20 de mayo de 2017     Número 116

Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER

Suplemento Informativo de La Jornada

Conocimiento y uso de
los hongos en La Malinche

Eribel Bello Cervantes Instituto de Geografía-UNAM


Señora Adela, recolectora de hongos en el Parque Nacional La Malinche FOTO: Eribel Bello Cervantes

El Parque Nacional La Malinche (PNLM) forma parte de los principales cuerpos volcánicos del eje neovolcánico, con una extensión de mil 326 kilómetros cuadrados. La montaña Matlalcueyetl, como la llamaron los grupos originarios ubicados en sus faldas, ha sido a lo largo de cientos de años sustento de estos pueblos; les proporciona agua, alimento, material de construcción, medicina y aire.

Entre los organismos más importantes que albergan los bosques del PNLM están los hongos, que son el segundo grupo de seres vivos más diverso del mundo; desde épocas prehispánicas han formado parte relevante de la cultura indígena y en la actualidad son un recurso con alto valor de cambio y fuente importante de ingresos para muchas familias del país.

Los hongos además cumplen un importante papel ecológico en los ecosistemas, ya que contribuyen en gran medida a mantener el equilibrio del bosque, por la relación que establecen con diversas plantas al actuar como degradadores y recicladores de la materia orgánica en descomposición y de patógenos de diversos organismos.

Los bosques producen una gran variedad de hongos silvestres que actualmente en el PNLM son usados de diferentes formas. Se han identificado en la montaña 226 especies de hongos macroscópicos o perceptibles a la vista, que representan sólo una pequeña fracción de todos los que se desarrollan en el área; 93 de éstos son utilizados por personas de la región.

La mayoría de los hongos son reconocidos por los pobladores locales por sus características organolépticas (color, forma, textura y olor, entre otras), lo cual les ha permitido asignarles un nombre común, la mayoría de ellos en lengua náhuatl. La gran variedad de nombres comunes y los conceptos que se tienen en estas comunidades sobre diferentes aspectos de su biología, ecología, fenología y usos es muestra de la relación que aún existe entre el ser humano y el recurso micológico.

Se ha demostrado que en La Malinche, a diferencia de otros lugares, el conocimiento micológico se mantiene tanto en hombres como en mujeres; unos y otras se dedican a su venta y recolección, con la diferencia de que son los hombres quienes recogen en los lugares menos accesibles y lejanos.


FOTO: Centro de Investigaciones en Ciencias Biológicas

La mayor parte de los hongos son colectados para consumo y el resto es para venta, lo cual nos indica la importancia alimentaria que se les confiere en la zona. Las diferentes especies que crecen durante la estación lluviosa agregan una variedad considerable a la dieta de la población local, ya que las personas pueden escoger sabores y consistencias, obteniendo de las distintas especies nutrientes importantes (como proteínas y vitaminas). Aunado a esto, los hongos silvestres comestibles realizan una importante contribución a los ingresos familiares en las comunidades locales; varios pueden venderse a precios altos, como Boletus pinophilus (pante), y otros son menos caros pero disponibles en abundancia, como Hebeloma mesophaeum (ocoxalnanacatl).

Se ha identificado que la mayoría de los hongos útiles en La Malinche son usados como alimento (74 especies), y en menor medida tienen fines medicinales, como las especies de Lycoperdon perlatum (xiteboro) y Ustilago maydis (huitlacoche). Este último también se utiliza como cosmético en Ixtenco. El polvo fresco o las esporas se revuelven con limón y se untan en la cara para dar suavidad y frescura a la piel. En las decoraciones de Navidad se usa Fomitopsis pinicola (hongo de palo),que también sirve como leña para encender fuego, y finalmente Amanita muscaria (hongo de mosca), que se usa como insecticida. Los cinco hongos de mayor importancia cultural que se han reportado en diversos estudios realizados en las comunidades de La Malinche son el hongo amarillo, el xolete, el pante, la corneta y el tecosa, todos ellos comestibles.

Alrededor de la Matlalcueyetl podemos encontrar una gran variedad de comunidades en las que aún persiste un conocimiento tradicional micológico. Es evidente que en pocas comunidades como en San Isidro Buen Suceso, dicho conocimiento aún se cuida y transmite de generación en generación. Sin embargo, en la mayoría de las comunidades, este acervo sobre los hongos se está perdiendo aceleradamente debido a cambios económicos, políticos y sociales, por lo que resulta importante no sólo considerar a estos organismos dentro de los planes de manejo, conservación, restauración y sustentabilidad de los recursos naturales, sino también realizar un arduo trabajo en la recopilación, valoración y difusión del conocimiento tradicional micológico, para conservar este valioso patrimonio biocultural.

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