Economía
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México SA

Actividad industrial en la lona

Seis tantos menos que en 2014

En tres años, 1.3% de avance

Carlos Fernández-Vega
A

quel viejo sueño de convertir a México en una potencia industrializada quedó en el arcón de los recuerdos, y a estas alturas el crecimiento en ese sector a duras penas alcanza 0.5 por ciento a tasa anualizada. La información más reciente sobre el particular (Inegi) revela que en octubre pasado el avance de la actividad industrial del país resultó seis veces inferior a la registrada en los primeros 10 meses de 2014, año en el que los resultados tampoco fueron para celebrar.

Desde el Olimpo gubernamental se festejan los buenos resultados en el sector industrial mexicano, pero en el periodo citado el balance palidece, puesto que en 2015 el sector de la construcción creció menos de la mitad que en 2014, al igual que la generación de electricidad, mientras el manufacturero lo hizo casi cuatro tantos por debajo y la minería acumula dos años en números rojos.

En el balance de la primera mitad del gobierno peñanietista la tasa anual promedio de crecimiento de la actividad industrial apenas llega a 1.3 por ciento, y los mejores resultados se reportaron en 2014, con 2.9 por ciento. En cada uno de los años restantes tal indicador fue de 0.5 por ciento. Nada que presumir, pues, con todo y los floridos discursos de los presuntos encargados de hacer crecer a México.

Como bien apunta el Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN), del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, campus estado de México, dicho nivel de crecimiento ha tenido un impacto en la tendencia de la actividad industrial, que si bien continúa con una trayectoria al alza, su pendiente comienza a moderarse. Una situación similar se aprecia en el sector de la construcción, cuya expansión se ha limitado en meses recientes. Por su parte, la generación de energía eléctrica y suministro de agua y las manufacturas manifiestan comportamientos positivos en su tendencia, aunque esta última podría ver afectado su desempeño en tanto no se presente una recuperación favorable de su contraparte estadunidense. En cuanto a los ciclos, la actividad industrial total se ubica ligeramente por encima del potencial, las manufacturas exhiben una evolución similar, en tanto que sólo la generación de energía eléctrica muestra una trayectoria sólida al alza. De esta forma, es de esperar que la actividad industrial presente un comportamiento moderado durante el cierre del presente año.

El concepto de política industrial, detalla el CIEN, se puede entender como la implementación de estrategias gubernamentales enfocadas a modificar la estructura productiva de la economía a través del apoyo a ciertas actividades económicas, con la finalidad de promover el crecimiento y desarrollo de un país en su conjunto. Durante la actual administración se ha retomado la importancia de contar con una política industrial, la cual se ha concentrado en dos aspectos específicos: el primero busca la consolidación de las ventajas competitivas actuales de nuestro país bajo el entorno de una economía abierta, y el segundo está orientado a la calidad y no a la cantidad de la intervención estatal en la economía, con el objetivo de suprimir las barreras para la libre interacción de las fuerzas del mercado.

Sin embargo, la apertura comercial no ha sido suficiente para garantizar el crecimiento sostenido de la economía. La sustitución de insumos nacionales por importaciones de componentes de mayor valor agregado, la falta de infraestructura física óptima y la competitividad interna apoyada en factores de bajo costo, en conjunto con la debilidad industrial en Estados Unidos, han limitado la evolución del desempeño mexicano.

La actividad industrial nacional creció 0.5 por ciento en términos anuales durante octubre pasado, donde los incrementos en la generación de energía eléctrica y suministro de agua (4.5), construcción (2.2) y manufacturas (1.2) se vieron opacados nuevamente por la caída de la minería (-4.3). Si bien es cierto que a escala estatal la mayoría de las entidades federativas se ubicaron en terreno positivo durante el tercer trimestre de 2015, es necesario señalar que algunos estados con una contribución importante a la actividad industrial nacional mostraron decrecimientos significativos, como es el caso de Campeche, que aporta alrededor de 11.4 por ciento de la producción industrial total, pero su desempeño en el tercer trimestre del año fue de -7.5 por ciento anualizado; la del Distrito Federal reportó una caída de 1.8 por ciento.

El CIEN subraya que la economía global experimenta una competencia intensiva y para enfrentarla exitosamente se requieren esfuerzos productivos focalizados para anticipar cambios en la demanda, así como fomentar la mejora continua tanto en los productos como en los procesos de las empresas locales. Sin embargo, otro factor que ha tenido incidencia en el crecimiento marginal de la actividad industrial de nuestro país ha sido los bajos niveles de productividad en periodos recientes. Durante el tercer trimestre de 2015 el índice de productividad laboral total, medido con base en las horas trabajadas, registró una caída de 0.4 por ciento respecto del mismo periodo del año pasado.

Si bien las actividades primarias y las terciarias (5.7 y 0.2 por ciento, respectivamente) se ubicaron en terreno positivo, el desempeño general del índice se vio compensado a la baja por los resultados desfavorables del sector secundario (-3.7); incluso, la productividad laboral de las actividades secundarias exhibe una tendencia negativa, de manera que luce complicada una recuperación de dicho indicador en los próximos meses.

Diversos elementos, internos y externos, juegan un papel importante en la evolución de la actividad industrial de nuestro país y de la economía en general. Para lograr un desempeño exitoso se requiere una política industrial fundamentada en estrategias explícitas y diferenciadas que busquen elevar la productividad de los agentes económicos empresariales, poniendo especial énfasis en la utilización y generación de insumos intermedios nacionales, en la debida instrucción y capacitación de la fuerza laboral, así como en el fomento a la inversión en maquinaria y equipo tecnológicamente adecuados.

Las rebanadas del pastel

Ante el nudo gordiano que vive España no hay otra salida que la de Mariano Rajoy, es decir, que el neofranquista se vaya muchísimo a otra parte. Un periodo más del gallego al frente del gobierno y lo poco de país que ha dejado se va por el caño… Y de este lado, el dolarito a 17.50 bilimbiques.

Twitter: @cafevega