Mundo
Ver día anteriorMiércoles 21 de septiembre de 2016Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

La respuesta debe ser más apertura y rendición de cuentas, señala

Peña llama a no caer en el autoritarismo frente a la desilusión con la democracia
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 21 de septiembre de 2016, p. 26

Nueva York.

El presidente Enrique Peña Nieto declaró ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que al responder al grave desafío del deterioro en el respaldo ciudadano a la democracia no se debe caer en la trampa de la demagogia ni el autoritarismo, sino ampliar la democracia misma.

En su discurso ante mandatarios del mundo reunidos para el debate general anual en la ONU, el presidente mexicano afirmó: muchas sociedades se encuentran francamente insatisfechas con su condición actual, algo que aleja a los ciudadanos de sus autoridades; genera desconfianza en las instituciones y acentúa la incertidumbre sobre el futuro.

Para enfrentar esta situación el único camino viable, la única respuesta verdadera a una ciudadanía exigente, es la propia democracia. La respuesta debe ser más apertura, más transparencia y mejor rendición de cuentas.

Agregó que los gobiernos deben ser capaces de escuchar y atender a una ciudadanía cada vez más informada y con mayores espacios para opinar y participar en los asuntos públicos.

Concluyó: la respuesta a la desilusión con la democracia está en la democracia misma; en propiciar sociedades cada vez más influyentes y participativas, donde todos los ciudadanos disfruten los beneficios del desarrollo. El mapa de ruta, indicó, está en los Objetivos de Desarrollo Sostenible elaborados y promovidos por la ONU, con sus metas de superación de pobreza, igualdad de oportunidades, equidad de género, protección del medio ambiente, justicia y paz.

El mandatario mexicano indicó que los objetivos de desarrollo sostenible establecidos en la Agenda 2030 han sido asumidos como compromiso de Estado en México, incluida la promoción de una estrategia nacional de inclusión social enfocada en lograr el ejercicio pleno de los derechos sociales y, a partir de ello, disminuir la pobreza e incrementar la igualdad.

Celebró que los inmigrantes son reconocidos en la Agenda 2030 como sujetos de derechos y aliados indispensables para el desarrollo de los países de destino y origen, e instó a dejar atrás la indiferencia y promover la actuación corresponsable y solidaria de la comunidad internacional con los migrantes y los refugiados.

A la vez, destacó que México adoptó el Acuerdo de París sobre cambio climático, el cual se empezará a implementar a nivel nacional, señalando que esto ya quedó integrado dentro del esquema de la reforma energética que impulsó con el objetivo de que 25 por ciento de la energía eléctrica se genere de fuentes limpias para 2018, y llegar a 60 por ciento para 2040.

Aseveró que México reafirma su vocación pacífica y su compromiso por alcanzar una paz sostenible en el mundo. Subrayó que la estabilidad de países afectados por conflictos armados no sólo depende de las condiciones de seguridad, sino también del respeto a los derechos humanos; de la vigencia de las instituciones y el estado de derecho, y de su capacidad para impulsar el desarrollo incluyente.

Más aún, celebró el acuerdo de paz en Colombia como ejemplo de la resolución pacífica de conflictos, y en ese mismo sentido, para nutrir el clima de distensión, reiteró el llamado de México a levantar el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba.

En su segundo día de trabajo en la ONU, Peña Nieto también copresidió la Cumbre de Líderes sobre Refugiados convocada por el presidente Barack Obama y el secretario general de la ONU Ban Ki-moon, en la cual llamó a la solidaridad de la comunidad internacional con los refugiados y apoyar su integración en las comunidades de destino. Resaltó que con la cumbre sobre refugiados e inmigrantes celebrada ayer y esta cumbre de líderes, las naciones del mundo decimos no a la indiferencia.

Peña Nieto se enfocó en la situación en Centroamérica, donde la violencia generada por el crimen organizado, lo mismo que las sequías por el cambio climático, están desplazando a comunidades enteras obligando a miles de personas a abandonar sus países. Indicó que ese flujo centroamericano a México se ha incrementado 286 por ciento entre 2012 y 2016, y destacó una serie de medidas para brindar un trato más digno y humano a migrantes y refugiados en México.