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Fue leyenda del Ajax, Barcelona y Holanda; batalló cinco meses contra un cáncer de pulmón

Muere Johan Cruyff, pilar de la Naranja Mecánica y del futbol total

Destacó como jugador y entrenador Creó los cimientos del actual conjunto azulgrana

Nunca te olvidaremos, Flaco, expresó Maradona

Nos deja un gran legado: Pelé

Se va otra leyenda: Messi

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Johan Cruyff (izquierda) durante la final del Mundial de Alemania 1974, que Holanda perdió 2-1Foto Ap
 
Periódico La Jornada
Viernes 25 de marzo de 2016, p. a13

Barcelona.

El holandés Johan Cruyff, uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos y pilar de la Naranja Mecánica –la selección más brillante de la historia que no ganó un Mundial–, murió ayer a los 68 años después de una batalla de cinco meses contra un cáncer de pulmón.

La muerte del Holandés Volador, cuyo genio creativo en el campo de juego e inventiva como entrenador cambiaron los parámetros del balompié generaron una ola de homenajes. Cruyff fue el mejor exponente del futbol total de la selección de su país en la década de 1970.

Cruyff revolucionó el futbol, primero como jugador y después como entrenador, pero siempre buscando la excelencia bajo una premisa clara: la pelota al servicio del espectáculo.

“Nunca te olvidaremos, Flaco...”, escribió Diego Armando Maradona en su cuenta de Facebook. Pelé, por su parte, dijo: Cruyff deja un gran legado en la familia del futbol. Hemos perdido a un gran hombre.

Maradona, Cruyff, Di Stéfano y Pelé son los cuatro nombres que aparecen siempre en el eterno debate sobre el mejor futbolista de la historia.

Unos incluyen a Zinedine Zidane, otros añadirán dentro de algunos años a Lionel Messi, pero quizá nadie influyó tanto en la modernización del balompié como Cruyff, jugador tan único como su personalidad.

Sus dos vicios

La leyenda del Ajax de Ámsterdam, del Barcelona y de la selección holandesa tenía dos vicios: la pelota, que lo convirtió en un mito, y el tabaco, que acabó con su vida.

El día 24 de marzo 2016 Johan Cruyff falleció en Barcelona, rodeado de sus parientes después de una dura lucha contra el cáncer. Pedimos con gran tristeza que se respete la privacidad de la familia durante el tiempo de duelo, se indicó en un comunicado publicado en su cuenta de Facebook.

El cáncer le fue diagnosticado en octubre de 2015. Sin embargo, ya había sufrido un infarto derivado de su adicción al tabaco cuando era entrenador de los azulgranas y fue operado del corazón en 1991, año en que dejó de fumar.

En ese tiempo, en un comercial contra el tabaquismo, tomó una cajetilla de cigarrillos con la que hizo algunos malabares con los pies antes de patearla a distancia.

Cruyff había anunciado en octubre pasado que sufría cáncer de pulmón, pero continuó escribiendo su columna semanal en el diario De Telegraaf y a principios de mes viajó a Israel para visitar a su hijo Jordi, ex jugador y actual técnico del Maccabi Tel Aviv.

Obsesionado con el futbol hasta el final y siempre positivo, apenas el mes pasado dijo que su recuperación marchaba bien: Tengo la sensación de que estoy ganando 2-0 en el primer tiempo. El partido no ha terminado, pero sé que al final ganaré.

Las gambetas elegantes

Hendrik Johannes Cruyff nació el 25 de abril de 1947 en Ámsterdam, en una familia modesta. Creció a unos pasos del estadio del Ajax. A los 10 años vistió por primera vez la camiseta rojiblanca del club y rápidamente recibió el calificativo de genio.

Su técnica compensaba largamente su falta de fuerza física. Alto y delgado, el muchacho de las gambetas elegantes fue descubierto por el entrenador Rinus Michels, quien en 1965 lo convirtió a los 17 años en titular indiscutible.

