Mundo
Ver día anteriorSábado 5 de diciembre de 2015Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

La mandataria tiene respaldo de la mayoría de los congresistas, revela sondeo de O Globo

Pide Dilma Rousseff a los brasileños defender la democracia contra el golpe

Insiste en que no ha cometido ningún ilícito; no tengo cuentas en Suiza, dice en alusión a Cunha

Foto
Dilma Rousseff saluda a sus simpatizantes al término de la sesión plenaria de la Conferencia Nacional de Salud, en BrasiliaFoto Ap
Dpa
 
Periódico La Jornada
Sábado 5 de diciembre de 2015, p. 27

Brasilia.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, llamó este viernes a defender la democracia contra el golpe, al referirse a la apertura de un proceso que se tramita en su contra en el Congreso y que puede resultar en su destitución.

Por la salud de la democracia tenemos que defenderla del golpe, aseveró durante su intervención en la decimoquinta Conferencia Nacional de Salud.

De acuerdo con una encuesta del diario O Globo, divulgada ayer, si la votación para aprobar o desechar el impeachment ocurriera este viernes, la mandataria, del Partido de los Trabajadores (PT), tendría el respaldo de 258 de los 513 diputados, lo que supone 87 votos más que el mínimo necesario –171– para que el proceso no prospere. La oposición lograría sólo 182 sufragios en favor de que se enjucie a la mandataria.

Esto es una lucha en defensa de la democracia del país. No nos engañemos. Lo que está en juego son las opciones políticas que hicimos en los últimos 13 años. Son 13 años en favor de la soberanía de Brasil, en defensa sistemática del pueblo brasileño, del empleo, de la renta, de la oferta de servicios de calidad, añadió.

La referencia es a los casi 13 años que lleve el PT en el poder, de la mano de Luiz Inacio Lula da Silva, quien gobernó hasta 2010, cuando asumió la actual presidenta.

Rousseff reiteró que considera improcedentes e inconsistentes las razones alegadas para la apertura de un proceso en su contra. Dicho procedimiento avanzó el miércoles, cuando el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, acogió un pedido de destitución contra la gobernante, presentado por dos renombrados juristas con base en maniobras contables cometidas por el gobierno, las cuales violarían la Ley de Responsabilidad Fiscal.

No cometí ningún acto ilícito descrito en nuestra Constitución, subrayó.

La mandataria volvió a comparar, tal como hizo el miércoles, su trayectoria política con la del jefe de los diputados, aunque lo hizo sin mecionarlo directamente. Cunha es investigado por la Corte Suprema a raíz de su presunta participación en la red de corrupción que operó en la petrolera estatal Petrobras.

Además, el político del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño –el mayor socio del gobierno– está bajo sospecha de tener cuentas bancarias en Suiza, con recursos que habría recibido por sobornos.

Por esas denuncias Cunha enfrenta un proceso en el Consejo de Ética de la cámara baja. El martes se votará si es despojado del cargo.

No tengo cuentas en Suiza. En mi biografía no hay ningún acto de uso indebido de dinero público. Mi gobierno siempre actuó dentro del principio de responsabilidad con lo público. Por tanto, el proceso en mi contra no tiene fundamento, subrayó la presidenta.

Rousseff se refirió a los obstáculos que enfrentó este año, el primero de su segundo mandato, iniciado en enero. Entre otros, vio frustrada la implementación de medidas de ajuste fiscal propuestas por su equipo económico para sanear la economía del país, que está en recesión. Las disposiciones fueron boicoteadas no sólo por la oposición, sino principalmente por diputados de la coalición oficialista, muchas veces instados por Cunha a rechazar las propuestas del Ejecutivo.