21 de enero de 2017     Número 112

Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER

Suplemento Informativo de La Jornada

Chile

Agroecología local campesina, una alternativa al modelo agroexportador

Raúl Quinteros Opazo Agrónomo, miembro de Slow Food  raul.quinteros@gmail.com

El desarrollo de la agricultura nacional en Chile desde los albores de la “revolución verde” ha sido acompañado por impulsos modernizadores e industrializadores desde el Estado. En la década de los 40’s la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) permitió desarrollar la minería, la electricidad, la industria, el comercio, el transporte y la agricultura. Más tarde, en el periodo de la Alianza para el Progreso de John F. Kennedy, en 1962, el gobierno de Chile creó el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap), que se encarga desde entonces del fomento de la agricultura familiar campesina. En 1964 nació el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA), que tiene a su cargo desde entonces la investigación para la modernización del agro nacional y que junto al Indap y nueve instituciones más configuran hoy el Ministerio de Agricultura de Chile.

Los enfoques modernizadores se profundizaron con la implementación del modelo neoliberal impuesto por la dictadura militar de Augusto Pinochet Ugarte (1973-1989) que impulsó una fuerte apertura comercial al mundo, con un agro nacional orientado a la agroexportación, con paquetes tecnológicos de la revolución verde. Luego los gobiernos democráticos desde 1990 han administrado el modelo neoliberal, aplicando políticas de ajustes y reingeniería institucional, sin cuestionar el enfoque de la revolución verde. Desde mediados del 2000, se aplican políticas para convertir a Chile en una potencia agroalimentaria y forestal. El modelo ha sido exitoso y ha favorecido a los empresarios agrícolas de la zona centro del país, y más de 140 mil explotaciones campesinas atendidas por Indap han quedado al margen de ese proceso.


FOTO: Cecila Guineo

En los años 80’s en el mundo se configuró el enfoque de los sistemas de producción agroecológicos que reconoce a la agricultura milenaria, campesina e indígena, como el saber primogénito de la agricultura natural, y que hoy alcanza el reconocimiento de ciencia por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), lo que genera un portal abierto de intercambio de experiencias para divulgar, validar y compartir este saber sistémico y milenario.

En Chile el Centro de Educación y Tecnología (CET) fue pionero en impulsar desde 1981 el enfoque agroecológico. Generó una propuesta metodológica, tecnológica y pedagógica para el cambio, que apuntó en un primer momento a la seguridad alimentaria y el desarrollo de capacidades técnicas y sociales en las comunidades campesinas; haciendo uso de prácticas de agricultura orgánica, y que más tarde desarrolló profundamente el enfoque agroecológico. Desde entonces se han derivado diversas experiencias de personas e instituciones que han desarrollado agroecología por más de 30 años, fuera del modelo globalizante y agroexportador en diversas del zonas del país.

En la Región de Los Lagos, el CET de Chiloé (1985) es un ejemplo institucional, y la señora Cecilia Guineo, un ejemplo de experiencia individual. Se trata de una productora campesina mapuche huilliche, curadora de semilla, productora de papas y ajo chilote; que por más de 30 años ha desarrollado su parcela de 60 hectáreas con un enfoque agroecológico; produce leche de vacas y horticultura, muy vinculada a la industria láctea local y al mercado local de hortalizas. Esta agricultora es referente nacional en materia de producción agroecológica, líder natural y formal en distintas organizaciones y referente del sitio Sistemas Ingeniosos del Patrimonio Agrícola Mundial-FAO (SIPAM-FAO) en Chiloé.

En la Región de Los Ríos surgió en 2013 una experiencia municipal, la Escuela Agroecológica de Lumaco en la Comuna de Paillaco, que contribuye al enfoque agroecológico, al conformar una comunidad de aprendizaje abierto, entre agricultores mapuche y no mapuche, técnicos y profesionales del agro y otras disciplinas, a partir de un predio de ocho hectáreas de la Ex Escuela Rural de Lumaco. Aquí acontece un fenómeno de construcción de nuevo conocimiento a partir de los saberes locales, puestos en movimiento por un municipio rural sensible a las temáticas ambientales y de producción limpia y que ha fomentado los circuitos cortos de comercialización. En esta comuna se ha instaurado el Cuarto Mercado de la Tierra de Slow Food en Chile, el primero de la Región de Los Ríos.

En la Región del Maule se creó el Centro Agroecológico de Longavi (Ceal) en 2013, a partir de profesionales, técnicos y campesinos, que, apabullados por el modelo de producción basado en la revolución verde, se lanzaron al rescate de un modelo campesino de orientación agroecológica, en una zona que es eminentemente convencional, frutícola, vitivinícola y hortícola de exportación, e intentan demostrar que es posible realizar una horticultura y fruticultura, agroecológica, económicamente rentable, socialmente viable y ambientalmente sustentable. Su estrategia base es la fabricación de bioinsumos y recuperación de la capacidad productiva de los suelos. Además de lo anterior, el Cael aportará un nuevo estudio de caso que se sumará a los existentes y publicados por la Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (Socla) en torno a la capacidad de resiliencia que poseen estos sistemas agroecológicos; ante los efectos del cambio climático.

Estos casos y otros muchos a lo largo del país pueden ser apoyados por Indap, INIA y otras instituciones públicas del Ministerio de Agricultura, formando profesionales y técnicos y desarrollando núcleos de producción agroecológica, con articulación a circuitos cortos de comercialización diferenciados, en los cuales se ponga en valor el producto local, por sus atributos de ser alimentos buenos, sanos, limpios y provenientes de procesos productivos amigables con el medio ambiente y de territorios con identidad y activos bioculturales.

opiniones, comentarios y dudas a
jornadadelcampo@gmail.com