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Al menos 15 policías heridos, 27 detenidos, saqueos y destrozos tras funeral de Freddie Gray

Estallan disturbios en Baltimore; llaman a la Guardia Nacional y decretan toque de queda

Obama promete ayuda del gobierno federal

Truhanes no destruirán la ciudad: alcaldesa

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El gobernador de Maryland, Larry Hogan, declaró ayer el estado de emergencia ante la violencia desatada luego del funeral del afroestadunidense Freddie Gray, quien murió el pasado 19 de abril por una lesión en la espina dorsal cuando estaba bajo custodia policiaca. Los inconformes destruyeron varias patrullas e incendiaron una farmacia, de donde se propagaron las llamas a un edificio (en la imagen). La alcaldesa Stephani Rawlings-Blake decretó toque de queda de 10 de la noche a 5 de la mañana por una semana a partir de hoyFoto Ap
Dpa, Afp, Reuters, Ap y Notimex
 
Periódico La Jornada
Martes 28 de abril de 2015, p. 21

Baltimore.

Al menos 15 policías heridos, saqueos en un banco y numerosas tiendas, así como el incendio de un edificio, varios vehículos y patrullas, es el saldo de los disturbios que estallaron este lunes aquí tras el funeral del afroestadunidense Freddie Gray, quien murió cuando estaba bajo custodia de la policía. El gobernador de Maryland, Larry Hogan, declaró el estado de emergencia y desplegó la Guardia Nacional; la alcaldesa Stephani Rawlings-Blake decretó toque de queda durante una semana a partir de este martes para no permitir que truhanes destruyan la ciudad.

El presidente Barack Obama prometió ayuda del gobierno federal para responder a los enfrentamientos y saqueos, mientras la familia de Gray se declaró impactada por la ola de violencia y pidió calma.

Obama habló este lunes con la alcaldesa de Baltimore, quien le informó cuál era la situación en la ciudad más grande del estado de Maryland, y el mandatario ofreció la asistencia que sea necesaria, informó la Casa Blanca. Además, el asesor principal de Obama habló con el gobernador Hogan.

La Casa Blanca agregó que el presidente también conversó sobre los disturbios con la secretaria de Justicia, Loretta Lynch, quien tomó juramento al cargo horas antes de que estallaran los disturbios.

Hogan declaró el estado de emergencia y desplegó la Guardia Nacional para controlar la situación. Posteriormente, en conferencia de prensa, el gobernador condenó los actos vandálicos e informó que se comunicó con Obama para ponerlo al tanto de la situación.

Indicó que decretó el estado de emergencia en la ciudad y pidió el despliegue de la Guardia Nacional, decisión que se tomó como último recurso para controlar la violencia.

Reconoció el derecho a manifestarse y expresar las frustraciones, pero advirtió que no se tolerará la destrucción de comercios ni propiedades.

Antes, en conferencia de prensa, la alcaldesa Stephanie Rawlings-Blake, condenó la violencia y declaró que se tomarán las medidas necesarias para controlar a los agresores. Además, anunció un toque de queda que regirá a partir de este martes de las 10 de la noche a las 5 de la mañana por una semana.

Durante la conferencia de prensa se informó que 15 policías resultaron heridos, dos continúan hospitalizados y 27 personas fueron arrestadas. El equipo de beisbol Orioles de Baltimore pospuso su partido de este lunes.

La familia de Gray se dijo sorprendida por la violencia. Esperaba organizar una marcha pacífica durante la semana, informó su abogado Billy Murphy, quien llamó a la calma.

Protestas ocurridas la noche del sábado derivaron en disturbios y la detención de más de 30 personas.

La violencia este lunes se desató a pocas cuadras de donde se realizó el funeral de Gray, y se extendió a otros puntos de la ciudad. Los inconformes arrojaron botellas, piedras, tabiques, palos y otros objetos a la policía, en medio de una alerta oficial sobre la amenaza de que los agentes fueran blanco de ataques armados.

De acuerdo con la amenaza, miembros de tres pandillas que operan en la ciudad se unieron para disparar contra la policía, lo que desató un número indeterminado de arrestos.

En un primer reporte, el capitán de la policía de Baltimore, Eric Kowalczyk, declaró que siete agentes resultaron heridos, uno de ellos quedó inconsciente y otros con fracturas de huesos. Según el oficial, los actos de violencia fueron reprimidos con vigor y se utilizó gas lacrimógeno.

Los manifestantes destrozaron varias patrullas y les prendieron fuego, al tiempo que varias personas destruyeron e incendiaron una farmacia –de donde se propagaron la llamas a un edificio–, saquearon tiendas y un banco.

El detonante de las protestas fue la muerte de Gray el pasado 19 de abril, detenido justo una semana antes. Fue acusado de poseer una navaja automática; huyó cuando los agentes se le acercaron; tras su detención fue subido a una camioneta, según el reporte policiaco.

Gray falleció a causa de una lesión en la espina dorsal, pero las autoridades aún no han explicado cómo se infligió la lesión cuando estaba bajo custodia policial. El comisionado de la policía de Baltimore, Anthony Batts, admitió el viernes que a Gray se le negó la atención médica oportuna, a pesar de que el detenido la solicitó.

El hecho ocurrió luego de una larga lista de muertes de afroestadunidenses a manos de policías blancos en el país, como los casos de Ferguson y Nueva York, el año pasado, y sin que hasta ahora se haya procesado a los responsables.