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Es una cinta divertida, una especie de reconciliación, afirma la directora Beatriz Sanchís

Todos están muertos aborda la muerte para exaltar la vida

Es un ejemplo de hacer buen cine mediante las coproducciones, señala Inna Payán

Busca exorcizar un periodo triste de España, dice Angélica Aragón

Se estrenará el próximo viernes

Foto
Christian Bernal, Angélica Aragón, Elena Anaya y Patrick Criado en un fotograma de la película
Arturo Cruz Bárcenas
 
Periódico La Jornada
Martes 13 de octubre de 2015, p. 9

La muerte de un hijo afecta a toda la familia, pero más a unos que a otros, y esto se sobredimensiona cuando no hay despedida y el adiós queda pendiente para siempre. Esta es la sustancia narrativa de la película Todos están muertos, dirigida por Beatriz Sanchís, que será estrenada en México el viernes 16 de octubre con 10 copias.

El reparto está integrado por Elena Anaya, Angélica Aragón, Nahuel Pérez Biscayart, Christian Bernal, Patrick Criado, Macarena García y Patricia Reyes Spíndola. Se trata de un melodrama de 88 minutos y la música marca el ritmo. Está a cargo de Juan Manuel del Saso, Juan Pastor y Aarón Rux.

Sinopsis: Lupe (Elena Anaya) vive encerrada en su casa, presa de una brutal agorafobia. Viéndola en bata y zapatillas, dependiendo para todo de su madre y con un hijo adolescente que la detesta, nadie diría que en los años 80 fue una estrella de rock. La madre, cansada de ver a su hija convertida en una persona egoísta y conflictiva, la noche del Día de Muertos decide hablar con su hijo Diego, fallecido en un accidente de tránsito. Este vuelve a la casa familiar con el aspecto de siempre: un chavo de veintipocos, de mirada ausente.

La cinta ganó en 2014 los premio Especial del Jurado, a mejor actriz y mejor música, en los Goya, categorías en las que triunfó en el festival de Málaga.

Ayer, tras la función de prensa, tuvo lugar una conferencia de prensa con la asistencia de la directora Beatriz Sanchís, Inna Payán y Laura Imperiale, productoras, y las actrices Elena Anaya, Angélica Aragón y Patricia Reyes Spíndola. Es una coproducción México-España-Alemania.

Inna Payán expresó que el proyecto nació hace cuatro años. Conoció a Elena Anaya en el festival de Morelia. Destacó las posibilidades de hacer buen cine a través de las coproducciones.

Sanchís dijo que esta obra es producto de una idea conjunta de cultura y de amistad. Agregó que brindaba un abrazo al pueblo mexicano, ahora, en que por fin se podrá compartir la película. Para mí, trata de la aceptación. Trabajar con Patricia Reyes Spíndola y Angélica Aragón era un sueño. Para hacer esta cinta se ha tenido un apoyo fundamental.

Anaya expuso: Gracias por contarle a la gente que esta cinta llegó a México con todo el amor, con todo el deseo. Me siento nerviosa, como Lupe, al comenzar la película, y he tenido la suerte de estar cerca de Angélica Aragón y de Patricia Reyes. Ambas son mis maestras. La directora ha hecho un trabajo enorme. Este es uno de los trabajos más bonitos y del que más orgullosa me siento.

Escena memorable

Angélica Aragón, quien la hace de la mamá, personaje que para volver a ver a su hijo se droga, en una escena memorable, comentó: “El guión –de Sanchís– fue escrito con una certeza para decir lo que quería comunicar, producto de una experiencia. Le importaba mucho a Bea (Sanchís) exorcizar desde el fondo de su alma, y para nosotros fue muy intenso este proceso porque había cosas realmente muy profundas”.

Agregó: Mi personaje buscaba exorcizar un periodo triste de España, después de la muerte de Franco. Todo tras una etapa de sujeción. Hay puntos de vista y, sin embargo, es alegre, muestra el lado mexicano de la relación con la muerte. Me parece que el trabajo de Elena es interesante. Era y es básico que estuviera ella para el estreno en México. Su papel de Lupe tocó su persona.

Por su parte, Patricia Reyes Spíndola comentó que se incorporó un poco tarde al proyecto. Cuando llegué al primer ensayo le dije a la directora que brinqué el charco para hacer el papel, aunque fuera chiquito. Me siento muy afortunada.

La directora precisó que en Todos están muertos se aborda la muerte para exaltar la vida. Es divertida, tierna; es una especie de reconciliación.

El tema de los seres queridos que se mueren sin despedirse y la coyuntura social y política de México hace que el tópico de la cinta alcance niveles que en otros países no. Está próxima la fiesta del Día de Muertos y sigue sin aclararse el caso Ayotzinapa. Aragón expuso, respecto de que los 43 tampoco tuvieron tiempo de despedirse: Estrenaremos esta película a un año de los sucesos.