Directora General: Carmen Lira Saade
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Director: Iván Restrepo
Editora: Laura Angulo
Número Especial diciembre enero 2017 No 209

Los paisajes y la vegetación
de las islas de Revillagigedo

José Manuel Ramírez Amezcua
Anna Paizanni Guillén
Laboratorio de Sistemática Molecular de Plantas, Facultad de Biología
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia,
Michoacán, México

Correos-e: ramirezamezcuajm@gmail.com y paizannianna@gmail.com


Costa de la isla Socorro

Isla Socorro tiene plantas y animales endémicos: solo crecen allí. Se han registrado 43 especies de plantas endémicas para una o varias islas del archipiélago. Las endémicas de las islas son muy susceptibles al impacto que ocasionan las especies exóticas. Las islas Socorro y Clarión han sufrido una modificación drástica en su vegetación debido al impacto de borregos y conejos introducidos. Sin embargo, la vegetación de isla Socorro ha cambiado desde la reciente erradicación de los borregos. Este proceso de perturbación brinda la oportunidad para realizar estudios sobre recolonización y restauración.

La riqueza vegetal en Socorro consiste en por lo menos 180 especies de plantas vasculares conocidas, entre las que se cuentan 30 especies endémicas de la isla y nueve del archipiélago. Debido a su abundancia y variedad, las plantas endémicas de Socorro crean varios tipos de vegetación únicos, en los que destacan algunas dominantes.

En la arena de Playa Norte prosperan varias hierbas rastreras, como Euphorbia incerta, una planta de la familia de la Nochebuena; o la llamada pata de cabra (Ipomoea pes-caprae), conocido remedio contra la dolorosa picadura de raya marina. Entre las rocas, con escaso suelo y sufriendo la eventual acción de la marea, podemos encontrar al tabaco de Socorro (Nicotiana stocktonii). En los siguientes 50-150 metros más arriba, cuando el accidentado relieve lo permite, existen bosques de manzanillo Hippomanne mancinella, aunque escénicamente atractivos por su fuerte color verde brillante, se debe tener cuidado y evitar tocarlos pues poseen látex urticante, además de frutos venenosos.

También se encuentran matorrales densos de una forma chaparra de mangle botoncillo (Conocarpus erectus) y de Dodonaea viscosa, conocida localmente como mangle falso o el helecho Pteridium caudatum. Entre las hierbas se observa a Aristolochia socorroensis cuyo aspecto asemeja una planta carnívora. O las endémicas Acalypha umbrosa y Cyperus duripes.

Entre los 200-400 metros de altitud, hallamos varios tipos de matorrales endémicos: desde el dominado por Croton masonii en toda la isla y el de guayabillo de Socorro (Psidium socorrense). Entre los 500-900 metros de altitud, predominan bosques, como el impresionante de higuerrillas (Ficus cotinifolia), con sus troncos grises y sus raíces colgantes como sacados de una pintura surrealista. O los sombríos bosques de zapotillo, donde es frecuente encontrar bandadas de pericos, con el zapotillo predominante, Sideroxylon socorrense, entre el que aparecen manchones de Guettarda insularis o cascarillo, o el llamativo cerecillo Ilex socorrensis.

Estos bosques albergan además numerosas epífitas en las ramas de los árboles, como la suculenta Peperomia socorronis, o las hermosas orquídeas Guarianthe aurantiaca y Pleurothallis unguicallosa, endémica a la isla.

Arriba de los 900 metros de altitud destaca una vegetación no mayor a 30 cm, constantemente azotada por el viento marino. Abundan los pastos pero también algunas plantas llamativas por sus flores, como la margarita de Socorro Bidens socorroensis o Castilleja socorrensis. Desde estos pastizales la vista es impresionante: se aprecia el océano inmenso, al norte se divisa la isla San Benedicto y, muy cerca, la cima del monte Evermann. En las inmediaciones de la cima se hace evidente la actividad volcánica: fumarolas aquí y allá, el suelo bulle sulfuroso y caliente, pendientes rocosas en constante erosión que no permiten el desarrollo de vegetación. Plantas escasas, musgos o líquenes adornan la roca desnuda.

Se han reportado cuatro especies de plantas endémicas en isla Clarión y dos en San Benedicto. Clarión se ubica a 314 kilómetros al oeste de isla Socorro y cuenta con alrededor de 42 especies vegetales. Debido a la ausencia de montañas altas que incrementen la captación de humedad, su ambiente es generalmente árido. Las plantas predominantes son un arbusto tóxico para el ganado, el capulincillo Karwinskia humboltiana, que predomina en una amplia meseta de la isla entre los 100-150 msnm; en estos arbustos, los pájaros bobos patas rojas, Sula sula, han establecido sus nidos y perchas de pernocta.


Cangrejo de tierra en higuerilla

En las cañadas se puede encontrar un árbol aromático pequeño, limoncillo Zanthoxylum fagara, y algunos nopales. Entre las hierbas, destacan el tomatillo de Clarión Physalis clarionensis, el pasto Aristida tenuifolia y la campanita de Clarión Ipomoea halierca.

Isla San Benedicto se localiza 50 kilómetros al NNE de isla Socorro. La erupción del volcán Bárcena en 1952-1953 cambió su panorama y propició la extinción de algunas especies. Como Aristolochia islandica, que no se ha encontrado desde entonces.

Las plantas que ahora predominan son principalmente pastos y algunas hierbas que suman seis especies. Destacan las de la familia de las margaritas Erigeron crenatus y Perityle socorroensis, y la golondrina Chamaesyce anthonyi que crecen a ras del suelo.

Aunque es mucho lo que se ha explorado y descubierto, existen misterios guardados. No hay duda de que la vegetación de las islas de Revillagigedo es una joya por su diversidad de especies, sus procesos ecológicos y su belleza escénica. Nuestros estudios y los de otros investigadores permitirán conocer mejor a las especies vegetales del archipiélago. Pero es necesario promover y realizar más investigaciones. Especialmente ahora que estas islas fueron declaradas Patrimonio Natural del Mundo por la UNESCO. Por ello, y por muchos otros motivos, debe ser conservado.

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