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El crítico de arte siempre abogó por la pluralidad, reconocen colegas, creadores y discípulos

Murió Jorge Alberto Manrique, defensor del patrimonio cultural

Hace una semana entregó su trabajo La ciudad de México a través de los siglos para su publicación, indica su hija Lorenza a La Jornada

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Jorge Alberto Manrique (1936-2016), durante su homenaje por cumplir 80 añosFoto Rogelio Cuéllar
 
Periódico La Jornada
Jueves 3 de noviembre de 2016, p. 3

El historiador, investigador emérito, docente, defensor del patrimonio cultural, fundador y director de museos Jorge Alberto Manrique Castañeda, una de las figuras referenciales de la crítica de arte y la promoción cultural en México, falleció ayer a los 80 años de edad, a consecuencia de un infarto.

El deceso de quien fue uno de los fundadores y colaboradores de La Jornada ocurrió en su domicilio en la capital del país, a las 8 de la mañana, según informó su hija Lorenza, quien detalló que el también académico se mantuvo activo hasta el último momento de su vida.

Todavía hace una semana, refirió, entregó para ser editado su libro más reciente, La ciudad de México a través de los siglos, documento histórico y artístico sobre la urbe desde la época colonial hasta nuestros días, que aún debe ser dictaminado por el Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para su publicación.

Homenajes por sus 80 años

Con motivo de sus ocho décadas de vida, cumplidas el pasado 17 de julio, Jorge Alberto Manrique fue sujeto de un homenaje los días 6 y 7 de septiembre, por el IIE en colaboración del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

El acto inaugural fue en el salón El Generalito del Antiguo Colegio de San Ildefonso, otrora sede del plantel número uno de la Escuela Nacional Preparatoria.

Después, la concurrencia se trasladó al Museo Nacional de Arte. Manrique asistió y participó ataviado con su clásica corbata de moño y derrochando bonhomía. El día siguiente la jornada se desarrolló en el Museo de Arte Moderno. Concluido el tributo, el investigador se trasladó al jardín del recinto para el coctel.

En esa ocasión la crítica de arte y colaboradora de La Jornada Teresa del Conde expresó: A Manrique le gusta ser festejado.

A lo anterior se suma que el pasado 3 de octubre se le rindió otro homenaje en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y a mediados de ese mismo mes participó en la edición 40 del Coloquio Internacional de Historia del Arte, acto académico de su creación, en el cual presentó una ponencia sobre el manierismo, tema de toda su existencia.

Manrique estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, de 1955 a 1956; se recibió de historiador en 1962. Siempre dijo que uno no puede ser historiador de arte sin primero ser historiador. Antes de realizar estudios de posgrado en historia de arte en la Sorbona de París y en Roma, de 1962 a 1965, fue profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Veracruzana (UV), en Xalapa, misma que dirigió. También fue investigador en el Seminario de Historia de la Revolución en Veracruz.

Según su ficha en el sitio web del IIE, Jorge Alberto Manrique fue profesor investigador en El Colegio de México, en el Centro de Estudios Históricos, de 1965 a 1970, y profesor visitante desde esa fecha. Fue profesor desde 1965 de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en la carrera de historia, en que destacaron sus cursos Reforma y contrarreforma y Arte colonial mexicano, y desde 1975 en el posgrado de historia del arte en esa facultad.

Investigador del IIE desde 1968, mismo que dirigió de 1974 a 1980, en el homenaje realizado el pasado 6 de septiembre, Elisa Vargaslugo, también investigadora emérita del IIE, recordó la gestión de su colega, ya que abrió las puertas a la juventud, a la vez que tomaron nuevos aires los estudios de la música y la danza.

Gloria Villegas, directora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, consideró que Manrique inauguró una manera distinta de escribir la historia del arte. En el texto que realizó para un homenaje en la Casa de la Cultura de Celaya (1999-2000), Enrique Calvo Franco afirma que el prestigio de Manrique siempre está avalado por dos características de su escritura: el rigor y la actitud, ya que quienes han leído sus escritos no pueden menos que enfrentarse al rigor más escrupuloso de quien ha estudiado un problema con vehemencia.

Continúa: Hablar de Manrique es hablar, por cierto, de un pensador, de alguien que reflexiona el problema que se plantea y que lo aborda desde ángulos tan variados que puede estar en desacuerdo y en acuerdo con la solución que otros le den.

Fue director fundador del Museo Nacional de Arte, de 1982 a 1983, también dirigió el Museo de Arte Moderno (MAM), de 1987 a 1988. En el homenaje de septiembre pasado, Magdalena Zavala, coordinadora nacional de Artes Visuales del INBA, se refirió a la salida de Manrique del MAM por defender la libertad de expresión y artística, como una dolorosa historia para la institución. El 23 de enero de 1988 el grupo Pro Vida logró el desmantelamiento de una instalación de Rolando de la Rosa que consideró ofensiva.

Proceso largo y complejo

Reconocido con varios galardones desde joven, al recibir en 2001, en Zacatecas, el Premio Federico Sescosse, otorgado por el Comité Mexicano de Monumentos y Sitios Mexicano (Icomnos), Manrique reconoció que la defensa de los monumentos históricos es una ocupación de tiempo completo, a la vez que su protección y conservación es un proceso largo y complejo. Fundador de La Jornada, desde estas páginas como columnista siempre levantó su voz en contra de la destrucción del patrimonio cultural.

