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Asamblea de luces y sombras
Invoca EU la carta democrática; nos fuimos victoriosos, replica Venezuela

Grupo dominante de la OEA mantiene en el banquillo al país sudamericano

Rodríguez llama camada de perritos del imperio a los que atacan a su patria

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Delcy Rodríguez, canciller de Venezuela, con el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, en la sesión de la 47 Asamblea General de la Organización de los Estados AmericanosFoto Afp
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Luis Videgaray Caso, secretario de Relaciones Exteriores de México, quien es el encargado de impulsar la propuesta de promover el diálogo entre las partes confrontadas en Venezuela, que es apoyada por John Sullivan, subsecretario de Estado de Estados UnidosFoto Afp
Blanche Petrich y Georgina Saldierna
 
Periódico La Jornada
Miércoles 21 de junio de 2017, p. 2

Cancún, QR.

Para un grupo dominante de países de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el gobierno de Caracas siguió en el banquillo de los acusados en la sesión de la Asamblea General, a pesar de que el lunes, en la reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, el documento que pretendía sancionarlo no alcanzó el consenso.

Y Venezuela, que anunció su retiro del organismo desde abril pasado, siguió participando activamente en las sesiones, con la presentación de 10 proyectos de resolución –dos alusivos a México: Ayotzinapa y el muro fronterizo de Donald Trump– y con una cascada de intervenciones, réplicas y contrarréplicas.

Pese a su retirada formal, la nación bolivariana seguirá participando, aseguró la canciller Delcy Rodríguez. Ya no estamos en la OEA y no volveremos mientras sigamos siendo una patria soberana y mientras la OEA siga siendo un instrumento de sumisión. Ya nos fuimos, nos retiramos definitivamente, victoriosos, más libres e independientes, dijo la diplomática chavista, que se presentó a la Asamblea General vestida de rojo encendido. Pero explicó que su delegación, la más numerosa en estas sesiones, mantendrá su presencia aquí, porque por normativa hay dos años de desconexión administrativa para concretar la salida definitiva de un Estado miembro.

Forcejeo norte-sur

La primera jornada de la 47 Asamblea General de la OEA estuvo dominada por el forcejeo entre la representación venezolana y la de Estados Unidos.

El subsecretario de Estado, John Sullivan, invocó la Carta Democrática de la OEA para defender la democracia en Venezuela y apoyó la creación de una comisión de países que promuevan el diálogo entre las partes confrontadas en ese país.

La propuesta de instituir un grupo de contacto, que no se define aún, deberá contar con la confianza de las dos partes confrontadas en la polarizada Venezuela y debería buscar una salida a la actual crisis política de ese país.

Este proyecto, respaldado por Sullivan y coordinado por el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray Caso, sustituye la propuesta de resolución que impulsaron ayer los gobiernos de Norteamérica, entre otros, que no logró el mínimo de votos necesarios para ser aprobado en la reunión de consenso.

Sólo 20 de los 34 estados respaldaron el documento, a pesar del intenso cabildeo que lo precedió. Requería de una mayoría calificada de 23 votos, que no consiguió, ya que al menos ocho se abstuvieron y cinco optaron por apoyar otra propuesta presentada por San Vicente y las Granadinas, una minúscula nación de no más de 390 kilómetros cuadrados.

El subsecretario de Estado Sullivan tuvo que responder ayer, ante la prensa, el porqué de ese fracaso. Veinte votos no es poca cosa, matizó. Este documento sigue sobre la mesa de la asamblea, bajo el liderazgo de México. Esperamos que sea sometido a votación. Sin embargo el representante del gobierno de Donald Trump tuvo que reconocer que la creación del grupo de contacto es un paso muy modesto.

En respuesta a Sullivan, la canciller Rodríguez volvió a denunciar la intención imperialista de Washington: Lo que pretende es apoderarse de los cuantiosos recursos naturales de esa nación.

La aguerrida diplomática protagonizó una nutrida serie de intervenciones, réplicas y contra-réplicas en las que no escasearon las descalificaciones a sus homólogos latinoamericanos que buscan concretar una condena a Venezuela en este foro: Camada de perritos simpáticos, analfabetas totales, histéricos.

Esto último fue dirigido contra el canciller de Costa Rica, Manuel González. Frente a este incidente, México elevó una nota de protesta que afirma que estas expresiones distan del espíritu de diálogo y respeto que promueve.

En su turno, Sullivan pidió replicar a la venezolana y lo hizo con tres palabras: Distracción, distorsión e irrelevancia.

Perú, en voz de su ministro de Relaciones Exteriores, Ricardo Luna Mendoza, anunció que en la próxima Cumbre de las Américas, que se celebrará en abril de 2018, su gobierno propondrá que el tema central sea la gobernabilidad democrática frente a la corrupción, con dedicatoria especial al tema venezolano.

Y lamentó que el lunes no fructificara lo que llamó una acción para detener el desmantelamiento de la institucionalidad democrática en Venezuela.

Derecho de réplica

Ante cada intervención de los delegados que criticó a su gobierno, la venezolana Delcy Rodríguez pidió ejercer su derecho de réplica para rechazar los señalamientos. A Perú le exigió respeto, y expresó: Si ustedes forman parte de la camada de perritos simpáticos para el imperio, Venezuela no. No es Perú ni nadie para dar instrucciones a un país soberano e independiente.

Agregó que posiciones como esta alientan la violencia que se vive en las calles de las ciudades venezolanas y preguntó a Luna: ¿Usted está llamando a la guerra? En otro momento, después de la intervención de Costa Rica, que reiteró las demandas de cambios internos en Venezuela, Rodríguez llamó al canciller de ese país, Manuel González, analfabeto político e histérico.

Los cancilleres de Bolivia, Ecuador, Nicaragua, República Dominicana y San Vicente y las Granadinas salieron en defensa de la posición venezolana.

Fernando Huanacuni, el boliviano, instó a los delegados a no permitir que intereses hegemónicos resquebrajen la institucionalidad de la OEA, al recordar que en abril la reunión de consulta se impuso sin la anuencia de Venezuela, que es obligatoria por la normatividad propia del organismo.