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La medida ocurre luego de que la Reserva Federal estadunidense elevó réditos

Sube el Banco de México tasa de interés por primera vez en 7 años

Incremento de 3 a 3.25; busca evitar una depreciación adicional desordenada del peso

 
Periódico La Jornada
Viernes 18 de diciembre de 2015, p. 28

El Banco de México (BdeM) incrementó este jueves en un cuarto de punto su tasa de interés de referencia, que determina el costo de los créditos para empresas y familias. Fue el primer movimiento de alza desde junio de 2008. El aumento, estipuló la junta de gobierno de la institución, fue en respuesta a la decisión tomada en el mismo sentido el miércoles por el Banco de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. Argumentó que no subir la tasa de 3 a 3.25 por ciento podría generar una depreciación adicional que fuera desordenada del peso frente al dólar y afectar la inflación, que ahora se sitúa en mínimos históricos.

La anterior ocasión que el Banco de México subió su tasa de interés de referencia fue el 15 de agosto de 2008, cuando pasó de 8 a 8.25 por ciento. En aquel momento, la economía mundial entraba en la mayor recesión en ocho décadas, provocada por el colapso del sistema financiero estadunidense. De entonces a la fecha, el indicador disminuyó de manera sostenida hasta el 5 de junio de 2014, cuando bajó de 3.50 a 3 por ciento, nivel en que se mantuvo hasta el pasado martes.

La tasa de interés de referencia, que en México se llama tasa de fondeo bancario a plazo de un día, es una de las principales herramientas con las que el banco central puede influir en la actividad económica para cumplir su objetivo de mantener la inflación dentro de su objetivo permanente de 3 por ciento.

Con un aumento de la tasa de interés, se hace más atractivo para las familias ahorrar más y consumir menos. Ello se traduce en menor demanda de bienes y servicios en la economía y, por tanto, menores presiones inflacionarias.

La decisión del Banco de México de elevar las tasas era esperada por los participantes en el mercado financiero mexicano. El propio banco central advirtió desde hace meses que actuaría en consonancia con lo que hiciera el Fed, para mantener el diferencial de tasas entre ambos países. De esa forma, trata de contener una salida de inversión fianancieras, que encontraría un mayor atractivo en pasarse a dólares, lo que derivaría en mayores presiones devaluatorias hacia el peso.

En el comunicado publicado este jueves, el banco central fijó que en los siguientes meses su junta de gobierno seguirá atenta a la evolución de todos los determinantes de la inflación y sus expectativas para horizontes de mediano y largo plazo, tanto externos como internos, en particular a la postura monetaria relativa entre México y Estados Unidos, al traspaso de movimientos del tipo de cambio a los precios al consumidor, así como a la evolución del grado de holgura en la economía, un término con el que alude a la brecha entre la actividad registrada y la capacidad instalada de la economía para generar crecimiento y empleo.

Sin embargo, el banco central no advierte de presiones inflacionarias de momento. En el comunicado anticipó que la inflación cerrará en 2015 en torno a 2 por ciento y en 2016 y 2017 será de 3 por ciento en cada año. Esa trayectoria de precios reflejaría, dijo, el efecto aritmético de la reversión de algunos factores que en los meses recientes contribuyeron a una menor inflación –disminución de tarifas eléctricas y de algunos servicios de telecomunicaciones, como telefonía; así como un menor incremento, respecto de años previos, de la gasolina y el diésel– y el impacto de la depreciación del peso en algunos bienes, más no un deterioro generalizado en el proceso de formación de precios.