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China: su comercio por ferrocarril con Europa
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emos mencionado que una alternativa a los problemas comerciales con Estados Unidos a partir de la política del nuevo presidente de ese país es el comercio con India y China. Ya hablamos algo de India en el artículo del pasado 22 de enero, y ahora empezamos con China, que requiere varias partes, e iniciamos con el comercio ferroviario, en este caso con Europa. Recurrimos a varias fuentes de información.

Ya hay tres vías ferroviarias de comercio de China con Europa: la vía central de Eronhot a Mongolia, y a través de la ciudad china de Manzhouli, por el noreste, a Rusia. Este último llamado, como los otros, puerto terrestre, es el más importante. Muchas ciudades productivas chinas de esa zona tienen ya a su disposición trenes de carga a ciudades europeas, que incluyen Hamburgo en Alemania, Lyon en Francia y Madrid en España.

El mayor y más importante puerto terrestre de entrada y salida es la ciudad de Manzhouli. Está ubicada en la región autónoma de Mongolia interior, limita con Rusia al norte y con Mongolia al oeste, aunque no es parte de la principal frontera entre Europa y Asia. Para China está en el este de la parte central de su frontera norte.

Hasta fines de 2016, el puerto de Manzhouli contaba con 25 líneas férreas de salida y siete de entrada, para trenes de carga entre China y Europa. En esta ciudad se dio un crecimiento importante del número de trenes de carga entre China y Europa en 2016, principalmente gracias a la política ferroviaria del gobierno chino.

El año pasado unos mil 36 trenes de carga transfronterizos pasaron por el puerto, con un incremento anual de 88.24 por ciento, transportando mercancías por valor de 3 mil 600 millones de dólares, de acuerdo con la oficina de aduanas de esta ciudad.

Asimismo, 262 trenes con repuestos automovilísticos, entre otros productos, entraron al país por Manzhouli, representando un aumento entre un año y el otro de 83 por ciento.

No lejos de Manzhouli, y conectadas con esta ciudad por ferrocarriles, están varias ciudades industriales que exportan sus bienes e importan lo necesario para su producción. Una de ellas es Shenyang, que tiene a su alrededor, a menos de una hora de distancia, siete ciudades, cada una con su industria.

Esta parte en su conjunto se llama zona económica Shenyang, con 24 millones de habitantes. La región realiza exportaciones por 7 mil millones de dólares.

Este es sólo un ejemplo de las ciudades industriales de China.

No sólo hay construcción de vías ferroviarias, también existe la conversión de vías normales en otras de alta velocidad, aunque a veces estas últimas se construyen desde el principio como tales. Se están construyendo y se han construido varias en China, pero hay otras en construcción en el sudeste de Asia, por ejemplo.

Es sabido que a principios del año pasado entró en servicio el ferrocarril entre la costa de China y la capital de Irán, recorriendo 90 por ciento de Asia. Entre Irán y el mar Mediterráneo ya lo que está es sólo Turquía. Y se está construyendo un ferrocarril entre ciudades de uno y otros países, por lo que está cerca una cuarta vía, que atravesará toda Asia. El gobierno de Irán expresó desde septiembre del año pasado su intención de comunicación ferroviaria con Turquía y con otros países.

Hay un contraste entre este nivel de crecimiento y la economía en América del Norte. El Banco Mundial considera que el crecimiento de Estados Unidos en los pasados nueve años, hasta 2015, es de 1.3 por ciento anual, y el de México, de 1.9 por ciento. En Asia oriental, las cifras para el mismo periodo son: China 9.2, India 7.4, Vietnam 6.2 e Indonesia 5.6 por ciento, respectivamente.

En cuanto a Estados Unidos, en relación con Asia, está perdiendo o ha perdido a dos que eran sus aliados en los dos extremos: Filipinas, cuyo presidente Rodrigo Duterte hizo un recorrido de cuatro días por China con 400 especialistas y funcionarios, entre otras cosas, para establecer relaciones comerciales amplias, y Turquía, que se ha distanciado de Europa occidental y de Estados Unidos y, como dijimos, está construyendo líneas férreas en la frontera con Irán y conectándose por esa y otras vías con China.

Estas son algunas características de China que, junto con India, considero podrían ser el sustituto de Estados Unidos para el intercambio comercial de México, especialmente por la actitud del nuevo presidente, Donald Trump, quien incluso está causando el cierre de maquiladoras en la frontera.

La posible relación con dichos países asiáticos también hará más fácil la recuperación de los ferrocarriles que tuvimos. Esta reducción ferrocarrilera fue el resultado del entreguismo de los gobiernos mexicanos anteriores a las empresas trasnacionales del automovilismo.