Fue miembro de número de la Academia Mexicana de la Historia, así como de la Academia de Artes. Manrique también perteneció a la Asociación Internacional de Críticos de Arte, sección México.

Los restos del crítico de arte son velados hasta las 9 horas de hoy en la funeraria García López de Miguel Ángel de Quevedo 483, Coyoacán. Posteriormente serán cremados. En atención a los deseos del maestro, las cenizas serán esparcidas en el jardín de su domicilio.

A las exequias asistieron personajes del ámbito cultural, como el antropólogo e historiador Alfredo López Austin y funcionarios como la directora general del INBA, María Cristina García Cepeda.

Pésame de Rafael Tovar y de Teresa

Ángel Vargas, Fabiola Palapa y Ericka Montaño

Directores de varias instituciones, artistas y colegas del crítico de arte, historiador y promotor cultural Jorge Alberto Manrique lamentaron su deceso, ocurrido este miércoles por la mañana.

Renato González Mello, historiador del arte y director del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM): “Jorge Alberto Manrique fue alumno de la generación fundadora del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE), de profesores como Justino Fernández y Francisco de la Maza. Crítico de arte desde su juventud, fue una de las voces centrales en la constitución de una alternativa artística distinta del muralismo mexicano. En tal virtud, abogó siempre por la pluralidad, y fue uno de los críticos más relevantes de la generación de la Ruptura.

“Asimismo, propició la incorporación de nuevas voces en la investigación sobre historia del arte y fundó los coloquios internacionales del Instituto de Investigaciones Estéticas.

Sus alumnos extrañaremos su entusiasmo por las alternativas estéticas, por la libertad en la creación, por la creatividad en el conocimiento del pasado; extrañaremos las analogías que construía entre procesos históricos muy distintos en el tiempo y en el espacio.

Teresa del Conde, crítica de arte: “Manrique deja huella porque era un historiador del arte en serio, no como muchas personas improvisadas que hay en todas las latitudes, incluido México. Lo mismo podía hablar del Medioevo y del arte prehispánico mesoamericano que del horizonte chimu en Perú, que de arte contemporáneo o del Renacimiento italiano en su etapa manierista o prebarroca.

Fue un personaje atento a la preservación del patrimonio artístico de todas las naciones, pero principalmente de México. En todas las etapas de su existencia, Manrique fue debidamente reconocido.

Carmen Gaitán, directora del Museo Nacional de San Carlos: “Jorge Alberto Manrique es el representante de una época en la que había críticos de arte y éstos eran guías, personajes que con su formación, pensamiento y conocimiento llevaban la batuta. Muchos que éramos jóvenes y comenzábamos en la promoción cultural, lo veíamos como un faro de luz.

Da mucha alegría que México haya tenido una figura como Manrique en la crítica de arte y como funcionario cultural.

Francisco Castro Leñero, pintor: Alberto deja enorme herencia, porque aportó en muchos campos de su competencia, no sólo en la investigación de la historia y la historiografía del arte. Para nuestra generación y otras fue un crítico de arte que nos acompañó en el desarrollo y en las expresiones artísticas que se iban dando. Estuvo involucrado en muchos niveles y de muchas maneras en el arte mexicano. Fue muy oportuno el homenaje que se le hizo con motivo de sus 80 años, porque sintió todo el afecto de la comunidad, de sus compañeros, de la academia y de los artistas de distintas generaciones.

Abrió espacios a los jóvenes

Graciela de la Torre, directora del Museo Universitario Arte Contemporáneo: En el homenaje a Jorge Alberto en el Museo de Arte Moderno expresé que cuando él se fuera se rompería el molde, porque el no sólo fue investigador, crítico, docente, sino un gran gestor en tiempos en los que muy pocos se atreven a innovar, discernir y debatir. Nos dio ejemplo desde el Museo de Arte Moderno, del que debió retirarse, obligado porque no claudicó ante lo que él consideraba un proyecto que había apoyado.

Magdalena Zavala, coordinadora nacional de Artes Visuales del INBA: Fue gran formador de profesionistas. Su labor en el instituto fue muy importante y fue defensor de la libertad artística, del patrimonio artístico del país.

Gabriel Macotela, artista: Me acaban de informar. ¿Qué puedo decir? Lo quería mucho. Hace poquito estuvimos en su homenaje. Fue el primero que se fijó en nuestro trabajo, en mi generación. Fue solidario, crítico de arte, de izquierda y abrió espacios a los jóvenes. También hubo una relación de amigos de toda la vida. Siempre estaba pendiente de lo que hacíamos.

En su cuenta de Twitter el secretario de Cultura federal, Rafael Tovar, refirió: Comparto con la comunidad cultural mi pesar por el deceso de Jorge Alberto Manrique, ensayista y promotor cultural relevante, y el titular de Cultura de la Ciudad de México, Eduardo Vázquez, escribió: El cielo del arte y de su historia acoge a una de sus mentes más lúcidas y brillantes. Echaremos de menos la luz de Jorge Alberto Manrique, así como instituciones como el Munal, del que Manrique fue fundador, el Museo Soumaya, el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Academia Mexicana de la Historia.