Editorial
Ver día anteriorJueves 15 de diciembre de 2016Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Los impactos de Fed en México
P

or segunda vez en una década, la Reserva Federal (banco central, Fed) de Estados Unidos incrementó ayer los tipos de interés en 0.25 por ciento, una proporción modesta para la economía del país vecino, pero que en la del nuestro podría tener impactos indeseables. Ciertamente, el Banco de México se adelantó a esa medida hace casi un mes, cuando elevó el tipo de interés hasta 5.25 por ciento, pero tal medida podría revelarse insuficiente, especialmente si al norte del río Bravo el precio del dinero sigue elevándose, como lo quiere el presidente electo estadunidense, Donald Trump.

A primera vista el diferencial entre los tipos de cambio (0.75 por ciento allá, y 5.25 por ciento aquí) tendría que ofrecer un margen más que adecuado para anclar los capitales a la economía nacional y evitar caídas de la inversión. Sin embargo, las evidentes asimetrías entre ambos países no permiten asegurarlo; por el contrario, las alzas de la tasa de interés en la nación vecina constituye, en la nuestra, desalientos al consumo y a la inversión. Ello es así porque, paradójicamente, la incertidumbre sobre las decisiones que Trump habrá de adoptar el mes próximo, una vez que tome posesión de la presidencia, gravita más en los indicadores financieros de México que en los de Estados Unidos, habida cuenta de los potenciales daños catastróficos que podría generar, en nuestro país, una brusca reducción de los intercambios bilaterales y una deportación en masa de los migrantes mexicanos.

Traducidos a la vida cotidiana, los movimientos de la Fed y los del Banco de México implican que se encarecerán, previsiblemente, los créditos inmobiliarios, automotores y al consumo, lo que puede impactar negativamente en los sectores e industrias correspondientes y aportar dificultades adicionales a la reactivación económica requerida, así como colocar en serios problemas a los deudores y a las empresas que cifran una parte significativa o la totalidad de su actividad en las importaciones.

Por otro lado, ante los factores que inhiben la dinamización de la economía nacional, sigue sin ofrecerse una respuesta sólida e integral por las autoridades. Significativamente, el Presupuesto de Egresos correspondiente a 2017, aprobado unos días después de la elección presidencial estadunidense, no tomó en cuenta la necesidad de hacer frente a posibles reajustes de gran escala ni la posibilidad de que el Estado deba suplir, por medio del gasto público, un eventual faltante de inversiones por las empresas extranjeras y nacionales.

En este contexto de incertidumbre es recomendable que personas físicas y morales actúen con extremada cautela, sobre todo en lo que se refiere a la contratación de empréstitos, porque no puede descartarse una escalada en los tipos de interés, lo que colocaría a muchos en situación de insolvencia y quiebra.