Opinión
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Itacate

Palomitas de maíz

Cristina Barros y Marco Buenrostro
U

no de los primeros maíces domesticados fue el palomero; nace ligado a la técnica de reventado de granos. Primero debieron reventarse en el rescoldo semillas de teocintle, ancestro del maíz, hace entre 10 mil y 5 mil años, como proponen los investigadores Daniel Zizumbo y Patricia Colunga.

Las pequeñas semillas de amaranto también se revientan al calor; con ellas y miel, se preparan las llamadas alegrías. Sabemos que los maíces palomeros prosperan en diferentes áreas del país y que por ejemplo los rarámuri lanzan granos de maíz al fuego; cuando éstos explotan los atrapan en el aire, en un juego que requiere habilidad. Como en la antigüedad, en muchas comunidades también se utilizan las palomitas con fines festivos y ceremoniales.

El abandono del campo y la importación de maíz palomero de no muy buena calidad provocaron que dejara de sembrarse. En 1980 se producían en México 42 mil 178 toneladas de maíces palomeros o reventadores; en la actualidad se importa de Estados Unidos y de Argentina más de 99 por ciento de estos maíces.

Ante esta situación, la organización Tortilla de Maíz Mexicana, que encabeza Rafael Mier, ha puesto en marcha acciones concretas para recuperar los diferentes tipos de maíz palomero o reventador originarios de México, a través del proyecto Salvemos las palomitas de maíz mexicano. Los han cultivado en una parcela en Valle de Bravo, estado de México. La Fundación Dondé apoya esa iniciativa.

La raza de los maíces palomeros toluqueños es de ciclo corto y hay otros maíces con características adecuadas para reventar al calor, son los conocidos como Jalisco, Chihuahua, chapalote, nal-tel, reventador y arrocillo.

Devolver a los campesinos estos maíces y lograr que haya un mercado mexicano para ellos es una de tantas acciones que evidencian que hay camino frente a las amenazas de cerrar la frontera.

Tenemos el poder de dejar de comprar alimentos de fuera, para fortalecer a los campesinos, generar empleos, desarrollar nuevas variedades de maíces en los campos de cultivo y lograr así nuestra seguridad y soberanía alimentaria. Con una oferta suficiente, adquiriremos maíz palomero mexicano y disfrutaremos de nuestras milenarias palomitas.

El jueves 24 a las 19 horas se inaugura la exposición La milpa: espacio y tiempo sagrado en el Museo Nacional de Culturas Populares (Hidalgo 289, Coyoacán). El lunes 28 se presentará el libro Tlacualero: alimentación y cultura de los antiguos mexicanos, de los autores de este Itacate, en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (Vasco de Quiroga 15, Tlalpan). Están cordialmente invitados.