Opinión
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México: camino equivocado

Política económica perniciosa

¿No se vive una emergencia?

C

on exasperante lentitud, largas y más largas de por medio, el gobierno federal y la cúpula empresarial no dejan de analizar la posibilidad (podría darse, tal vez, a lo mejor, quién sabe, etcétera) de un aumento al salario mínimo que reduzca la constante cuan abundante pérdida del poder adquisitivo de la mayoría de la población trabajadora.

Instalados en el pretexto perenne para no actuar como lo prometieron (aunque todos los sectores han sido muy prudentes en que el asunto del salario y el ingreso no vaya a ser usado como tema de campañas o como presión política para llevar agua a su molino, partidos políticos, porque ese es un insulto a los trabajadores, según dice el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida), gobierno y patrones (los líderes obreros les sirven de tapete) fingen demencia mientras las hojas del calendario no dejan de caer.

Días atrás el Coneval dio a conocer que una familia de cuatro personas se encuentra actualmente en situación de pobreza por ingresos si recibe mensualmente menos de 11 mil 290.80 pesos, muy superior al salario mínimo actual, que equivale a 2 mil 401.2 mensuales. (Por ello) habría que incrementar 4.7 veces el salario mínimo para cumplir lo estipulado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Por lo anterior, detalló el organismo, actualmente siete de cada 10 personas en el país tienen un ingreso laboral inferior al costo de la canasta básica familiar (cuyos precios han crecido más que la inflación oficial), es decir, 84 millones de mexicanos se encuentran en esa circunstancia.

La advertencia del Coneval es contundente, pero todo indica que al secretario del Trabajo le pasó de largo, pues es de los que asegura que en México no estamos ante un aumento de emergencia porque no está viviendo el país una situación de emergencia. Y se quedó tan fresco.

Y por el lado empresarial, el organismo cúpula que dice representarlo no deja de cantar el Son de la Negra, porque asegura que aumentará el salario mínimo, estamos en la mejor disposición, pero no sabemos cuándo. De hecho, entre lo más reciente, condicionó tal incremento a que la inflación baje a 3 por ciento (hoy está en 6.2 por ciento).

Eso dicen el responsable del área laboral y los autodenominados representantes empresariales, pero ¿qué opinan los mexicanos de a pie, los que padecen el día a día de la política económica? ¿En realidad no están ante una emergencia? Pues bien, el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (Cesop) de la Cámara de Diputados levantó una encuesta (Situación económica nacional y salario mínimo) y sus resultados, que a continuación se mencionan, recién salieron del horno y ni de lejos coinciden con las frívolas consideraciones de gobierno y patrones. Van, pues.

Nueve de cada 10 entrevistados (89 por ciento) perciben que el país va por un camino equivocado. Sólo uno de cada diez (8 por ciento) considera que va por el camino correcto; 8 de cada 10 participantes (82 por ciento) consideran que la situación económica del país ha empeorado en los pasados 12 meses. Asimismo, 41 por ciento considera que ha empeorado mucho y el mismo porcentaje que ha empeo-rado poco. Cuando se les pregunta por su economía personal, dos de cada tres (66 por ciento) señalan que ha empeorado en los pasados 12 meses. El 21 por ciento señala que está igual y 12 por ciento que ha mejorado.

Sólo uno de cada cinco entrevistados (21 por ciento) señala que ha podido ahorrar en los pasados 12 meses; 8 de cada 10 (77 por ciento) mencionan que en en el mismo periodo el dinero que ganan les rinde menos; 6 de cada 10 (63 por ciento) señalan que con el aumento de la gasolina los precios se han disparado y no les alcanza; 24 por ciento dice que han tenido un incremento, pero sí les alcanza y 12 por ciento que los precios se han mantenido.

La mitad de los ciudadanos entrevistados (53 por ciento) responde que vive al día. Catorce por ciento menciona que con su ingreso le alcanza para planear entre dos y cuatro días. A 23 por ciento le alcanza para planear una semana y 9 por ciento vive holgadamente.

Las expectativas a futuro no son positivas entre los encuestados: 60 por ciento señala que en los próximos dos años el dinero le rendirá menos, 18 por ciento, que rendirá igual y 15 por ciento, que le rendirá más. El 78 por ciento de los entrevistados califica la situación económica del país como mala, 15 por ciento regular y 6 por ciento buena.

Respecto a la dificultades económicas que enfrentaron los encuestados en los pasados 12 meses: a 39 por ciento le faltaron recursos para pagar la renta; a 57 por ciento se le dificultó el pago de servicios (luz, agua o gas); a 29 por ciento le fue difícil tener tres alimentos al día; el 72 por ciento tuvo dificultades para salir de vacaciones; a 42 por ciento le fue difícil ir a consulta con el médico, y a 46 por ciento se le dificultó la compra de medicamentos.

Se realizó una serie de preguntas para los que reportaron tener trabajo remunerado: 47 por ciento reporta trabajar más de 8 horas al día, el promedio de horas trabajadas es de 9.18 horas. 29 por ciento considera que le será difícil conservar su empleo. 43 por ciento considera que tendrá estabilidad y le será fácil conservarlo. 41 por ciento señala que no tiene las prestaciones de ley. 17 por ciento responde que no tiene ninguna prestación.

Respecto al salario mínimo diario, sólo 16 por ciento de la población estudiada sabe que actualmente es entre 80 y 81 pesos (80.04). Casi la totalidad de la población (96 por ciento) señala que el salario mínimo no es suficiente para satisfacer las necesidades normales de un(a) jefe de familia. Sólo 25 por ciento considera que cuando se retire tendrá estabilidad económica. La mitad de los entrevistados (46 por ciento) responde que en su experiencia el salario de hombres y mujeres por el mismo trabajo no es el mismo. 23 por ciento dice que por su edad o su estado civil no los han contratado. Entre los entrevistados, 38 por ciento señala que él (ella) o alguien del hogar donde habita perdió el empleo o la fuente de ingresos.

Pero el secretario del Trabajo asegura que México no está viviendo el país una situación de emergencia. ¿En serio?

Las rebanadas del pastel

¡Alegraos!, créditohabientes confiados, que por segunda ocasión en un trimestre la Reserva Federal aumentó su tasa de interés (0.25 por ciento), por lo que es de esperar que hoy el Banco de México actúe en consecuencia. Sólo tienen que esperar el coletazo en sus estados de cuenta.

Twitter: @cafevega