Cultura
Ver día anteriorSábado 22 de abril de 2017Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Abrirán exposición con 40 piezas de arte-objeto creadas por mujeres de esa etnia

El fulgor del bordado mazahua llega al Museo Franz Mayer

La exhibición documenta el dominio de la técnica y da cuenta del trabajo de colaboración entre las indígenas y la artista Isabel Quijano

El equilibrio entre lo más tradicional y las innovaciones dignifica el quehacer textil en manos autóctonas y mestizas, explica la antropóloga Marta Turok

Foto
Ave de corral (diseño original de gallos), bordado de hilvanado y pepenado, y de dos agujas; abajo, Servilleta, 1985, Villa de Allende, San Felipe Santiago, estado de México, manta y algodón, bordados punto lomillo, de cruz e hilván, perteneciente a la Colección Centro de Estudios de Arte Popular Ruth D. Lechuga. Ambas piezas figuran en la exposición Arte-objeto mazahua: Isabel Quijano León Foto cortesía del museo
 
Periódico La Jornada
Sábado 22 de abril de 2017, p. 2

El bordado de dos agujas, también conocido como lomillo, y el de hilvanado y pepenado es un arte tradicional que preservan las indígenas de la comunidad mazahua de San Felipe Santiago, estado de México.

Una muestra de ese quehacer se presenta a partir de este domingo en el Museo Franz Mayer.

Se trata de la exposición Arte-objeto mazahua: Isabel Quijano León, que documenta el dominio de la técnica en los bordados mazahuas y da cuenta del trabajo de colaboración entre las artesanas mazahuas y la artista Isabel Quijano.

Organizada por el Museo Franz Mayer y el Centro de Estudios de Arte Popular Ruth D. Lechuga (Ceap-RDL), la muestra reúne 40 piezas de arte-objeto que combinan el quehacer artesanal de bordado en miniatura que fueron colocadas en diversos soportes ornamentales y utilitarios, seis fotografías de las bordadoras y 12 piezas del acervo de Lechuga, entre las que destaca un bordado miniatura de 1981.

La artesana Angélica Reyes Martínez, de 38 años, comparte que desde los seis años de edad aprendió a bordar en su comunidad: Es algo donde expresamos nuestro sentir, nos sale del corazón crear un bordado. Por ejemplo, hacemos caballitos porque cuando vamos a cuidar los borregos vemos muchos animales que corren en el campo, son libres; buscamos nuestra libertad y también nuestra fuente de trabajo.

Explicó que en San Felipe Santiago los niños desde seis u ocho años empiezan a bordar. Llegan de la escuela, hacen su tarea, comen y se van a cuidar los animales y allá se ponen a bordar.

Arte que aporta identidad

Marta Turok, antropóloga y coordinadora del Ceap-RDL, dijo que en la exposición el público conocerá las técnicas del bordado de dos agujas, también conocido como lomillo, y el de hilvanado y pepenado.

El bordado de hilván se ha utilizado para adornar camisas y blusas; es elaborado por varias etnias, pero cada una lo realiza con alguna variante, aporta identidad propia. En San Felipe Santiago además de hacer el hilvanado remarcan la figura pepenándola; por eso lo llaman bordado de hilvanado y pepenado.

Turok explicó que las piezas bordadas por las mazahuas se han transformado en arte-objeto y destacó que el gran detalle de la exhibición es un bordado miniatura de 1981.

También recordó que en los años 70 del siglo pasado se instituyó el programa pionero de desarrollo artesanal y la capacitación de las bordadoras mazahuas tuvo auge y en esa época se efectuaron concursos artesanales en la categoría de miniaturas.

Marta Turok expresó que Ruth D. Lechuga enriqueció su colección con piezas mazahuas tradicionales y otras con novedosos diseños, incluido el bordado de 1981 que se exhibe junto con otras piezas, como blusas, fajas, enaguas, morrales y servilletas confeccionadas en lana, manta y algodón.

Isabel Quijano, quien aclaró que no es diseñadora, aunque desde hace 20 años trabaja los textiles, explicó que muchas personas no conocen y no identifican los bordados mazahuas, que sólo son conocidos los huicholes o de Chiapas.

La artista añadió que la exposición abre un espacio para que se conozca la tradición textil de la comunidad de San Felipe Santiago, como una especie de homenaje a las bordadoras mazahuas.

Encuentro nacional

Las piezas de arte-objeto y arte textil incluidas en la exposición representan venados en distintas posiciones (Mazatli-Tecutli-Señor de los venados, ser fundacional del pueblo mazahua), estrellas de ocho picos, diversas flores, plantas y animales, donde sobresalen tres puntadas: las ya mencionadas de dos agujas e hilvanado/pepenado y el careado; este último es el remate que las bordadoras ponen a la orilla de la tela, que de alguna manera es considerado la firma de las mazahuas.

Marta Turok consideró que la idea de aplicar las miniaturas a un arte objeto promueve la creación estética textil y que el equilibrio entre lo más tradicional y las innovaciones en el fondo dignifica el trabajo textil en manos indígenas y mestizas.

La antropóloga adelantó que este año el Ceap-RDL efectuará un encuentro nacional sobre las colecciones de arte popular, su valoración y retos, donde se abordarán los problemas de esa vertiente creativa.

El director del Museo Franz Mayer, Héctor Rivero Borrell, dijo que el arte popular lo debemos entender como algo vivo, que por falta de promoción decae. Hay técnicas que se pueden ver en el acervo de Ruth D. Lechuga, aunque lamentablemente ya no se hacen o están en vías de extinción porque algunos textiles ya no se usan.

La exposición Arte-objeto mazahua: Isabel Quijano León abarca del 23 de abril al 25 de junio en el Museo Franz Mayer (avenida Hidalgo 45, Centro Histórico. Ciudad de México).