Opinión
Ver día anteriorLunes 23 de febrero de 2015Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Nosotros ya no somos los mismos

Madero, sus atrevimientos de reivindicación doctrinaria y los desafíos a la militancia panista

Foto
Al impulsar a Zapata Perogordo para San Luis Potosí, a la cúpula panista le importó un bledo la repulsa general al comportamiento libidinoso, misógino, humillante, pero sobre todo hipócrita y falsario de su íntimo allegadoFoto Carlos Ramos Mamahua
Y

o siempre he preferido, al mal rato darle prisa. Comenzaré con algunas excrecencias que le ha surgido al PAN, de las cuales no hace nada por librarse, sino al contrario, las soba y consiente. ¡Qué le pasa al… iba a decir señor Madero pero, como coahuilense, me resisto. El Señor Madero era ciertamente Madero, pero en verdad un señor. Me atrevo a decirlo de golpe: don Gustavo no tiene llenadero. ¿Cómo puede atreverse a formular afirmaciones sobre la reivindicación de los principios doctrinales del PAN y actuar en contrario? A mí me entusiasma que ponga a Felipe de Jesús en el lugar que merece, después de que a él tanto lo ninguneó y vejó. Que se atreva a desacralizar el mito de la señora Margarita, cuyo único mérito fue convertirse en esfinge sexenal, como algunas de sus antecesoras y, en todo caso, indignarse al cuarto para las 12 y provocar un pequeño terremoto en la nómina del personal adscrito a la oficina presidencial. La señora Zavala, tan discreta y recatada ella, con mustiedad y vista al cielo, amparó los grandes negocios y trapacerías de sus hermanos, primas y sobrinas: remember la Guardería ABC, sobre la cual negó toda relación, cuando testimonios y fotografías la desmentían a gritos, y la insólita tolerancia a los apapachos de este enjambre de malas vibras de su sobrina senadora, que tan publicitado fue por las publicaciones del corazón. Sólo que, al mismo tiempo, convierte a su partido en una verdadera Corte de los milagros, que a escondidillas del gran Víctor Hugo traslada del barrio del mercado de Les Halles, del viejo París, a la colonia Del Valle.

Enfrentando, o mejor dicho desafiando a sus militantes, opositores internos y a la opinión ciudadana en general, don Gustavo empodera, sin recato pero sí con prepotencia, a la escoria partidista. No siempre con los mejores resultados, como se comprobó en Nuevo León y San Luis Potosí. En la primera entidad, en un encuentro de gavillas: la local (Felipe de Jesús (¡otro!) Cantú se impuso, sorpresivamente, a la nacional. (Margarita Arellanes). En la segunda, para bien de su partido y de él mismo el triunfo a la candidatura, reiterada por cierto, de uno de los más festivos participantes de la orgía blanquiazul en Puerto Vallarta, le hubiera acarrreado funestas consecuencias. Los opositores (de adentro y de afuera) lo hubieran hecho papilla. Imagino una serie de entrevistas a lo más granado y persignado de los socios de La Lonja (aristocrático club privado que desde 1851 reúne a lo más rancio de la sociedad potosina). Se les muestra el video de ese famosísimo festejo y se les pregunta con toda solidaridad partidaria: ¿le organizarían una visita domiciliaria a este candidato y a sus acompañantes en la intimidad del hogar? La candidatura de Zapata Perogordo habría provocado tal erupción en las cañerías potosinas, que hasta el búnker de avenida Coyoacán 1556 habría quedado totalmente salpicado. Para su bien, de nueva cuenta, se impuso el equipo de casa.

Pese a mi afirmación de que a estas alturas a mí ya nada me asombra, me quedé flabbergasted, astonished (hasta que logré usar dos de las 20 palabras gringas que la inolvidable Puga, en varios años de inglés intensivo, logró que me aprendiera). Y no es para menos: la cúpula panista permitió, prohijó, que don Alejandro Zapata llegara hasta las puertas mismas de la candidatura al gobierno estatal. Le importó un bledo, un comino y hasta una progenitora (¿o séase?) la repulsa general al comportamiento libidinoso, misógino, humillante, pero sobre todo hipócrita y falsario de su íntimo allegado. ¿No lo han visto asistir a los servicios religiosos envuelto en el manto de la unidad y decencia familiares?

