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Nueve artistas urbanos se apropian de espacios públicos en la ciudad de México

Con murales callejeros protestan por la violencia en el país

El futuro parece incierto y nos encontramos ante la falta de propuestas prácticas para generar el cambio necesario, es una de las consignas de la iniciativa Manifesto

Pintora colombiana plasma en una pared de Tlateloco la exigencia de la aparición con vida de los normalistas de Ayotzinapa

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Bastardilla, artista originaria de Colombia, dedicó su mural en Tlatelolco a los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos el pasado 26 de septiembre en Iguala, GuerreroFoto Ap
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En las calles de Madero y Motolinia, en el Centro Histórico, el italiano Erica-il-cane (Eric el perro, en español) realizó esta obra como parte del proyecto Manifesto, en el que nueve artistas urbanos retratan la situación del país mediante murales en espacios públicosFoto publicada por la galería Fifty24MX/ cortesía de Nasser Malek
 
Periódico La Jornada
Viernes 6 de marzo de 2015, p. 3

La palabra Manifesto se deriva del latín y significa evidente, visible y es el nombre con el que nueve artistas urbanos, mexicanos y extranjeros, han comenzado a apropiarse de muros públicos para expresar su protesta sobre la situación del país utilizando el arte como herramienta de denuncia y reflexión.

El futuro parece incierto y nos encontramos ante la falta de propuestas prácticas para generar el cambio necesario, es una de las consignas de quienes se han lanzado a las calles prestos para plasmar el ideario de esta guerrilla artística.

Niños desnudos apuntan con ballestas, con misiles de lápices puntiagudos hacia el cielo. Vivxs lxs queremxs ha quedado impreso sobre la página de tabique entre Eje Central y Berlioz, en Tlatelolco. Así es como ha dibujado la artista colombiana Bastardilla, quien en muros de Bogotá, Cali y Medellín ha plasmado con pintura caras llenas de tristeza, mujeres llevando cactos y colibríes en la cabeza.

El pasado 10 de febrero se inició el proyecto encabezado por la galería Fifty24MX, que invitó a cuatro artistas mexicanos y cinco extranjeros (de Colombia, Estados Unidos, Italia y Argentina) a crear 11 obras en varios puntos de la zona centro en la ciudad de México.

La ineficacia del poder político y económico, la agonía de los recursos naturales del planeta, el apego a un modelo materialista, donde la distribución es caótica e infame, y un tejido social despedazado con injusticia e infelicidad son algunos de los temas que detonan gritos en forma de trazos coloridos.

En la definición del proyecto Manifesto, Fifty24MX consigna que el 26 de septiembre de 2014 una serie de episodios de violencia que involucraron a las autoridades de Iguala, Guerrero, culminó en la desaparición forzada de 43 estudiantes normalistas. Esta situación evidenció una crisis en las estructuras de poder que ha sacudido a la opinión pública mundial y movilizado a la ciudadanía para alzar la voz.

Un mono cilindrero, con gesto maniático y ojos desorbitados, aplaude con monedas de a peso entre las manos. Viste saco y una banda tricolor sobre el cuello. Entre las calles Madero y Motolinia, en el Centro Histórico, está el mural de Erica-il-cane, influyente artista callejero en Italia, con obra caracterizada por ilustraciones de estilo victoriano en el imaginario de cuentos de hadas oscuros.

Otro invitado es Blu, como se hace llamar uno de los artistas urbanos más famosos en el mundo. Como su colega británico Banksy, ha preferido ocultar su identidad. En 1999 comenzó a ser conocido por una serie de grafitis ilegales en Bolonia, aunque su estilo característico comenzó en 2001 al utilizar pintura para casas y rodillos montados en varas telescópicas.

En las inmediaciones de la estación Garibaldi del Metro, en Paseo de la Reforma y Eje 1, Blu dibujó un ejército de soldaditos de juguete, algunos con cascos y toletes, otros con fusiles, a resguardo de una bandera tricolor. El verde del lábaro es un fajo de billetes de dólar, el blanco es un suelo atrincherado, mientras el rojo se expande como sangre.

El proyecto de producir murales callejeros todavía está en construcción. Se planea concluir el 14 de marzo, con una exposición y venta de obra, de la cual un porcentaje de lo recaudado se donará a los hijos huérfanos de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

Por ahora, armados con pintura, han dejado manifiesto: ¡Nos declaramos guerreros de lo posible! Proclamamos abiertamente que nuestros propósitos serán alcanzados por el derrumbamiento consciente del orden social obsoleto. ¡Que todos nos unamos ante la idea de una evolución social y espiritual!