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Menem, uno de los principales acusados, ausente del tribunal por problemas de salud

Arranca juicio en Argentina por encubrimiento del caso AMIA

Enfrentan cargos el ex juez Galeano, dos ex fiscales y otros ex funcionarios gubernamentales

Les imputan pagar 400 mil dólares a otro procesado para que diera una versión falsa del crimen

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El ex comisario Jorge Fino Palacios (al centro), ayer en la primera audiencia del juicio por presunto encubrimiento en el atentado contra la AMIA que provocó 85 muertos en Buenos Aires, en 1994Foto Xinhua
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 7 de agosto de 2015, p. 21

Buenos Aires.

Rodeado de una fuerte expectativa y a 21 años del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) comenzó la mañana de este jueves el juicio al ex presidente Carlos Menem (1989-1999), al ex juez Juan José Galeano y otros funcionarios gubernamentales y policiales por lo que se considera como el encubrimiento criminal del cruento hecho, que dejó 85 muertos y centenares de heridos.

El Tribunal Oral Federal 2 dejó inaugurado el proceso oral y público, con la ausencia de dos de los principales acusados, Menem por problemas de salud y del ex jefe de la desaparecida Secretaría de Informaciones del Estado (Side), Hugo Anzorreguy, quien está hospitalizado y la presencia de Galeano, los ex comisarios Jorge Fino Palacios y Carlos Castañeda, los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, y el ex titular de la Delegación de Asociaciones Israelita Argentina (DAIA) Rubén Beraja, entre otros.

También los ex funcionarios de la Side Patricio Pfinnen y Juan Carlos Anchezar. Durante la mañana se leyó la síntesis de los requerimientos de elevación a juicio, expuestos por los fiscales Sabrina Namer y Roberto Salum, en representación de la Unidad Fiscal de Investigación del atentado contra la AMIA que condujo Alberto Nisman hasta su muerte, aparentemente por suicidio el 18 de enero pasado.

Uno de los grandes dilemas cuando se cerró el juicio por las gravísimas irregularidades cometidas en 2004 bajo el gobierno del fallecido ex presidente Néstor Kirchner, era que Nisman no fue cesado como Muller y Barbaccia, junto a los cuales trabajaba bajo las órdenes de Galeano. Los familiares más críticos de la comunidad judía siempre se preguntaron por qué el fiscal Nisman no fue separado junto a sus compañeros.

Los fiscales leyeron las acusaciones contra los imputados por el pago ilegal de 400 mil dólares al también acusado Carlos Telleldín para que contara una versión falsa sobre lo ocurrido en julio de 1994 y por el abandono deliberado de la llamada pista siria, en la cual se involucraba a Jacinto Kanoore Edul. un empresario relacionado con Menem.

En Minuto UNO, un equilibrado programa televisivo, se mostró anteanoche una grabación - desconocida hasta ahora- en la que que el juez Galeano ofrece los 400 mil dólares a Telledín, incluso le pasa una hoja donde está el punteo de lo que debe decir. Estuvieron en el mismo programa Kanoree Edul y su abogado Juan Labaqué que para ejercer esta defensa se convirtió en uno de los investigadores sobre el caso AMIA, y escribió un libro sobre el tema después de viajar por distintos países, demostrando las irregularidades y mentiras en lo que consideró una farsa de juicio.

Telleldín fue comprado por el juez Galeano para que acusara al agregado cultural de Irán en ese momento Moshem Rabbani y también a varios policías de la bonaerense. Éstos estuvieron diez años detenidos, sin tener nada que ver con el atentado, sólo por las declaraciones de Telleldín.

El fiscal Salum dijo que el ex juez Galeano se apartó deliberadamente de la búsqueda de la verdad y que sus decisiones tuvieron un sostén político, al destacar el papel de cada uno de los 13 imputados en las maniobras de encubrimiento.

El tema del dinero entregado a Telleldín duró más de una hora y media, y luego los fiscales se refirieron al tema del abandono deliberado de la denominada pista siria.

De acuerdo a las investigaciones, la orden para abandonar la pista Siria fue dada por Menem y la trasmitió por vía de su hermano Munir Menem, ya fallecido. Este caso también involucra a Galeano a cuyo juzgado habría llegado la orden de Menem.

Para cumplirla el ex juez tuvo la colaboración de los comisarios de la Policía Federal que intervinieron en la investigación. En este caso el ex comisario Jorge Fino Palacios.

Al cumplir la orden se realizaron allanamientos falsos, se destruyeron pruebas -en el juicio anterior fueron robados casetes con pruebas diversas de los propios juzgados- y hubo más irregularidades gravísimas.

También estaban en la sala los representantes de las tres querellas de las organizaciones de familiares y amigos de víctimas del atentado: el titular de la subsecretaría de Política Criminal del Ministerio de Justicia, Luciano Hazan, y el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, quien acompañó al veedor designado para el juicio por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Pablo Vannuchi. Estaban ahí además los policías que fueron falsamente acusados.

El tribunal está compuesto por Jorge Gorini (presidente), Karina Perilli y Néstor Costable y quedó conformado luego de que una docena de magistrados se excusó de intervenir en el proceso.

El jefe de gabinete, Aníbal Fernández, dijo que es posible si el juicio está bien investigado que se pueda llegar a conocer la conexión local del atentado. Necesitamos de una vez por todas que esto se aclare, es una cuestión que se viene dilatando. Si no parece que se dejaba para que cayera en el olvido.

Hay grandes esperanzas puestas en este juicio, pero también muchas dudas, especialmente porque las investigaciones no sólo fueron obstaculizadas y desviadas por funcionarios locales, sino que todo el tiempo, como surgió al investigar a la Side, se comprobó, que la pista iraní, fue sostenida contra toda posible prueba por los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel. No puede olvidarse que Beraja, presidente de la DAIA, entonces tuvo mucho que ver con la entrega del dinero a Telledín para que acusara a Moshen Rabbani, plantando así la pista iraní, señalan el abogado Labaqué y otros investigadores.