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Fue uno de los más importantes pensadores europeos; escribió ensayos y más de 50 libros

Murió el filósofo Zygmunt Bauman, padre de la modernidad líquida

Recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010; tenía 91 años

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A diestra y siniestra estoy pregonando el policentrismo del mundo actual y la necesidad de pasar de la integración de las naciones a la integración de toda la humanidad, decía el pensador polaco Zygmunt BaumanFoto Afp
De la Redacción
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de enero de 2017, p. 5

El sociólogo y filósofo polaco Zygmunt Bauman, padre del concepto modernidad líquida y premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010, falleció ayer a los 91 años en Leeds, Inglaterra, donde residía.

Bauman nació en 1925 en Poznan, Polonia, y en 1968, a consecuencia de una campaña nacionalista y antisemita, se vio obligado –junto con otros miles de polacos de raíces judías– a abandonar el país.

Con el paso del tiempo se convirtió en uno de los más importantes pensadores europeos, cuya influencia trascendió las fronteras del viejo continente.

El sociólogo polaco considerado padre de la modernidad líquida hizo de éste su gran tema de estudio en obras como Modernidad y Holocausto y Modernidad líquida.

En un artículo publicado en este diario, Ilán Semo escribió sobre el prolífico pensador: La vida y la obra de Bauman son, en cierta manera, un silogismo de esta historia mutante.

Explicó: Como Kantorowitz, como Levinas, como tantos otros intelectuales judíos de Europa del este, la familia de Bauman tuvo que emigrar en los años 30 durante la persecución del fascismo. Pero a diferencia de ellos, el sociólogo regresó a su país de origen después de 1945. Ahí, en Varsovia, fue víctima del estalinismo en 1968. Su segunda gran emigración culminó en la ciudad inglesa de Leeds, en cuya universidad concibió las principales obras de un pensamiento que ha hecho de la crítica a la modernidad la trama de una auténtica deconstrucción de la condición social contemporánea.

De hecho, puntualiza Semo, “ninguno de los temas de Bauman es aleatorio: surgen de la sospecha de que las teorías sociales elaboradas en el siglo XIX y a principios del XX sirven poco o nada para explicar las mutaciones que dominan la vida social desde el fin de la guerra fría, la aparición de la computadora personal y la consolidación del Viagra”.

Mundo cosificado

En tanto, Javier Aranda Luna (2/5/12, La Jornada) se refiere al sociólogo en torno al concepto de vida líquida: Dice Zygmunt Bauman que la vida líquida, por su constante movimiento, es devoradora porque asigna al mundo y a todos sus fragmentos animados e inanimados el papel de objetos de consumo.

Prosigue: el mundo cosificado (vuelto cosa) debe actualizarse si se quiere mantener en forma: yendo al gimnasio, poniendo al día los programas de nuestra computadora, tomando cursos y seminarios, actualizando nuestro clóset, nuestro armario y a nosotros mismos.

El 9 de enero de 2011 se publicó en La Jornada Semanal una entrevista realizada por Maciek Wisniewsky al sociólogo polaco, en la que conversaron sobre esperanza, pesimismo, optimismo y la suerte de Europa.

Vivir sin esperanza en estos tiempos oscuros, como los llamó Hannah Arendt –dijo Bauman ese año–, es difícil, e igualmente es difícil vivir con una esperanza no anclada, no atada a un tiempo y un lugar determinados. Es como vivir con espíritu sin cuerpo. Además, la gente no le deja a uno quedarse con su esperanza tan vaporosa, pues pregunta e insiste: ¿En qué apoyas tu esperanza?, ¿qué pruebas tienes para respaldarla?

“Escribo y hablo más sobre Europa –puntualizó el pensador– porque la conozco mejor que otros continentes y porque siento gran corresponsabilidad por sus actuaciones. A pesar de esto, a diestra y siniestra estoy pregonando el policentrismo del mundo actual y la necesidad de pasar de la integración de las naciones a la integración de toda la humanidad.”

Bauman escribió más de 50 libros e innumerables ensayos, entre sus obras destacan las mencionadas Modernidad y Holocausto y La modernidad líquida, así como La cultura como praxis, La sociedad individualizada, La globalización: consecuencias humanas, Amor líquido, Vida líquida, La posmodernidad y sus descontentos, En búsqueda de la política y Extraños llamando a la puerta (recientemente editada por Paidós).