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Tratan de contener invasiones a árboles de aguacate en Florida; 6 mil ejemplares han muerto

Prueban uso de perros y drones para detectar hongo devastador

Los canes, las mejores máquinas para detección; su fiabilidad es de 95 por ciento: químico

Cámaras térmicas instaladas en aviones no tripulados reconocen árboles enfermos asintomáticos

 
Periódico La Jornada
Jueves 21 de mayo de 2015, p. 2

Homestead, EU.

El entrenador suelta a Cobra, que corre por el campo hasta que olfatea un árbol de aguacate y se sienta inmóvil a su lado.

La perra es recompensada con un juguete por identificar correctamente un hongo que está haciendo estragos en Estados Unidos.

Para el animal puede ser un juego, pero científicos en Florida esperan que un programa que usa perros como Cobra y drones ayude a mantener a raya al llamado hongo de la marchitez del laurel (Raffaelea lauricola), transmitido a los aguacates por conducto de un escarabajo del tamaño de un grano de arroz.

Es un enfoque multidisciplinario para tratar de contener al devastador hongo que está matando a los aguacates, dijo DeEtta Mills, profesora de la Universidad Internacional de Florida durante una demostración del programa de drones y perros en una zona de cultivos en Homestead, Miami.

El hongo es una de las peores amenazas para el aguacate en Florida, donde ya ha provocado la muerte de por lo menos 6 mil árboles de esa fruta en el estado, que produce unas 30 mil toneladas anuales.

Terror en puerta

El terror de autoridades y científicos es que el escarabajo ambrosia (Xyleborus glabratus), originario de Asia y por primera vez detectado en Estados Unidos en la década pasada, llegue a California, el principal productor de aguacates de ese país o a México, el líder mundial.

Parte del problema es que se está moviendo hacia el oeste por la costa del Golfo de México, dijo Mills.

Frente a este panorama, un grupo interdisciplinario de biólogos, químicos, entrenadores de perros y expertos en drones puso manos a la obra. Primero, los científicos despliegan encima de los cultivos un aparato volador no tripulado dotado de cámaras térmicas, que permite reconocer árboles asintomáticos que podrían estar enfermos.

La detección temprana es clave. Cuando los síntomas son apreciables a simple vista, como hojas marchitas, es demasiado tarde, pues el aguacate muere en unas seis semanas y probablemente haya infectado, por las raíces, a árboles contiguos, que también deben ser sacrificados.

Cuando el dron identifica la zona donde puede estar el enemigo entran en acción los perros, que son las mejores máquinas para detectar olores, explica el vicepresidente ejecutivo de FIU, Kenneth Furton, experto en química que se ha dedicado al entrenamiento de perros.

Los perros tienen cientos de células olfativas más que los humanos, dijo Furton, quien señala que la fiabilidad de los animales es de 95 por ciento.

Cobra, un pastor belga malinois, es uno de los tres perros que participan en el programa.

Durante la demostración, efectivamente identifica los tres árboles en los cuales previamente los científicos escondieron pequeñas bolsas con el olor que desprende el hongo. Cada vez que se sienta obedientemente al lado del aguacate, Cobra recibe su juguete de plástico.

Mientras entrenar a un perro para que detecte drogas o bombas toma generalmente entre seis y ocho semanas, educar a los animales para reconocer el hongo ha sido un arduo proceso de seis meses, dijo Peter Núñez, quien por décadas ha asesorado unidades caninas de policías y agencias de seguridad de Estados Unidos.