países latinoamericanos (México incluido, tema de una nota por separado), documentando lo que HRW considera como abusos y violaciones de derechos humanos de los gobiernos y sus fuerzas. El informe abarca desde el uso excesivo de fuerza contra manifestantes y restricciones a la libertad de expresión en países como Venezuela y Ecuador, hasta la detención arbitraria y presos políticos en Cuba, abusos y corrupción de fuerzas de seguridad en Honduras, actos de violencia por las partes en conflicto en Colombia, y conductas policiacas en Brasil e impunidad de fuerzas en varios países.

Los capítulos por país en el informe (los países latinoamericanos tienen una versión en español).