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El organismo lo atribuye a la caída del ingreso en hogares de 2010 a 2014

Pobreza e indigencia bajaron en AL, excepto en México: Cepal

El problema es más estructural que coyuntural, indicó Alicia Bárcena

Erosión salarial, alta tasa de natalidad en la población marginada e insuficientes programas sociales, entre las causas

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Periódico La Jornada
Miércoles 23 de marzo de 2016, p. 22

Debido a la caída en el ingreso de los hogares, la pobreza e indigencia aumentaron en México en el último lustro, periodo en el cual ambas condiciones disminuyeron para el promedio de países de América Latina, reveló este martes un reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Entre 2010 y 2014 hubo reducción de la pobreza y la indigencia, tanto en lo que se refiere al promedio regional como a la mayoría de países, lo que se debió principalmente al aumento del ingreso de los hogares, planteó el informe Panorama Social de América Latina 2015, presentado ayer por Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva del organismo regional de Naciones Unidas.

De 2010 a 2014 la pobreza disminuyó de 31.1 a 28.2 por ciento de los habitantes de la región. Sin embargo, la Cepal anticipa que en 2015 habría aumentado hasta afectar a 29.2 por ciento de los latinoamericanos.

Los indicadores de indigencia, en cambio, se mantuvieron con pocas variaciones: 12.1 de cada 100 latinoamericanos eran indigentes en 2010, proporción que disminuyó a 11.8 de cada 100 en 2014 y que, de acuerdo con previsiones del organismo, habría subido a 12.4 de cada 100 el año pasado.

El número de personas pobres creció en 2014, hasta llegar a 168 millones, de las cuales 70 millones se encontraban en situación de indigencia. De confirmarse las previsiones respecto del año pasado, 175 millones de personas se encontrarían en situación de pobreza por ingresos, de las cuales 75 millones estarían en indigencia, añadió el reporte.

El número de pobres de la región se incrementó en alrededor de 2 millones de personas. Esta variación fue resultado, por una parte, de un aumento de aproximadamente 7 millones de personas pobres registrado o proyectado principalmente en Guatemala, México y Venezuela, y, por otra, de una disminución de 5 millones observada sobre todo en Brasil, Colombia y Ecuador, expuso el reporte.

En un grupo de 11 países para los que la Cepal tiene datos actualizados, la pobreza e indigencia disminuyó en nueve de ellos y sólo aumento en Costa Rica, de manera marginal, y en México, de acuerdo con la secretaria general de la Cepal.

Países como Uruguay, Perú, Chile, Brasil y Bolivia experimentaron reducciones de la pobreza del orden de 14.9, 9.8, 9.1, 7.9 y 6.3 por ciento, respectivamente, de su población entre 2010 y 2014, de acuerdo con el informe.

En México, en cambio, se dio el mayor aumento de la pobreza durante ese periodo de cinco años, con alza de 2.9 por ciento, seguido por Honduras, con 2.3, y Costa Rica, con 0.1 por ciento, indicó el documento de la Cepal.

El problema de la pobreza en México es más estructural que coyuntural, comentó Bárcena. El crecimiento en el número de personas que viven en esa condición es parte de un proceso, dijo, de erosión salarial, alta tasa de natalidad entre la población marginada y que las transferencias de recursos del Estado a los más pobres por conducto de los programas sociales no compensan la baja del ingreso, agregó.

De acuerdo con cálculos del organismo presentados en el informe, 33 de cada 100 hogares en México viven en pobreza de ingresos y 12 de cada 100 en la indigencia. Datos oficiales del gobierno mexicano, citados también en el reporte, sitúan en condición de pobreza a 53.2 por ciento del total de los habitantes.

En los países que la hubo, la reducción de la pobreza en el periodo de referencia estuvo asociada fundamentalmente al aumento de los ingresos de los hogares, explicó. Esto ocurrió en un contexto de mejoría de los indicadores del mercado de trabajo, como la disminución de la tasa de desocupación, aumento de los ingresos laborales, en especial del salario mínimo en varios países, incremento moderado de la formalización del trabajo y de la tasa de participación laboral de las mujeres, y de expansión del gasto público social y de las políticas de lucha contra la pobreza, entre ellas los programas de transferencias monetarias, agregó.

El crecimiento del ingreso dio origen a dos tercios o más de la caída de la pobreza en Paraguay, Bolivia, Panamá, Perú y Colombia. Mientras tanto, en Venezuela, Honduras y México, el decrecimiento de los ingresos se constituyó en el principal factor de aumento de la pobreza.