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La desnutrición alcanza índices preocupantes; un millón de personas al borde de la hambruna

Urge que cesen combates en Sudán del Sur para distribuir ayuda humanitaria: ONU

Más de 3 millones de desplazados desde que empezó el conflicto, en diciembre de 2013

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Más de tres años de guerra civil han provocado severos daños a la la agricultura en Sudán del Sur, lo que tiene a un millón de pobladores al borde de la hambruna. La imagen, hace unos días en la localidad de GanyielFoto Afp
 
Periódico La Jornada
Martes 7 de marzo de 2017, p. 24

Juba.

Stephen O’Brien, subsecretario general para Asuntos Humanitarios y coordinador de respuesta a emergencias de la Organización de Naciones Unidas (ONU), solicitó este lunes que los ciudadanos de Sudán del Sur tengan acceso inmediato a la ayuda humanitaria.

Dijo que la ONU necesita financiamiento adicional urgente para incrementar, sostener y ampliar la ayuda vital y la protección en todo Sudán del Sur.

Necesitamos con desesperación que cesen los enfrentamientos para atender a las personas con necesidades urgentes y evitar una mayor catástrofe, indicó O’Brien en una declaración emitida en Juba después de concluir una visita de dos días a Sudán del Sur, dos semanas después de la declaración de hambruna en los distritos de Mayendit y Leer.

El subsecretario exigió acceso pleno y sin obstáculos a la ayuda humanitaria y recordó a las partes en conflicto que se debe respetar el derecho internacional y proteger a los civiles.

Durante su visita de dos días, O’Brien también se reunió con grupos humanitarios y con funcionarios del gobierno. La raíz de este sufrimiento es el conflicto, dijo.

La crisis humana en Sudán del Sur se intensifica rápidamente y tanto el hambre como la desnutrición han alcanzado índices preocupantes.

Los enfrentamientos, la inseguridad y la falta de acceso a las comunidades han dejado unas 100 mil personas en estado de inanición, y otro millón están al borde de la hambruna.

Desde que empezó el conflicto, en diciembre de 2013, más de 3 millones 400 mil personas han sido desplazadas; 1.9 millones han buscado refugio en otras partes del país y más de millón y medio han huido a naciones vecinas.

O’Brien dijo que los trabajadores humanitarios siguen enfrentando múltiples obstáculos para la entrega de ayuda en Sudán del Sur. Tienen que sortear las hostilidades, les niegan el acceso y enfrentan obstáculos burocráticos.

Tenemos un plan. Ya estamos respondiendo. Estamos listos para mejorar. Ahora necesitamos acceso y fondos para salvar más vidas, señaló.

Vulnerabilidad de mujeres

La ONG Acción contra el Hambre advirtió que la creciente inseguridad en países como Sudán del Sur, Nigeria y Somalia, donde al menos 50 por ciento de la población requiere asistencia para sobrevivir, supone un aumento de la violencia contra las mujeres. La desigualdad de género, añadió, provoca situaciones de desnutrición y supone al mismo tiempo una consecuencia del hambre.

Las mujeres desplazadas que carecen de acceso a los cultivos y mercados necesitan recorrer grandes distancias para conseguir alimentos. Esto las pone en peligro de ser secuestradas o de sufrir ataques, robos o abusos sexuales, indicó Chiara Saccardi, jefa del equipo de emergencia de la organización.

La solución no es sencilla. Si una mujer no sale a buscar comida, tanto ella como su familia pueden verse afectadas por la desnutrición, explica Saccardi, y asegura que respetar los roles de género es fundamental para reducir los riesgos cuando hay emergencias y desplazamientos masivos.

La violencia contra las mujeres supone simultáneamente una causa y una consecuencia del hambre. Si logramos salvar las dificultades logísticas y de seguridad podremos evitar que las mujeres se expongan a riesgos innecesarios, mencionó Saccardi.

Los conflictos armados y las crisis humanas han afectado gravemente la lactancia. La ONG, que ha advertido que en algunos países como Sudán del Sur las mujeres que han sufrido violaciones son marginadas y no pueden dar el pecho a sus hijos debido al trauma, ha apremiado a la comunidad internacional a atender las necesidades de las mujeres para reducir el impacto de las catástrofes humanas.