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Alejandra Jiménez sólo pudo pelear los 57 segundos que resistió la rival Catherine Ewell

Me dio coraje que la rival no diera batalla, fue desperdiciar nuestro trabajo: La Tigre
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Alejandra Jiménez orgulosa de su victoriaFoto Yazmín Ortega Cortés
 
Periódico La Jornada
Lunes 3 de abril de 2017, p. 6

Durante un año la carrera de Alejandra La Tigre Jiménez estuvo en suspenso, pese a que en marzo de 2016 ganó el campeonato mundial de peso completo. Con cierta impaciencia llegó a considerar la posibilidad de abandonar el boxeo, esperó para hacer su primera defensa y llegó la noche del primero de abril de 2017 en el Zócalo de la Ciudad de México.

Era una noche especial para lucir ante un público que en su mayoría la desconocía –reconoce La Tigre–, pero el esperado combate sólo duro unos segundos.

La estadunidense Carlette Ewell no resistió mucho ni opuso resitencia ante los golpes poderosos de La Tigre, cuyo eslogan es Pego como niña, una frase con la que juega con los estereotipos tan arraigados en este deporte.

La estadunidense se notó pesada y lenta. Jiménez, en cambio, toda voluntad y de inmediato castigó a la retadora. Una combinación, uno, dos y tres, éste último con una violencia que impactó para mandar a Ewell a la lona, en una caída que además le provocó una fractura de tobillo, para que decretarán nocaut en 57 segundos del primer episodio.

Ese último golpe hizo que se desvaneciera, cuenta La Tigre un día después de retener su campeonato.

Me dio coraje que la rival no opusiera resistencia. Fue como desperdiciar mi trabajo, incluso el de ella, lamenta.

Jiménez quería mostrar los avances que tuvo en este año sin subir a pelear, pero en el que no dejó de entrenar como si el próximo compromiso estuviera en puerta. Incluso precisa que el golpe con el que noqueó a Ewell lo practicó durante mucho tiempo; por eso tuvo efectividad la noche del sábado.

Ese golpe no sale si no se trabaja durante mucho tiempo; ya lo tengo registrado en mi memoria muscular, explica.

Aunque preparó el combate para terminar con un nocaut, como desea cualquier peleador, pretendía que se extendiera al menos por unos cinco asaltos, para que la gente tuviera un buen espectáculo y la reconocieran por sus habilidades.

Todos nos llevamos la misma sorpresa con Ewell, porque pensamos que iba a ser una buena contrincante y que daría espectáculo por su experiencia, relata. Pero nunca imaginé que iba a ser tan lenta y que no reaccionaría.

No fue lo que esperaba pero eso no enturbia la emoción de, por fin, volver a pelear y de hacerlo en una función en el Zócalo junto a una pionera del boxeo de mujeres, Mariana La Barby Juárez, quien conquistó el campeonato mundial gallo.

Ahora estará atenta para que en la siguiente defensa consigan una contrincante más resistente, espero que sea pronto y ante una rival más digna, plantea.

También espera que su próxima defensa tenga mayor relieve, porque esta vez, pese a que era de título mundial, no fue integrada como coestelar.

“Mariana Juárez tiene una trayectoria enorme y fue un privilegio compartir la cartelera, pero no consideraron mi pelea de acuerdo con lo que estaba en juego. Buscaron otras que pensaronque tienen más rating para televisión”, dice La Tigre. Espero que esta pelea sirva para que volteen a verme y me den más trabajo. A pesar de eso, nada opaca mi felicidad de seguir como la campeona mundial de peso completo.