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Accede a petición del presidente Peña Nieto, confirman fuentes del organismo autónomo

Carstens decide seguir al frente del Banco de México hasta noviembre próximo
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El presidente del Banco de México, Agustín Carstens, durante presentación del Informe trimestral octubre-diciembre 2015, el 3 de marzo pasadoFoto Yazmín Ortega Cortés
 
Periódico La Jornada
Martes 21 de febrero de 2017, p. 21

El gobernador del Banco de México (BdM), Agustín Carstens, permanecerá hasta noviembre de este año al frente del organismo, autónomo por mandato constitucional, tras acceder a la petición que el presidente Enrique Peña Nieto le hizo al respecto, confirmaron fuentes de la institución.

A cargo del banco central desde el 1º de enero de 2010, después de haber sido secretario de Hacienda en el gobierno de Felipe Calderón, Carstens presentó su renuncia desde diciembre pasado a Peña Nieto, pero efectiva a partir del 1º de julio de 2017.

La decisión la tomó a raíz de que fue nombrado gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), considerado el organismo financiero multilateral más antiguo del mundo, que agrupa 60 bancos centrales, cuyas naciones aportan, en conjunto, 95 por ciento del producto interno bruto global.

Carstens informó sobre su renuncia sin haber cumplido un año de su segundo periodo sexenal para el que fue ratificado por el Senado, que abarcaba del 1º de enero de 2016 al 31 de diciembre de 2021.

Estaba previsto que tomara posesión de su nuevo cargo en el Banco de Pagos Internacionales, por un periodo de cinco años, a partir del 1º de octubre de 2017 en Basilea, Suiza.

Eso no sucederá porque ayer por la tarde fuentes del banco central ratificaron que el funcionario accedió a quedarse hasta el penúltimo mes del año, luego de que trascendió que el titular del Ejecutivo federal así se lo pidió, pero no proporcionaron más detalles sobre el tema.

Cuando Carstens anunció su salida del BdeM con siete meses de anticipación, la economía de México comenzaba a mostrar signos de desaceleración y Donald Trump acababa de ganar la presidencia de Estados Unidos.

El funcionario mexicano puntualizó entonces que su salida no debería leerse como una reacción a una situación coyuntural y justificó que sólo obedecía a los tiempos marcados por una institución global como es el BIS.

Lamentablemente los tiempos ni los marco yo ni los marca México, los marca una institución global que es el BIS. Así se dieron los tiempos, y la decisión de tomar esta oportunidad es porque mi interés es seguir sirviendo en un ámbito más global, declaró entonces.

Más de una vez, en diferentes foros, insistió en que su salida del BdeM no debía inquietar ni representaba un peligro para el banco central porque es una institución sólida y él, como gobernador, sólo es uno de los cinco funcionarios de la junta de gobierno que vota en las decisiones que se toman para cumplir con el objetivo prioritario de preservar el valor y estabilidad del peso.