Directora General: Carmen Lira Saade
Director Fundador: Carlos Payán Velver
Suplemento Cultural de La Jornada
Domingo 20 de septiembre de 2015 Num: 1072

Portada

Presentación

Bazar de asombros
Hugo Gutiérrez Vega

Papeles Privados
José María Espinasa

Habitar la noche
Renzo D’Alessandro

Un día en Ciudad
de México

Héctor Ceballos Garibay

La imagen contra
el olvido: a treinta
años del terremoto

El terremoto de 1985:
“absurda es la materia
que se desploma”

Gustavo Ogarrio

ARTE y PENSAMIENTO:
Tomar la Palabra
Agustín Ramos
Jornada Virtual
Naief Yehya
Artes Visuales
Germaine Gómez Haro
Bemol Sostenido
Alonso Arreola
Paso a Retirarme
Ana García Bergua
Cabezalcubo
Jorge Moch
Prosaismos
Orlando Ortiz
Cinexcusas
Luis Tovar


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx
@JornadaSemanal
La Jornada Semanal

 

Germaine Gómez Haro
germaine@casalamm.com.mx

Mario Núñez: Dentro y fuera

Al principio es la línea. La línea en su multiplicidad de vericuetos domina la composición. Líneas ondulantes que serpentean por todo el lienzo al ritmo de las melodías cromáticas. Líneas rectas que testimonian el rigor en la libertad del trazo. Líneas puras y contundentes que evocan mesura y elegancia. Las pinturas de Mario Núñez se articulan a partir de tramas que invitan al espectador a mirar más allá de la superficie, a escudriñar los recovecos que se perfilan como guiños juguetones a través de los cuales el ojo se sitúa dentro y fuera de la obra. El título de la exposición lo expresa así: Dentro y fuera. La obra reciente de Mario Núñez se presenta en el Museo de la Cancillería, hermoso recinto que forma parte del Instituto Matías Romero, ubicado en el convento anexo al antiguo oratorio dedicado a San Felipe Neri (República del Salvador 47, Centro Histórico). La exposición se puede visitar todo el mes de septiembre, de lunes a viernes de 10:00 am a 5:00 pm.

Mario Núñez (México, DF, 1963) forma parte desde hace ocho años de la galería Le Laboratoire de Julien Cuisset –promotor de esta muestra– quien en pocos años ha posicionado su espacio entre los más propositivos de nuestra ciudad. El trabajo de Núñez se presenta en cinco núcleos formales: Marañas reúne las pinturas que expresan el dinamismo que ha desarrollado en los últimos ocho años, cuando comenzó a abandonar la figuración. Hasta esas fechas, pintaba paisajes fantásticos de espíritu un tanto surrealista que devinieron en composiciones abigarradas en las que la superficie del lienzo estaba totalmente poblada por objetos y figuras entreveradas en forma inconexa. El paso a los entramados no figurativos se percibe como un proceso natural. Núñez cambió la figura por la línea y se lanzó a la investigación profunda del color. Actualmente, sus pinturas de colorido desbordante revelan su dominio de la paleta contrastante, sin caer en ningún momento en la explosión estridente. Ritmo y color son los elementos que atrapan al espectador en primera instancia. Sus estallidos cromáticos me remiten a las teorías del gran estudioso del color, Michel Pastoureau, quien escribe: “Aprendamos a pensar en colores y veremos el mundo de forma muy distinta.”


Maraña 2

El núcleo Coexistencias presenta las obras que, de alguna manera, son opuestas a las anteriores pero, asimismo, complementarias. Aquí vemos pinturas de pequeño formato realizadas en tinta sobre papel amate a partir de líneas rectas y translúcidas plasmadas sutilmente en tonos blancos, negros y grisáceos; su disposición en sentido vertical, horizontal y perpendicular, crea una suerte de celosías que se antojan sígnicas y de pronto remiten a la poética geométrica de Carlos Mérida. Sorprende el dominio del trazo sin titubeos, como si siguiera un boceto previo que no existe: estamos ante el rigor en la improvisación. La serie Relieves incluye tres piezas de pequeño formato realizadas con fragmentos de madera adheridos a una superficie del mismo material, en las que aparecen algunas figuras y líneas pintadas que muestran el interés del artista por explorar el espacio tridimensional que se presenta en el núcleo Objetos, integrado por esculturas realizadas en madera, piezas totalmente lúdicas que parecen una prolongación hacia el exterior de sus lienzos. Las pinturas reunidas bajo el título Rizomas son de factura reciente y abren la brecha a las nuevas exploraciones formales del artista.


Tiempo perdido (de la serie Rizomas)

La obra de Mario Núñez invita a captar su esencia desde el plano sensorial. Se antoja dejarse llevar por la cadencia de sus ritmos coloridos que evocan notas sonoras y silencios, como se aprecia en el breve documental de dos minutos y medio realizado por Studio Chirika, donde se muestra la intervención del lienzo en blanco por la mano firme y segura del artista, cuyos trazos libres y rigurosos invaden la tela como estrellas fugaces en el firmamento  (https://vimeo.com/78235878). Se editó un catálogo bellamente impreso e ilustrado del cual extraigo las palabras evocadoras de Josué Ramírez y el artista Mario Núnez: “Dentro y fuera es el nacimiento del juego como un vacío entre dos trazos/ que adhieren lo obscuro a lo luminoso/ este condicionamiento de la existencia/ es una voluntad de encontrar un lugar/ en el mundo donde/ la temporalidad de la luz y la sombra/ se extienden buscando vida.”