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No son los más baratos del mundo y el crudo ha bajado, refiere análisis

Refutan argumentos del gobierno para subir los precios de combustibles
 
Periódico La Jornada
Domingo 29 de enero de 2017, p. 16

Los principales argumentos que el gobierno esgrimió para sostener que era necesario incrementar el precio de los combustibles (como que en el país las gasolinas son más baratas que en el resto del mundo o que de no incrementarse el precio el gobierno subsidiaría con 200 mil millones de pesos el consumo de los usuarios en 2017) son erróneos, según un análisis publicado por el Observatorio Económico de México de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El estudio, titulado Cinco argumentos equivocados sobre la decisión de aumentar los precios de las gasolinas y el diésel, señala por ejemplo que si los cálculos sobre lo que los mexicanos pagan por el combustible se hubieran efectuado a paridad del poder adquisitivo, México se ubicaría como uno de los países más caros.

De acuerdo con la publicación, aparecida en el Reporte Macroeconómico de México correspondiente a enero, es falso que la estructura de costos de las gasolinas en México sea adecuada, pues existe una exagerada agregación e inexactitudes con la información que presentaron originalmente la Secretaría de Hacienda y la Presidencia de la República respecto de la estructura de costos de la gasolina, además de que la difusión que se dio a la medida fue deficiente.

El profesor-investigador del Departamento de Economía de la UAM-Iztapalapa Roberto Gutiérrez Rodríguez, autor del estudio, refiere además que la participación de los impuestos en el precio por litro de combustible que se paga en Estados Unidos es de 21 por ciento y de 36 por ciento en México, casi el doble.

Asimismo, en México son mayores los costos del crudo y de la refinación, lo que sugiere ineficiencia en toda la cadena de producción, que finalmente se carga al consumidor, señaló.

Otro de los argumentos del gobierno que el investigador echa por tierra en su análisis es que el precio de la gasolina aumentó porque se mueve en la dirección del crudo.

El académico sostuvo que la tendencia a partir de 2005 muestra que los precios de los tres crudos marcadores relevantes para la industria petrolera de México –West Texas Intermediate (WTI), Brent y Mezcla Mexicana de Exportación (MME)– se mueven en una dirección, y el precio de la gasolina Magna en otra.

Incluso en 2015, cuando el promedio de los crudos bajó 15 por ciento, el de la gasolina subió 3 por ciento. Si se toma el periodo completo, se obtiene un coeficiente de correlación de -0.11081, totalmente en sentido contrario de lo que manifiestan las autoridades.

Sobre el argumento que de no incrementarse el precio de las gasolinas y el diésel el gobierno subsidiaría con 200 mil millones de pesos el consumo de los usuarios en 2017, Gutiérrez Rodríguez señala que la aplicación de incrementos escalonados mensuales a los precios de las gasolinas y el diésel durante el gobierno de Felipe Calderón llevaron al impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) a terreno positivo.

Agrega que de manera indirecta, sin expresarlo claramente, entre 2013 y 2016, al tiempo que se negociaba y se ponía en operación la reforma energética y se acumulaban cuantiosos superávit por concepto del IEPS a las gasolinas, el gobierno preparó un concepto alternativo de déficit de la industria petrolera y aprovechó la recuperación de los precios internacionales del petróleo a partir del segundo trimestre de 2016 para argumentar que Pemex había enfrentado aumentos en los costos de producción de los productos refinados nacionales e importados.

Por supuesto, no hizo alusión a la dramática reducción entre julio de 2014 y marzo de 2016. Tampoco tomó en cuenta que se prevé que en 2017 el precio del Brent se mantenga estable (entre 53 y 54 dólares por barril) por el acuerdo de la OPEP, puntualiza el análisis.