Opinión
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Moviendo a México… desde abajo
Francisco López Bárcenas
U

na buena noticia. Como despertando de un sueño o de una pesadilla, según se esperaba que el país cambiara con los nuevos gobernantes o porque ya sufrió las políticas agresivas de ellos; o porque se ha dado cuenta de la catástrofe que se avecina, si los negociantes de la vida siguen saqueando los recursos naturales del país, o porque se niega a participar del circo electoral –según ha calificado el diario británico The Independent al proceso electoral en curso–, o porque ya se está harto de que los gobernantes vean el país como una empresa y a los ciudadanos como sus empleados; o por todas esas razones juntas, diversos sectores sociales han comenzado a coordinarse y movilizarse para protestar por el despojo al país y para unir sus pensamientos y trabajar en construir otro distinto al que ofrece la clase gobernante.

Cada quien se moviliza a su manera. Una es la ruta que en semanas pasadas anunciaron comunidades de Nayarit y Puebla, al informar sobre su decisión de solicitar amparo de la justicia federal contra el Congreso de la Unión y el Poder Ejecutivo, el primero por aprobar una Ley Minera que permite a las empresas trasnacionales apropiarse de los minerales existentes en su territorio, y los segundos por publicarla y ponerla en práctica. Estos procesos judiciales son importantes porque, igual que otros anteriores, se iniciaron después que los quejosos sostuvieron largas asambleas con sus comunidades, las cuales los mandataron expresamente a iniciar este tipo de luchas que, aunque quedan sujetas a lo que la ley dispone, cuestionan la actuación de los poderes constituidos por no ajustarse a las leyes nacionales y los tratados internacionales que el Estado mexicano se ha comprometido a respetar.

Otros se movilizan de distinta manera. Es el caso de quienes, respondiendo a la convocatoria del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, se reúnen en el caracol de Oventic, municipio de San Andrés, desde el 2 de mayo y durante toda la semana para homenajear al filósofo Luis Villoro Toranzo y al maestro Galeano, militante zapatista asesinado por huestes del PVEM, PAN y de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos. El evento ha sido nombrado por los organizadores El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista y sus actos centrales serán el análisis de la coyuntura política del país y del mundo, sin descartar la posibilidad de que se expresen algunas alternativas que los participantes vislumbren a esta crisis civilizatoria por la que estamos atravesando y que desde arriba no se mira ningún futuro.

Cuando este evento se esté realizando, varias comunidades del estado de México, entre las que se encuentran San Salvador Atenco y Xochicuatla, se estarán movilizando para defender sus tierras y territorios, su agua y sus bosques, asediados por empresas privadas; de igual manera se pronunciarán por el respeto de sus usos y costumbres para la elección de sus autoridades y la organización de su vida social, lo mismo que su derecho a un hogar con energía eléctrica accesible, el derecho a la educación y un medio ambiente sano, además de la liberación de los presos políticos del estado. La movilización comenzará el 29 de abril y se mantendrá durante dos semanas, tiempo en el que esperan recorrer el estado de México de oriente a para explicar al pueblos sus demandas tomar pacíficamente la capital el día 15 de mayo.

Quienes también se movilizarán en mayo son los pueblos que conforman la Caravana nacional por la defensa del agua, el territorio, el trabajo y la vida, entre los que se encuentran los pueblos de la tribu yaqui de Sonora, los habitantes de Pijijiapan, Chiapas, y otros de Piedras Negras, Coahuila, afectados por la construcción de trasvases para llevar agua de una cuenca a otra, donde la industria la necesita. Ellos iniciarán su movilización entre el 11 y 13 de mayo con la intención de recorrer 70 localidades de 20 entidades del país, y llegarán al estado de Morelos el 20 de mayo, donde se unirán a los pueblos que se oponen al despojo de sus territorios para la construcción del acueducto Morelos para discutir un nuevo Plan de Ayala. Se prevé que dos días después todos se concentren en la capital de la República para dar a conocer sus demandas y los resultados de su lucha.

A sus tiempos y sus modos, los habitantes del México de abajo se mueven. Dicen que lo hacen para defender sus derechos ante la voracidad del capital, pero en el fondo se movilizan porque son conscientes de que lo que está en juego es su futuro. Saben también que solos es muy difícil lograr sus propósitos, por eso convocan a todos los ciudadanos a unirse a la lucha. Porque el cambio que requiere el país lo haremos todos o no será más que una mascarada de los que se sienten dueños del país para seguirnos saqueando.