Comencé a imaginar algunos mensajes propagandísticos: ¡Montana para presidenta del DIF potosino! ¿Dónde va a ser la toma de posesión del gobernador Zapata, en la sede del Congreso o en Villa Balboa de la Playa Venados? Y que tal un cineminuto que nos muestre la columna procesional que recorre el camino entre el Teatro de la Paz y el templo del Carmen para recordar la pasión y muerte de Cristo. Como se trata de un acto de carácter penitencial, los participantes llevan, a la manera del ku klux klan, unos altos conos que les cubren el rostro y otros, además, grilletes en los tobillos (de seguro algunos encumbrados devotos los merecen, otros mandan a sus mayordomos y asesores a que desfilen por ellos). Uno de los manifestantes se levanta el cucurucho y deja ver que se trata de un hombre sesentón, de no mal aspecto, risueño, tupido bigote negro que contrasta con su cabello bastante entrecano, que le dice a otro encapuchado: pues con todo respeto, pero yo le sigo yendo más a la Montana que a la Magdalena.

¡Y lo que es no tener temor de Dios! Han de creer que en vez de agradecer a su ángel de la guarda, que debe ser bien picudo pues lo salvó de la hoguera de las vanidades, al perder la elección interna por partida doble, ZP impugnó el proceso alegando que no sólo había sido un cochinero, sino que se había llevado a cabo con un exceso de manoseo. Imagino cómo estarán preocupados los órganos internos del PAN para contestar dichas acusaciones, pues quien las formula ostenta muy reconocidos méritos doctorales en estas materias.

Leí la noticia de que un prominente personero del grupo íntimo de don Gustavo era de los encargados de palomear a los candidatos a diputados de la próxima legislatura. Recorté la noticia para comentarla con la multitud, pero a la hora de escribir la columneta no la encontré. Recuerdo que se trataba de don Jorge Villalobos o de don Luis Alberto Villarreal. Pensé saltarme el comentario hasta definir quién de ellos era el elegido, pero luego pensé: si es cualquiera de los dos, dirían las abuelas, sale junto con pegado, oséase, da lo mismo. ¿Qué no fue Villalobos Seáñez (ex secretario particular y luego asesor del presidente panista) quien en estado de Sinaloa y también de ebriedad maltrató y ejerció violencia contra su esposa en el aeropuerto de Culiacán? ¿No fue quien en 2013 fue acusado de tráfico de influencias en el nombramiento de importantes funcionarios de la Secretaría de Hacienda y también por cabildear permisos para la apertura de casinos? Y Luis AlbertoVillarreal, ¿no fue investigado por la PGR por delitos de corrupción por su solicitud de sobornos para conseguir la reasignación de fondos federales? ¿Qué no fueron estas dos tumbas blanquiazules las inocentes víctimas que sucumbieron a la asechanza que les tendió el Maléfico, encarnado en la figura de don Edelmiro Sánchez Hernández, otro prominente panista implicado en el asesinato del diputado Hernán Belden y acusado de traficar 87 kilos de mariguana? Tal vez recuerden que al tener que abandonar la coordinación (Villarreal) y la subcordinación (Villalobos) lo hacen con fuertes retobos: ellos fueron invitados, no se empleó dinero público en esa kermés (por poco alegan que fue para fines altruistas), nomás cenaron, bailaron, bebieron, fumaron, unos dos o tres etcéteras más y se fueron. Como sospechan que el video que los incrimina puede haber sido photoshopeado, exigirán a las autoridades una investigación a fondo (seguramente a fondo perdido), un deslinde de responsabilidades y un castigo ejemplar a los responsables. No tengo duda de que esto se lleve a cabo, aunque seguramente primero habremos de saber si Lyndon Baines Johnson y el juez Earl Warren ocultaron algunos pequños detalles de la muerte del presidente John Kennedy, o si éste y sus hermanos hicieron lo mismo de la más sentida aún desaparición de Norma Jean Baker (para quienes no son del círculo íntimo, Marilyn Monroe).

Se nota que el PAN de Madero es proclive a la redención de las Magdalenas, los Dimas y hasta los Barrabás. ¿Qué les parece que el senador Jorge Luis Preciado, segurito candidato a la gubernatura de Colima fue, entre otros compañeritos, sancionado por el Congreso local acusado de desviación de fondos municipales para aupar, se dice, su candidatura a senador y, no duden, para asentar los cimientos de su castillito de Disney, que pretende convertir en el primer hotel boutique de la entidad? Siete mil 500 metros cuadrados en Chihuahua no son muchos, pero, ¿en Colima? A esta colita ya tendremos la oportunidad de pisarla levemente.

Tengo que escoger entre la entrega de los Óscares y la presentación de la segunda novela de René Delgado. Que tipo más osado, ¿cómo cree que por desbordante que sea su imaginación y esplendente su talento va a poder superar los trazos de la realidad que nos presenta cada sábado en sus SOBREAVISOS? Iré, con todos mis años, al Palacio de Minería; después de todo, los Óscares son muchos y René sólo uno.

[email protected]

Twitter: @ortiztejeda