El astro ayudó al Ajax a ganar tres veces la Copa de Europa de forma consecutiva entre 1971 y 1973 y fue nombrado futbolista europeo del año en 1971, 1973 y 1974.

Se unió al Barcelona en 1973, en una transferencia récord para la época de 2 millones de dólares.

En ese entonces el Barça aspiraba a rivalizar con el poderoso Real Madrid y el régimen de Francisco Franco. Fue pieza vital para que el entonces equipo de mitad de la tabla ganara su primer título nacional en una década.

Sin título mundial, pero valioso

Con la selección de Holanda encabezó la llamada Naranja Mecánica, que deslumbró en el Mundial de 1974, en Alemania.

En ese duelo, con una carrera vertiginosa antes de que un solo jugador alemán hubiera tocado siquiera la pelota, Cruyff ganó un penal para Holanda a los 50 segundos. Pero a partir de entonces, en uno de los misterios del futbol, se interrumpió la magia.

Después, el maravilloso mediocampista quedó estático y la Alemania conducida por Franz Beckenbauer se impuso 2-1.

A pesar de la derrota, fue elegido el mejor jugador de la Copa.

Cuatro años después la Oranje volvió a perder una definición de la Copa del Mundo, esta vez ante Argentina, aunque sin Cruyff, que se había retirado del equipo por conflictos con la federación de su país.

En 1999 fue elegido el jugador europeo del siglo XX. Anotó 392 goles en 520 partidos durante 19 años.

Además, fue uno de los primeros futbolistas en tener patrocinios comerciales.

Tras colgar los botines en 1984 en el Feyenoord, luego de jugar también en Aztecas de Los Ángeles, Diplomáticos de Washington y Levante, dio el salto a los banquillos y pronto se vio que tenía mucho que aportar al futbol.

Como técnico, fue el creador del recordado Dream Team del Barcelona, que ganó cuatro títulos de liga consecutivos entre 1991 y 1994 y la primera Copa de Europa del club en 1992.

El estilo de juego basado en la posesión del balón, con énfasis en un ataque sin descanso, ha sido copiado ampliamente y se asocia con los posteriores éxitos del Barça y la selección española.

En ese equipo tuvo como pupilo avanzado a un mediocampista de contención de apellido Guardiola, que luego aplicaría esos mismos conceptos en el equipo que ganó 14 títulos en cuatro años.

Su figura era tan inmensa, que su muerte provocó una catarata de reacciones. No era sólo un buen amigo mío, sino un hermano para mí, expresó Beckenbauer, uno de sus grandes rivales en las décadas de 1960 y 1970.

Michel Platini lo calificó de el mejor jugador de todos los tiempos; Josep Guardiola lo consideró el hombre que cambió la mentalidad del Barcelona, mientras Lionel Messi fue escueto: Nos deja otra leyenda.

El Barcelona lamentó el fallecimiento y destacó que es y será siempre una leyenda de este club.

Los cruyffismos

Durante su carrera, el astro pronunció una gran variedad de frases. Los holandeses los llamaron cruyffismos.

El futbol es espectáculo; si no, no es futbol.

Si nosotros tenemos la pelota, ellos no pueden marcar.

Jugar al futbol es muy fácil, pero jugar fácil al futbol es lo más difícil que hay.

He jugado en un equipo fantástico que brindó un gran momento a millones de espectadores. Eso es el futbol.

No soy religioso. En España, los 22 jugadores hacen la señal de la cruz antes de saltar al campo. Si eso funcionara, todos los partidos tendrían que terminar con empate.

Está estadísticamente probado que un jugador tiene el balón una media de tres minutos. Así que lo más importante es lo que haces en los 87 minutos en los que no tienes el balón. Eso es lo que determina si eres un buen jugador o no.

En mis equipos, el portero es el primer delantero, el goleador es el primer defensa.

Quiero que me recuerden como un buen jugador que aportó algo al futbol.

En cierto modo, soy probablemente inmortal.