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Con cero integridad, son el partido de oposición: Stephen Bannon

Cállense la boca, aconseja asesor de Trump a los medios

Incluidos, en orden presidencial de indagación sobre fraude electoral

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Sean Spicer, secretario de prensa de la Casa Blanca, habla con representantes de los medios de comunicación en el avión presidencial Air Force One, durante el vuelo de Washington a Filadelfia, donde el presidente Donald Trump se reunió con legisladores republicanosFoto Ap
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 27 de enero de 2017, p. 12

Nueva York.

Cállense la boca, aconsejó a los medios de comunicación Stephen Bannon, asesor en jefe de la Casa Blanca y estratega clave del presidente Donald Trump, al considerar que tienen cero integridad, en el ataque más explícito a la prensa de este nuevo gobierno, que este jueves ordenó una investigación sobre fraude electoral que, en parte acusa a los medios de ocultar, en una elección que ganó.

Con ello continúa la guerra contra el sector, que impulsó desde el inicio de su campaña; en sus eventos, casi siempre hacía que su público volteara y gritara consignas contra los medios corruptos y engañosos. Como presidente, continúa su relación hostil con los principales medios, y apenas este fin de semana se refirió a una guerra con éstos, señalando a los periodistas como entre la gente más deshonesta en el mundo.

En entrevista con el New York Times, Bannon declaró: los medios aquí son el partido de oposición. No entienden a este país. Aún no entienden por qué Donald Trump es el presidente de Estados Unidos. Deberían estar avergonzados y humillados, mantener la boca cerrada y escuchar un poco.

Acusó que muchos de los reporteros, en la campaña eran simpatizantes de Hillary Clinton, y “por eso ustedes no tienen poder… fueron humillados. Ustedes son la oposición, no el Partido Demócrata”. Subrayó que se refería a los medios de élite.

Mientras tanto, el presidente ofreció un discurso a legisladores republicanos que celebraron un retiro en Filadelfia, donde continúa la danza con una cúpula que busca aprovechar las oportunidades políticas de tener el control del Congreso y la Casa Blanca por primera vez en 10 años, pero donde hay una falta, posiblemente grave, de sintonía entre ellos y su nuevo jefe máximo.

Este Congreso será el más ocupado que hemos tenido en décadas, tal vez jamás, afirmó, al llamarlos a la acción legislativa. Es nuestra oportunidad de lograr un gran cambio, dijo, pero el llamado a la unidad está lleno de grietas y diferencias, sobre todo en torno al gasto federal, pero también sobre el libre comercio, el uso de la tortura y hasta el muro fronterizo. No obstante, por ahora, están complacidos con los esfuerzos antinmigrantes, de ampliación de las fuerzas armadas, la reducción de impuestos y regulaciones ambientales. Nadie sabe qué tanto durará esta luna de miel llena de sospecha, incertidumbre e incomodidad. Eso sí, Trump no abrió la sesión a preguntas de los legisladores, como se había programado.

Se va todo el equipo del Departamento de Estado

La mañana de este jueves renunció o fue cesado (no se sabe) todo el equipo de administración de mayor rango en el Departamento de Estado, en lo que algunos interpretaron como una decisión colectiva de rehusar trabajar con el gobierno de Trump. El subsecretario de Estado para administración, Patrick Kennedy; la secretaria asistente de Estado para administración, Joyce Anne Barr; la secretaria asistente de asuntos consulares, Michelle Bond, y el embajador Gentry Smith, director de la oficina de misiones en el extranjero, todos los cuales han trabajado bajo gobiernos republicanos y demócratas como diplomáticos de carrera, se sumaron a otros altos funcionarios del gobierno que han decidido renunciar (aunque ninguno ha dicho que fue motivado por la llegada de Trump).

En la Agencia de Protección Ambiental y el Departamento de Salud, seguramente hay un poco de conflicto y no sorprenderán renuncias al informarse que están bajo censura por el nuevo gobierno. Al llegar Trump a la Casa Blanca se emitieron órdenes para que la agencia encargada de investigaciones y normas federales sobre el medio ambiente dejara de emitir información sobre asuntos relacionados con el cambio climático y otros temas, mientras que a la de Salud se le ordenó no compartir información por ahora con el Congreso.

Mientras tanto, el simbólico Reloj del Fin del Mundo (Doomsday Clock), mantenido por la comunidad científica del Bulletin of Atomic Scienists (Boletín de Científicos Atómicos), ajustó las manecillas unos 30 segundos para quedar dos minutos y 30 segundos más cerca de la medianoche, el fin del mundo, lo más cerca que ha estado desde 1953, cuando EU probó la primera bomba termonuclear.

Al afirmar que a lo largo de 2016 la comunidad internacional había fracasado en abordar de manera efectiva las dos amenazas existentes: las armas nucleares y el cambio climático, la organización señaló que con la elección de Trump, ahora hay un presidente que ha prometido impedir el progreso en estos frentes.