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Ver día anteriorSábado 30 de mayo de 2015Ver día siguienteEdiciones anteriores
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El INEE y su intervención en las normales
A

parentemente el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), organismo seudoautónomo, no interviene directamente en las normales, que son las responsables y avezadas instituciones para la formación de los docentes del país y cuentan con muchos años de experiencia. Sin embargo, en educación todos sabemos que, si se definen los exámenes por personas diferentes a las que realizaron el proceso de enseñanza, forzosamente habrá problemas, desfases y, sobre todo, reprobados. El que define los contenidos y elementos del examen, por la vía de los hechos está determinando lo que de­ben estudiar aquellos que aspiren a ser aprobados. Esto es básico y casi tautológico. Por ello la UNAM, en su momento, rechazó tajantemente las certificaciones de egreso que querían imponer mediante el Ceneval.

El INEE es ahora constitucionalmente la institución que debe examinar y rexaminar constantemente a los docentes para su ingreso, promoción y permanencia. Por ejemplo, la evaluación universal (¿en suspenso?), ¿sobre qué bases se elabora? No hay información específica y sólida, más allá de afirmaciones del INEE que serán un conjunto de expertos los responsables. Expertos que para construir los reactivos se encierran en un búnker infranqueable, como el Ceneval. Sin embargo, hay una serie de elementos significativos presentados en el documento del Servicio Profesional Docente, sobre Perfil, parámetros e indicadores para docentes, publicado el 26 de febrero de 2014. Dichos perfiles, señalan, son fundamentales para los concursos de oposición y las evaluaciones obligatorias de promoción y permanencia del magisterio. Elaboraron 22 perfiles por nivel y modalidad. Para primaria general presentan cinco dimensiones que caracterizan al perfil docente. De estas dimensiones se desprenden a su vez 16 parámetros y finalmente 53 indicadores. Un documento desprovisto de argumentación y sustento riguroso, en el que simplemente se van numerando las dimensiones, parámetros e indicadores de manera técnica.

Este desdoblamiento se corresponde claramente con la necesidad de medir para evaluar, que es el imperativo de los exámenes de opción múltiple estandarizados y universales. La operación de reduccionismo es indispensable para convertir una característica y acción sensible subjetiva (la capacidad del maestro para percibir el aprendizaje y/o problemas de sus alumnos, o bien el talento para motivar) en un determinante objetivo medible a través de cuatro opciones ofertadas. Los perfiles, a pesar de su gran número, en realidad prescinden de las condiciones económico-sociales y culturales en que se ejercerá la docencia, presentan un perfil universalmente válido.

A esta operación de instrumentalización y empobrecimiento del perfil docente consustancial con estos exámenes, se añaden como elemento indicativo las guías que elaboraron para el concurso de oposición. En ellas podemos obtener la bibliografía suficiente para el concurso, que permite resultar idóneo. Sobresalen en ella los numerosos documentos operativos y programáticos de la SEP. Se repiten autores como Cohen, Dorothy; Díaz Barriga, Frida; Meece, Judith, y Mercado, Ruth, entre otros, así como el infaltable Perrenoud, padre eterno de las competencias. Sin intención de debatir en torno a estos u otros autores que se señalan, lo primero que tenemos que preguntarnos es si todo ello se corresponde con los programas y la formación que han recibido los maestros en su trayectoria.

Perfiles, temas y bibliografías apuntan claramente a que el INEE ha efectuado la reforma curricular de las normales por la vía de los hechos. Mediante una intervención indirecta, a partir del poder que le da ser el árbitro constitucional que rige el ingreso y la permanencia de los docentes, está condicionando y determinando la nueva currícula para las normales de todo el país. Las normales que quieran incrementar el número de alumnos idóneos tendrán que enseñar exactamente lo que el examen establece, estén o no de acuerdo, sea o no lo significativo en la formación integral del magisterio. El deficiente documento del INEE sobre los docentes en México apunta en sus recomendaciones apremiantes que los planes curriculares de las normales y la UPN deben ser revisados a fondo y modificados, añadiríamos: para corresponderse con sus evaluaciones.

Las normales rurales, sus alumnos y egresados serán también ajustados a esta versión imperante de los perfiles requeridos y la formación necesaria, para acabar de desmantelar su perfil social rural y su integración a las comunidades, para acabar de romper su compromiso con las luchas campesinas y sus colectividades.

Como impacto indirecto han aparecido ya los expertos paralelos, empresarios, grupos privados que se anuncian en las redes y ofrecen en línea o en presencia cursos óptimos, repaso de modelos de la evaluación, capacitación para aprobar los exámenes. Para que no te desidoneicen en 120 preguntas de opción múltiple, anulando años de experiencia.

Otro impacto indirecto es la avalancha de jubilaciones que aparentemente se está dando ya de manera apresurada. Juan Díaz, líder del SNTE, dijo preocupado que en los próximos años serán 250 mil asegurando la jubilación antes de que el no idóneo alcance a tantos maestros cobijados en las corruptelas del sindicato.