Sociedad y Justicia
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Impactará Reserva Santa Fe el bosque de Lerma: Profepa
 
Periódico La Jornada
Martes 19 de mayo de 2015, p. 32

El proyecto inmobiliario Reserva Santa Fe de la empresa Zimbra, que consta de 500 viviendas de lujo en 267 hectáreas –201 de bosque– en el municipio de Lerma, estado de México, no cuenta con permiso de cambio de uso de suelo ni autorización de impacto ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, informó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

En un comunicado, la Profepa informó que se construyeron sin autorización cuatro terrazas para cabañas, un campo de futbol, almacén de materiales, una cisterna y se hicieron trabajos de ampliación de camino con cunetas de cemento. También se colocaron alcantarillas y taludes cubiertos de biomanta de fibra de coco, así como recubrimiento de camino con paneles de polipropileno.

El proyecto, suspendido desde abril, considera también casa club, puentes colgantes, tirolesa, vivero, granja ecológica y cuatro lagos en el predio denominado Santa María Atarasquillo.

La constructora cuenta con programa de manejo forestal, pero éste no le autoriza obras en la zona boscosa del predio Atarasquillo. La Profepa precisó que se requiere el cambio de uso de suelo que otorga la Semarnat con estudio técnico justificativo y autorización de impacto ambiental, que la inmobiliaria no ha exhibido.

Es área natural protegida

Explicó que la carta de uso de suelo Inegi-serie IV (2010) precisa que la vegetación del predio está compuesta por 51 por ciento de bosque de oyamel, 37 por ciento de pastizales inducidos y 12 es área agrícola.

Adicionalmente, el ordenamiento ecológico del estado señala que el terreno está registrado como unidad de gestión ambiental con uso predominante de área natural protegida con fragilidad ambiental máxima y sujeto a política ambiental de protegido.

La dependencia indicó que el desarrollo desequilibraría el ecosistema, causando fuertes impactos a la filtración y escurrimiento de agua, en una zona considerada de recarga del vital líquido que abastece al valle de Toluca y poblados cercanos. Desde 2013, comunidades indígenas de la zona han denunciado que este proyecto ocasionará impactos ambientales.