Sociedad y Justicia
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Se suman a los recursos promovidos por labriegos de Yucatán y Campeche

Campesinos y apicultores se amparan contra soya transgénica en Bacalar, QR

Un estudio confirma la presencia de la semilla modificada en sembradíos del ejido Salamanca

Matilde Pérez U.
 
Periódico La Jornada
Martes 8 de diciembre de 2015, p. 38

Campesinos y apicultores del poniente de Bacalar, en Quintana Roo, interpusieron un amparo contra el permiso para la liberación comercial de soya genéticamente modificada para su siembra en 253 mil 500 hectáreas en siete estados, entre ellos, el quintanarroense.

Los labriegos, integrantes del Colectivo de Semillas Much´ Kanan I’inaj, se sumaron al rechazo a la soya transgénica de sus homólogos de Yucatán y Campeche, quienes también interpusieron un amparo. Investigadores de Ecosur Chetumal confirmaron la presencia de soya transgénica en los ejidos Salamanca y Blanca Flor, en el municipio de Bacalar.

El paquete tecnológico y el sistema de producción con base en agroquímicos pone en peligro nuestra forma de vida y el territorio en el que vivimos, comentó José Manuel Jesús Puc, uno de los campesinos que interpusieron el amparo. Se violó el derecho constitucional de las comunidades a una consulta previa, libre e informada, sostuvo.

Desmintió que en el estado no haya siembra de soya genéticamente modificada como lo ha afirmado el delegado de la Secretaría de Agricultura (Sagarpa) en la entidad, César Armando Rosales Cancino.

Gerardo Tallavas Gascón, representante legal del grupo, informó que el amparo fue  interpuesto el pasado 22 de octubre, luego de vaivenes en los juzgados de Cancún y Chetumal.  El juicio se llevará a cabo en el juzgado sexto de distrito del estado con sede en Chetumal, a cargo del juez Reynaldo Piñón Rangel. El proceso está en su fase terminal, por lo que campesinos y apicultores esperan la sentencia.

Rogel Villanueva Gutiérrez, investigador de Ecosur Chetumal, comentó que se analizaron 47 muestras de semillas que se recolectaron en los ejidos de Salamanca y Blanca Flor, municipio de Bacalar; de las 29 tomadas en Blanca Flor ninguna resultó positiva, y de las 18 de Salamanca, se confirmó que ocho eran transgénicas.

Apuntó que el monocultivo y la agricultura intensiva de transgénicos propician la tala de bosques y selvas, se deja libre de cobertura vegetal a los suelos, los cuales quedan expuestos a la lluvia y vientos fuertes. Además, el éxito del cultivo de soya transgénica depende  de los agroquímicos, lo que afecta directamente a los polinizadores. El síndrome de mortalidad de las colonias de abejas melíferas que está ocurriendo en Estados Unidos y Europa desde hace 10 años es un claro ejemplo de cómo los agroquímicos pueden afectar a los insectos polinizadores, dijo.