Ciencias
Ver día anteriorViernes 30 de junio de 2017Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

A finales de este siglo aparecerán cerca de 25% de nuevas áreas libres, dicen investigadores

Deshielo en la Antártida romperá el equilibrio de la biodiversidad

Puede resultar en una expansión de especies animales y vegetales invasoras, y en la extinción de otras autóctonas menos competitivas, alerta experto en la revista Nature

Dpa
 
Periódico La Jornada
Viernes 30 de junio de 2017, p. 2

Sidney.

Las zonas libres de hielo de la Antártida podrían expandirse casi 25 por ciento antes del año 2100 debido al cambio climático, lo que alteraría drásticamente la biodiversidad del continente, según una investigación publicada ayer en Nature.

Las zonas sin hielo constituyen actualmente menos de uno por ciento del continente, pero albergan casi toda la flora y la fauna antártica.

Calculamos que el deshielo en el continente antártico conducirá a finales de este siglo a la aparición de más de 17 mil 267 kilómetros cuadrados, cerca de 25 por ciento, de nuevas áreas libres de hielo, dijo Aleks Terauds, experimentado investigador de la División Antártica Australiana.

La investigación es la primera en examinar el impacto del cambio climático en las zonas sin hielo de la Antártida. Puede que aporte nuevas zonas para que colonicen especies nativas, pero también podría resultar en una expansión de especies invasoras y, a largo plazo, en la extinción de especies autóctonas menos competitivas, alertó Terauds.

Hasta ahora, la investigación del cambio climático en la Antártida se ha centrado en las placas de hielo y el impacto potencial en el aumento del nivel del mar, mientras el efecto del cambio climático en el deshielo y la biodiversidad autóctona de la Antártida ha sido ignorado durante mucho tiempo, explicó la coinvestigadora Jasmine Lee, de la Universidad de Queensland.

Los científicos descubrieron que el mayor cambio se registrará en la península Antártica, cerca de Sudamérica, así como en la costa del este antártico, cercana a Australia.

Los investigadores llegaron a la conclusión de que si se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y se restringe el aumento de la temperatura global a menos de 2 grados Celsius, es probable que los efectos en el hábitat de las zonas libres de hielo y su biodiversidad se reduzcan.

Actualmente, estas zonas miden entre menos de un kilómetro cuadrado y miles de kilómetros cuadrados. Son importantes territorios de apareamiento de especias nativas como pingüinos, focas y aves marinas, y albergan pequeños invertebrados y algún tipo de vegetación que no se da en ningún otro lugar del mundo.

Según Terauds, dada la distribución restringida de muchas de estas especies, que a menudo sólo están presentes en una región, o incluso en una sola zona libre de hielo, el estudio aporta información de valor incalculable. Entender el efecto de la expansión de las zonas sin hielo es esencial si queremos entender por completo las implicaciones del cambio climático en la Antártida, señaló.

Los investigadores también indicaron lo preocupante que es que el deshielo de la Antártida proporcione nuevas oportunidades para las especies invasoras.

La principal defensa de la Antártida contra las especies no autóctonas es su clima extremo, al que las especies nativas llevan adaptándose durante varios miles de años, dijo Lee.

Sin embargo, el calentamiento del clima y el aumento de las conexiones en el territorio podría proporcionar a las especies no nativas, algunas de las cuales ya están allí, la habilidad de establecerse y expandirse por el paisaje.

Muchos de estos animales y plantas podrían convertirse en invasores y competir con las especies nativas por espacio y recursos, destacó Lee. Una de esas especies no autóctonas que se ha convertido en invasora es la pos annua, hierba común que se encuentra en todo el mundo y que ha colonizado recientemente las zonas libres de hielo surgidas por el retroceso de los glaciares.

Se cree que superará a las plantas autóctonas de la Antártida, aunque aún no sabemos el impacto que tendrá en los animales, dijo Lee.