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Klaus Dieter Lehmann explica a La Jornada la trascendencia de 50 años de labor

Enarbola el Instituto Goethe la incluyente cultura alemana

Afronta y marca pauta ante la creciente migración en Europa, dice el presidente de esa red de instancias que suman 158

Generamos espacios donde haya diálogo con el país anfitrión, para crear ambientes de aprendizaje mutuo

Destaca la intensa actividad desplegada en México

Mónica Mateos-Vega
 
Periódico La Jornada
Viernes 10 de junio de 2016, p. 3

La cultura alemana se arriesga, es propositiva, siempre a la vanguardia, sobre todo, incluyente. Esa es la carta de presentación del Instituto Goethe ante el mundo, explica el presidente de esa instancia, el matemático Klaus Dieter Lehmann (Breslavia, 1940).

En entrevista con La Jornada, quien fue director de la Biblioteca Nacional de Alemania añade que a 50 años de su fundación, en Europa el instituto afronta y marca pauta respecto de uno de los grandes retos del viejo continente: la creciente migración.

“En estos momentos es un tema clave para nosotros, no sólo porque como país estamos involucrados, sino por la presencia que tenemos en diferentes naciones. Estamos muy al tanto de la problemática de la migración a escala mundial.

“El Instituto Goethe está presente en algunos de los países de donde parten los migrantes y en los campos de refugiados, por ejemplo en Siria, en Jordania, en Turquía, donde trabajamos directamente con iniciativas artísticas y culturales.

“Nuestras acciones no se centran en llevar artistas alemanes a los campos de refugiados, sino que apoyamos a los artistas sirios, o provenientes de los países de los que están huyendo, para posibilitarles un espacio donde puedan desarrollarse para que la situación precaria en la que se encuentran no haga que se pierdan sus propuestas. Nos interesa impulsar en ello un sentimiento de empoderamiento, de autoestima.

Por otra parte, trabajamos con los países europeos, porque hay algunos que están dispuestos a acoger migrantes refugiados y otros no; entonces, en estos últimos nos enfocamos en desarrollar la concientización, el entendimiento en torno a la necesidad de ofrecer apoyo y ayuda a las personas que lo necesitan.

Alemania: un millón de refugiados

Klaus Dieter Lehmann refiere que en Bratislava, Eslovaquia, trabajaron con artistas locales en torno al tema del racismo y la xenofobia, lo cual resultó en una exposición; mientras, en Polonia se armó un pabellón de cristal donde se realizó una cena discursiva en la que se reunió a ciudadanos polacos con refugiados sirios, los cuales hubo que trasladar desde Berlín porque, precisamente, en ese país es muy fuerte el rechazo a los migrantes.

Los polacos quedaron tan impresionados con los relatos de los migrantes, que finalmente entendieron la necesidad y la urgencia de acogerlos.

El presidente de los institutos Goethe explica que un tercer nivel en el que trabajan sobre la migración es en Alemania, donde tienen un millón de refugiados. Entre ellos difunden la lengua de ese país, “porque nos parece que el idioma es su primera llave para poder integrarse. También desarrollamos una app muy exitosa que no sólo les da clases básicas sino que ofrece información para hacer sus trámites para llegar a Alemania. Todo ello refleja que el Instituto Goethe está definiendo de manera fuerte la labor cultural que se debe hacer con el tema de la migración”.

De visita en México para participar en las actividades con las que se inicia el Año Dual Alemania-México, las cuales incluyen, por supuesto, los festejos por el medio siglo del Instituto Goethe, Lehmann comenta que el tema del nazismo en la cultura alemana es un capítulo que no se ha cerrado.

“Por el contrario, nos sigue pareciendo importante, sobre todo, hablarlo. La sociedad alemana ha abordado el asunto con tal nivel de conciencia y de intensidad que hoy tenemos como resultado que somos un país muy abierto a la discusión y con una enorme capacidad para escuchar al prójimo e intercambiar opiniones para que a través del diálogo seamos capaces de dilucidar temas y problemáticas, como nuestra historia, que siempre hay que poner sobre la mesa.

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En México, expresa Klaus Dieter Lehmann, la difusión que hace el Instituto Goethe de las artes contemporáneas es clave y ha sido muy importante en todos los ámbitosFoto Roberto García Ortiz

“Ese es el contexto en el que comprendemos que recibir un millón de refugiados es una situación que pareciera abrumadora, que pudiera generar una polarización en la sociedad. Sin embargo, lo vemos como una oportunidad para abrir nuevos espacios de intercambio, de diálogo, para posibilitar el entendimiento mutuo ante una nueva situación.

Esa disposición al diálogo que tiene Alemania se ve reflejada en el trabajo que realiza el Instituto Goethe, pues existen muchas políticas culturales internacionales que operan como una suerte de naves espaciales, que se llenan de cultura, la trasladan a los diferentes países; se abre la nave, la muestran, luego vuelven a guardar la cultura y se van. Eso es justamente lo que no hacemos. Nosotros generamos espacios culturales donde haya diálogo con el país anfitrión de cada instituto, para crear ambientes de aprendizaje mutuo.

Apoyo a la danza contemporánea

En México, dice Lehmann, la difusión que hace el Instituto Goethe de las artes contemporáneas “es clave y ha sido muy importante en todos los ámbitos. En literatura no sólo fomentamos la traducción y difusión de las letras alemanas, también capacitamos traductores para que cada vez puedan hacer un trabajo más profesional, y damos apoyos para que se hagan traducciones emblemáticas de libros como La medición del tiempo, de Daniel Kehlmann.

“En cuanto a la música, el instituto ha hecho una labor importante respecto de la difusión de la electrónica desde los primeros proyectos que se trajeron, a tal punto que ahora, en el Festival Internacional Cervantino ya es un ámbito que funciona por sí solo; hay un programa desde hace varios años que de alguna manera marca una clara tendencia; tanto, que algunas personas piensan que la música electrónica se inventó en Alemania.

“En relación con las artes visuales, pintores como Gerhard Richter son bien conocidos a escala mundial, lo cual se basa en dos cosas fundamentales: los temas que abordan, por un lado la época nazi, y por otra parte lo que fue el régimen comunista de la Alemania Oriental, tendencias políticas que marcaron el curso de la historia.

“Se trata de dos temas que son parte de un fenómeno global; por eso muchas personas se pueden reconocer en la obra de los artistas que los abordan.

“Así como el cine alemán en México juega un papel fundamental, ahora tenemos un proyecto para fomentar la danza. Podemos apoyar para que se fortalezcan aún más las iniciativas de danza contemporánea, que son muy interesantes, pero sentimos que falta una plataforma que posibilite un mayor intercambio con Alemania.

Hace tres años desarrollamos allá estructuras para apoyar la danza contemporánea a largo plazo; es un formato que podría funcionar muy bien aquí, concluye.

El Instituto Goethe es una institución pública alemana, cuya sede central está en Munich. En 2005 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Existen 13 institutos en Alemania y 145 en el exterior, de los cuales 35 son centros Goethe.