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Ver día anteriorMartes 18 de octubre de 2016Ver día siguienteEdiciones anteriores
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¿Es el artículo científico equivalente a la ciencia?
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a semana pasada se realizó en la ciudad de Puebla el cuarto Seminario Iberoamericano de Periodismo Científico, que desde hace ya varios años organiza el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y en esta ocasión contó con la colaboración de varias instituciones, entre ellas el Foro Consultivo Científico y Tecnológico. El encuentro, que tuvo lugar en las bellas instalaciones del Complejo Cultural Universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), congregó a periodistas de ciencia y tecnología provenientes de distintas regiones del mundo, con los que sus colegas mexicanos especializados en estas temáticas pudieron intercambiar experiencias. Fue notable y muy prometedora la presencia en todas las sesiones de estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de esa casa de estudios.

Tuve la oportunidad de asistir a este seminario gracias a la amable invitación que me hizo varios meses atrás el Conacyt, a través de mi colega y amigo Jesús Mendoza Álvarez, lo que me permitió, a mí y al resto de los periodistas mexicanos, conocer de viva voz el trabajo de los especialistas invitados provenientes de otras naciones, como Alex Freeman, de la BBC en el Reino Unido; David Warsh, del Boston Globe, de Estados Unidos; Patricia Fernández de Lis, del diario El País, de España; Alexandra Witze, de Nature y Science News; Teresa Guerrero, de El Mundo, de España; Nathaniel Herzberg, de Le Monde, de Francia, y Marcelo Leite, de Folha de Sao Paolo, en Brasil.

A lo largo de las sesiones, fue claro que uno de los elementos principales o fuentes de información de los comunicadores en todos los países, incluido el nuestro, son los artículos científicos (a los que se conoce en todo el mundo comúnmente como papers) publicados en las revistas especializadas, y preferentemente en las que gozan de mayor prestigio como Science, Nature y The Lancet, y otras consideradas en los diferentes campos del conocimiento como las más importantes. Esto muestra la evolución favorable que ha tenido el periodismo de ciencia, pues los redactores especializados consultan frecuentemente estos artículos. Pero, al mismo tiempo, se crea una distorsión, que en muchos casos lleva a confundir al paper con la investigación científica, creencia que comienza a ser muy visible especialmente en los periodistas más jóvenes.

¿Es el artículo científico o paper equivalente a la ciencia? No se trata de una pregunta ociosa, especialmente cuando se formula desde la perspectiva del periodismo científico. Es muy importante aclarar que si bien el paper es un producto muy importante de la investigación científica, no es lo mismo que la ciencia, no es su equivalente. ¿Por qué?

La ciencia y la tecnología no siempre se expresan a través del artículo científico. Los ejemplos más obvios son los que se refieren al campo de la tecnología, en el que los productos de la investigación corresponden a otras modalidades como las patentes y los reportes técnicos, es decir, no necesariamente están presentes los papers. También en la investigación científica muchos de los proyectos relacionados con la industria, sea civil o militar, en no pocas ocasiones tienen incorporadas cláusulas de confidencialidad, y por tanto en estos casos, hay ciencia, pero no hay paper.

Pero eso es lo más obvio. El punto al que yo quiero llegar y así lo expresé a varios colegas en privado y en una de las sesiones abiertas en el Seminario de Periodismo Científico, el paper es un elemento de la investigación científica, quizás es hoy su producto más importante y el objetivo más deseado por la mayoría de los investigadores, pero no es equivalente a la investigación científica, no es la ciencia, y esta precisión es para el periodismo algo muy relevante.

La investigación científica es un universo muy amplio. El artículo científico expresa los resultados y otros elementos relativos a la investigación, pero exige una gran coherencia que no siempre está presente en la investigación científica. Los objetivos o la pregunta en un artículo debe ser consistente con los resultados, y muchas veces en la investigación los objetivos iniciales pueden cambiar a partir de los resultados experimentales y también en ocasiones la pregunta puede surgir, contra toda lógica, posterior a la respuesta (es decir, correspondiente con los resultados inesperados), y nada de eso esta incluido en los papers, que en este caso tienen el papel de una camisa de fuerza donde el investigador se ciñe a los criterios editoriales con la finalidad de que su texto sea aprobado.

Quiero aclarar que con lo anterior no quiero decir que no sea importante el paper en el trabajo del periodista de ciencia, por el contrario, creo que es de gran importancia, pero no es equivalente o sinónimo de la ciencia, ni la única fuente de información para los comunicadores, pues la investigación científica es un universo lleno de riquezas que hay que identificar y trabajar de manera rigurosa para dar vida a las historias destinadas al público no especializado.