Sociedad y Justicia
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Prostitución, pornografía y trata, las peores formas de explotación

Discriminatorio, frenar su desarrollo y limitar su derecho al juego: experta
 
Periódico La Jornada
Viernes 12 de junio de 2015, p. 35

Si se evita un desarrollo físico adecuado, se obstaculiza el acceso a la educación o se les limita el derecho fundamental al juego, el trabajo infantil resulta discriminatorio, aseveró Rosa María Álvarez, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

Con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que se conmemora el 12 de junio, la académica universitaria recordó que las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía indican que en México 3.6 millones de menores de entre cinco y 17 años laboran, y de estos, 1.1 millones tienen menos de 14 años, lo que consideró reprobable, pues están por debajo de la edad mínima marcada por la ley.

La especialista indicó que las personas o empresas que contraten niños o adolescentes deberán cumplir los requisitos y obligaciones marcadas en la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo, en cuya reciente reforma se estableció que la edad mínima para trabajar es de 15 años.

De acuerdo con las cifras oficiales, el porcentaje de niños y adolescentes mexicanos que trabajan es de 12.5 por ciento de la población de cinco a 17 años.

Las leyes nacionales que regulan los derechos laborales de los menores prohíben situaciones peligrosas, nocturnas, industriales o cualquier otra después de las 10 de la noche, y definen reglas en su favor; desafortunadamente, las disposiciones no se aplican de manera efectiva, subrayó la universitaria. Muchos menores, dijo, tienen jornadas nocturnas, corren riesgos físicos o insalubres y no reciben pago por su trabajo.

Las ocupaciones remuneradas hacen más lento el crecimiento físico si implican cargar objetos pesados, recoger legumbres a ras del suelo o manufacturar ladrillos o material de construcción. Además, este tipo de actividades frenan su formación académica porque la mayoría de las veces sus jornadas chocan con los horarios escolares.

Datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) muestran que en México 1.5 millones de niños y adolescentes que trabajan no asisten a la escuela. Este organismo también indica que cerca de 400 mil menores laboran en la agricultura en actividades para cultivos para el consumo nacional y la exportación, pero la mayoría de ellos no obtienen remuneración alguna.

La OIT considera que las peores formas de explotación de los menores son la prostitución, la pornografía y la trata, recordó la universitaria. Más que encontrar espacios para allegarse recursos, este sector se ve sometido a actos que atentan contra su dignidad, sobre todo porque no pueden defenderse ante tales atropellos.