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Afirma que la alianza PAN-PRD socava el sistema político

Arremete Beltrones contra las coaliciones amorfas

El líder sostiene que el tricolor no ejerce la política de cambalache

De la Redacción
 
Periódico La Jornada
Lunes 4 de enero de 2016, p. 6

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) construye alianzas que garantizan gobernabilidad y estabilidad en las entidades donde se concretan esos acuerdos y sin caer en la política de cambalache de aquellos institutos políticos que intercambian un estado por otro o por dos, según el desprecio que sienten por cada entidad y sus militantes. A esos partidos no les importa, incluso, si su candidato es un fugado del PRI, afirmó el dirigente nacional del tricolor, Manlio Fabio Beltrones.

En la primera reunión del año con su equipo de trabajo, el sonorense resaltó que el PRI no teme a las candidaturas independientes ni a las alianzas de otros partidos. La apuesta es por la gobernabilidad que México necesita para continuar con un proceso de transformación, el cual ya está dando resultados, dijo en relación a la disminución en el precio de la gasolina que entró en vigor el primero de enero, así como por el reporte de la inflación más baja en décadas.

Beltrones también comentó sobre el anuncio de la disminución en el costo de la luz. Tanto esta noticia como la de la gasolina estaban previstas para concretarse en 2018, pero se pudo adelantar y eso tiene beneficios para la actividad económica y para los bolsillos de los consumidores, resaltó.

Además, por las reformas emprendidas por el gobierno de la República, México está mejor posicionado para superar las dificultades que plantea la crisis económica mundial.

En 2016, el objetivo del PRI será refrendar su posición como el partido mejor votado que garantiza con sus aliados la funcionalidad y estabilidad de las instituciones. Para ello, apuntó, moviliza a sus militantes y cuadros en un proceso de unidad del que surjan candidatos que aseguren una oferta de buen gobierno, incluyente y con estabilidad, tal como ya se logró en Durango y Chihuahua.

Esta es la misma línea que se sigue con la política de alianzas sobre bases programáticas claras que tienen el mismo objetivo, a diferencia de las que emprenden los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) que consideran a sus simpatizantes como moneda de cambio y, cuando llegan a ganar, sólo generan inestabilidad e incertidumbre, señaló el presidente del Comité Ejecutivo Nacional priísta.

Cuando esas coaliciones amorfas se concretan el resultado es un desgobierno que carece de un eje que cohesione a aliados tan diferentes y hasta contradictorios. No hay que ir muy lejos para encontrar ejemplos de esto: ahí está el botón de muestra de Guerrero con el desastroso gobierno de Ángel Aguirre Rivero, sostuvo.

Agregó que un problema fundamental que se genera con este tipo de acuerdos es la división interna de los militantes de cada partido, lo cual, a su vez, ocasiona un severo daño a la credibilidad del sistema político y a la democracia.