Opinión
Ver día anteriorDomingo 8 de enero de 2017Ver día siguienteEdiciones anteriores
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¿La Fiesta en Paz?

Ante el gasolinazo, villamelonazos y su pobre concepto de tauromaquia

Pros y antis, compasivos falsos

E

l antitaurinismo velado no mide consecuencias, aunque se levante sin propósito de provocarlas. El enésimo aumento al precio de la gasolina afecta a usuarios del transporte público, particular y de carga, extiende la indignación colectiva, eleva los precios en todos los giros y, como consecuencia lógica, desquicia las actividades empresariales, incluido el poderoso monopolio taurino que ahora controla las principales plazas del país.

Imposible será para este negocio, o lo que de él va quedando, mantener precios del ganado, costos de operación, tarifas y honorarios de diestros, excepto los de figuras importadas que medio llevan gente. Y como en su larga trayectoria como promotor, Espectáculos Taurinos de México, Etmsa, división del consorcio de Alberto Bailleres, nunca ha propiciado entre coletas mexicanos rivalidades toreras que se traduzcan en el surgimiento de nombres con imán de taquilla, quitado de la pena anuncia los carteles para festejar el 71 aniversario de la Plaza México, en la mejor tradición gatopardista que aparenta que todo cambia para que en el fondo no cambie nada.

El sábado 4, en despliegue de imaginación que tal vez llene media plaza y en recuerdo emocionado del nefasto Cecetla –23 años 23– o Centro de Capacitación para Empresarios Taurinos de Lento Aprendizaje, la nueva empresa TauroPlazaMéxico anuncia un novedoso mano a mano entre Enrique Ponce y Eulalio López Zotoluco, que se despide de los ruedos. Los toros (?) serán de Fernando de la Mora.

Y el domingo 5, en otro monumento a la dependencia y al voluntarismo por encima del urgente relevo generacional y de la observancia del reglamento –máximo 50 por ciento de actuantes extranjeros en una corrida–, los españoles Morante de la Puebla y El Juli y la confirmación de Luis David Adame con toros (?) de Teófilo Gómez. ¿En ninguno de los carteles cabían los triunfadores de la temporada? ¿Apostar por la docilidad repetidora es su concepto de tauromaquia?

Si amas a un animal, lo educas, entrenas, adiestras o domas, y para ello hay que emplear, inevitablemente, métodos correctivos, disciplinarios e incluso castigos, no para que entienda, sino para que recuerde lo que no debe hacer. Parafraseando al profeta, el rejoneador que esté libre de castigar a su cuadra que tire la primera piedra.

Emiliano Gamero, rejoneador mexicano que triunfa en cuanta plaza se presenta gracias a su afición y al entrenamiento concienzudo de su cuadra, no obstante el veto que los caballistas mexicanos enfrentan por parte de Alevoso de Mendoza –desleal con la fiesta del país que más le ha dado después del suyo–, fue videograbado por un improvisado reportero gráfico que con el teléfono celular jugó a denunciar –¿pagado o por iniciativa propia?

La imagen muestra a Gamero en el patio de caballos, después de una corrida, propinándole siete cuerazos en el anca a uno de sus corceles –de brutal paliza lo calificó un conocedor– luego de que éste tiró una patada cuando intentó acariciarlo. Un mirón ofendido y supuesto conocedor le reclamó: gánatelos con cariño, como si fueran perros o gatos, ignorando que una patada de caballo a otro equino o a un humano puede ser de fatales consecuencias. Lo más grave fue que Gamero cayó en el chantaje de unos y otros y subió un video disculpándose ante su caballo y ante el público, prometiendo que nunca lo volvería a hacer. Cuidado, Emiliano, que el enemigo está dentro, no en los compasivos de ocasión.