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Trasfondo de la privatización
Hillary Clinton, coautora de la reforma energética de Peña

David Goldwyn, Neil Brown y Carlos Pascual, entre los políticos estadunidenses beneficiados, revela el sitio web DesMog

El Departamento de Estado del país vecino desclasifica documentos de la hoy precandidata a la Presidencia

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Plataforma de exploración Bicentenario, de Industrial Perforadora Campeche, Grupo R, en el pozo Talipao 1, en el Golfo de MéxicoFoto José Carlo González
Roberto González Amador
 
Periódico La Jornada
Lunes 10 de agosto de 2015, p. 2

Como responsable de la política exterior de Estados Unidos, Hillary Clinton, actual precandidata demócrata a la presidencia de ese país, impulsó con un equipo de colaboradores suyos la privatización de la industria energética mexicana, concretada por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, revelan correos electrónicos divulgados por el Departamento de Estado estadunidense.

El equipo de la ex secretaria de Estado alentó un acuerdo de apertura del sector energético en México que resultaba beneficioso para las grandes petroleras internacionales, como Exxon Mobil, Chevron y BP, según DesMog, sitio de Internet que dio a conocer los emails de Clinton.

La revelación muestra la forma en que políticos del equipo de Clinton, entre ellos el ex embajador en México Carlos Pascual, se benefician de la apertura. Está en correos electrónicos de Clinton, desclasificados la semana pasada por el Departamento de Estado, del que la actual precandidata fue titular entre 2009 y 2013.

Como responsable de la política exterior de Estados Unidos, Hillary Clinton impulsó con colaboradores suyos la privatización de la industria energética mexicana, concretada por el gobierno del presidente Peña Nieto, revelan correos electrónicos divulgados por el Departamento de Estado, publicó DesMog, sitio electrónico que tuvo acceso a esos documentos.

Carlos Pascual fue embajador de Estados Unidos en México entre el 9 de agosto de 2009 y el 19 de marzo de 2011. Durante su encargo, que coincidió con la guerra al narcotráfico que declaró el gobierno del panista Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), la legación estadunidense reportó a Washington que las fuerzas armadas mexicanas eran torpes, descoordinadas, anticuadas, burocráticas, parroquiales y con aversión al riesgo, apreciación que motivó la protesta del entonces mandatario mexicano, de acuerdo con cables filtrados por Wikileaks que fueron publicados por La Jornada.

Los emails de Clinton, publicados el 31 de julio pasado por el Departamento de Estado, revelan más información sobre los orígenes de los esfuerzos por efectuar dicha reforma en México, agrega DesMog.

Los mensajes confirman que el Departamento de Estado de Clinton ayudó a romper el monopolio de la empresa estatal (Petróleos Mexicanos) sobre la industria petrolera y de gas en México, abriendo el país a las compañías internacionales. Dos de los coordinadores que ayudaron a hacer que eso sucediera ahora trabajan en el sector privado y pueden beneficiarse económicamente de las reformas energéticas que ayudaron a crear, afirma la publicación a partir del análisis de los correos.

Los correos electrónicos también ofrecen la oportunidad de contar la historia más profunda del papel que el Departamento de Estado, liderado por Clinton y otros actores poderosos, jugó en la apertura de México para los negocios internacionales en la esfera del petróleo y el gas, añade.

El trío que junto con Clinton impulsó la apertura del sector energético mexicano –controlado por el Estado de 1938 a 2013– está compuesto, apunta la publicación, por David Goldwyn, primer coordinador internacional de Energía, nombrado por la secretaria de Estado Clinton en 2009, a quien la publicación ubica en el centro de la historia, por ser el encargado de redactar el documento sobre la participación de esa instancia en la privatización de la industria energética mexicana. Goldwyn dirige ahora una consultoría sobre temas de petróleo y gas llamada Goldwyn Estrategias Globales. Además funge de abogado de industrias en el bufete Sutherland, Asbill y Brennan, y participa en los think tanks financiados por la industria, como el Consejo Atlántico y la Institución Brookings.

El segundo personaje citado es el ex embajador Pascual, quien sucedió a Goldwyn como coordinador internacional de Energía. Pascual supervisó la creación de la Oficina de Recursos de Energía del Departamento de Estado. Ahora es miembro del Centro de Política Energética Global de la Universidad Columbia y también es vicepresidente de asuntos globales de la consultoría IHS, empresa que cuenta con una unidad de evaluación de las opciones futuras en México, en proyectos relacionados con refinación y transporte de hidrocarburos, abunda DesMog.

En tercer lugar cita a Neil Brown, quien ahora trabaja en la firma de gestión de fondos Kohlberg Kravis Roberts, en la que también se desempeña David Petraus, ex director de la Agencia Central de Inteligencia.

En octubre de 2011, cuando todavía no era formalmente candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia, Enrique Peña Nieto declaró que México había sido rehén de una ideología que había retrasado el desarrollo y el dinamismo del sector energético, y proponía que la entonces estatal Petróleos Mexicanos podía crecer más a través de alianzas con el sector privado.